179- Karma de la cigarra. Por Rebeca-2
No podía parar de cantar en el verano. De esta forma, decían, consolaba a gente francamente inconsolable.
No podía parar de cantar en el verano. De esta forma, decían, consolaba a gente francamente inconsolable.
Aquí estoy …pintando el mundo de violeta, Sin saber que este mundo, tan falso en apariencia…eres tú. Aquí estoy, al final de tus pensamientos, Una letra distinta que busca encontrar su forma.
Mi generador me transforma, vehemente, en un pájaro herido, intenso, que revolotea y se proyecta en el techo de mi jaula, oscura.
No quiero más este cartel en las espaldas que dice: usted, métase conmigo. Ni ser la piedra con la cual dos veces tropiezan al pasar los distraídos.
Una película apenas comenzada, una imagen distorsionada, y sobrevino
Ese mar interior que fluye eternamente, al que a veces la mente comanda la intención,
Un disforme eclipse nubla la luna de mi añoranza, oculta su brillo blanco entre las sombras que avanzan.
Te vi despierto en la vejez que te duerme alargando tus pasos, golpeando tus rodillas benjamín en la sonrisa burbujeante de tus mejillas.
Observan mis ojos el amanecer y buscan hambrientos lo que ya no ven. Esperan incautos la luz que se fue gritando al pasado que debe volver. Que insulsos mis ojos que quieren morir si no ven la ola que vieron partir. Sus tristes pupilas rezan al brillar y esperan pacientes…
Cruzando el puente que te lleva de repente, a saber perderte sin querer encontrarte.