Respiro. Isabel Muñoz Vázquez

Respiro. El aire se corta. Me falta. Respiro. Se acaba. No hay más oxigeno. Respiro. Y me ahogo. Respiro. No está. Me falta. Se va. Me deja. Respiro. Pienso. Desaparece. Ahora náuseas, esa sensación nauseabunda que me embriaga, que busca un lugar en el estómago que quiere volver al plato los filetes de ternera. Ahí esa saliendo por mi boca toda la comida que hace escasos minutos entraba por mi garganta. Después un sabor amargo retoza en mis papilas, un viscoso jugo amarillento que termina en el retrete, flotando, junto a los trozos de carne, las migas de pan envueltas… Leer más

Un Madrid que se fue. De Julián Ruiz Marín

El autor Julián Ruiz Marín es un reconocido estudioso de la historia de las calles y su evolución a través de las instituciones, establecimientos, industrias, acontecimientos festivos o deportivos, crímenes, atentados y personajes, recogidos en varias publicaciones que le hicieron merecedor de la Llave de la República Independiente de Torrero. Con «Un Madrid que se fue» amplia su labor de estudio y análisis a las calles de Madrid y la idiosincrasia de sus habitantes, fusionando la más rigurosa documentación con un inédito anecdotario. El libro.- Recorrer entre letras las calles de Madrid de 1883 a 1939 con una visión global… Leer más

IV Estación. Por Isidro R. Ayestarán

Estación de encuentro entre dos desenamorados, sin luz y llena de silencio, de recuerdos que se callan y de miradas que se esquivan para no repetirse. Una nostalgia que se mira de reojo, un nombre que se lleva la saliva al tragarla, ese nudo en la garganta que viaja en primera clase hasta el destino de un latido apagado. El sonido del piano en nuestra canción, el roce de tu piel para nuestro primer baile, la sala de cine que se apaga para perdernos entre nuestros asientos de décima fila pasillo. El humo del cigarrillo inundando la oscuridad, el beso… Leer más

Remedios Varo. Por Coscobil Fernández

Cuando tenía 14 años, una mañana de marzo mi madre entró en mi cuarto para despertarme como todos los días, y al intentar ponerme en pie no podía moverme, mi madre empezó a impacientarse e incluso enfadarse diciendo que no tenía ninguna gracia y se estaba cansando de ese juego, pero cuando vió que yo lloraba y no podía hablar porque el terror me inundaba, ella también empezó a temblar. Vino un médico y a ese se sumaron muchos más y un peregrinar de pruebas y consultas médicas, pero aquella inmovilidad me duró dos años. Tres meses y vente días,… Leer más

Carta a una tirana. Por María Isabel Pont Pont

Estoy harto de que irrumpas en mis sueños, recordándome a cada instante el compromiso que nos une, ya sé que fui yo el interesado, pero que sepas que fue por pura conveniencia el motivo que me impulso a firmar ese maldito papel que te da derecho a consumir casi el total de mi sueldo. Te odio a sabiendas de que tienes el tiempo contando y ya te queda menos, ¿te lo recuerdo? Dos años, ¡dos malditos años de vida! Eso es lo que te queda para dejarme vivir en paz; y sí, ahora recuérdame otra vez que sin ti estaría… Leer más