235- Ángel. Por Aire
El primer beso que me diste lo llamé «ángel» porque trajo consigo palabras, poemas, cadenas…
El primer beso que me diste lo llamé «ángel» porque trajo consigo palabras, poemas, cadenas…
Quizás la muerte sea mejor destino que esta sala de espera exasperada y, gota a gota, mi alma desangrada deslice el cuerpo hacia un nuevo camino.
Este poema puede leerse en la entrada nº 213, por error se subió el mismo texto dos veces. https://www.canal-literatura.com/Apoesia6/?p=935
que nos llega desde los calcetines, pasa del muslo a la nalga, sube por la axila hasta la boca quemando la voz en damero que enferma antes de tus oídos y se convierte en fuego.
Tacho un día más en mi pared y la intensidad del conteo y la intensidad del deseo la esta agrietando
El silencio se apodera de mi voz y mi mente que sin ansiedad espera entre mis brazos tenerte.
Dentro de mí las madreselvas y una mujer cuando llueve no podrán ver los remilgos de la noche muriendo en los ojos de Poncio Pilatos.
Lágrimas traspasan la frontera corporal, son unas gotas frías que nacen día a día.
No quedaron más caminos, nos vaciaron el alma, no mientas soy mortal, y aún duele el viento.
Acaso no es ese el sol que brilló en el fondo más oscuro de nuestras almas No es esa la nube que acompañó los pasos del triste caminante Flor azul que creció en desierto blanco y negro