Ella era muy joven. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Dublín, recién llegada a nuestra habitación. Abro la ventana y, tiernamente, me acaricia la luna. Me descalzo y me apoyo en el marco de la puerta modernista que tanto me gusta. Estás a punto de llegar. Me muero por abrazarte… Enciendo la radio y sintonizo España, las noticias. Y oímos, la noche y yo, la voz de dos hermanas niñas que acaban de llegar a Dublín. La luna se horroriza, se contrae a sí misma en una mueca de dolor. Se vuelve tan estrecha que sólo deja emanar de ella una fina telaraña de terror. Grita a sus hijas violadas…. Leer más

Las hojas limpias. Por Mercedes Martín Alfaya

He descubierto un método para eliminar tristezas. Antes, se me acumulaban los borrones y, algunas veces, ni veía. Es que yo tacho mucho; y luego pasa lo que pasa: que se me cargan los ojos y se me escurre el rimel. Con este mecanismo, suprimo de un plumazo lo que me duele, lo que me escuece, lo que no soporto, lo que me crispa el ánimo…; además es muy fácil de usar. Con un lápiz de punta fina escribes en un papel todo aquello de lo que quieres desprenderte. Procura que no te tiemble el pulso; no hay vuelta atrás…. Leer más