78- Lluvia. Por Reverendo
Plomo etéreo que embutes de nubes el cielo, destila tu elemento de esperanza lava y nutre nuestro suelo, despréndete y alcanza el corazón de nuestra tierra.
Plomo etéreo que embutes de nubes el cielo, destila tu elemento de esperanza lava y nutre nuestro suelo, despréndete y alcanza el corazón de nuestra tierra.
Sin conocerte, se quién eres, Eres esa bella amistad, un amor sin culminar, Un confundir de los términos, tal vez sea algo más, La luz buena que acaricia mi alma, la vital razón.
Es posible que hoy llegue tarde que un reloj se oxide en la crepitación de un latido
En tu ausencia me ensaño con esa sábana enroscada y no produzco más que basura, detrito en forma de palabras.
Tantos cambios en el desorden de los días ¿para el regreso a los labios de mi abandono?
¿Habrá existido alguna vez? La recuerdo como se recuerdan los sueños.
Sin tiempo, sin tierra, desde la distancia, Te escribo entre penas deshecho Mi amor es mi ignorancia Y mi llanto surca este último trecho.
Ven a callar conmigo, que no hay mejor silencio que el de tus labios juntos. Ven a escuchar conmigo un concierto de rítmicos silencios a dos voces.
¿Qué esperas de la vida, cualquier cosa puede suceder, la vida no es cosa sencilla, nunca pienses que es maravilla, pues ella es sabia, es astuta, y nadie puede adivinar su proceder.
No importa si las olas del mar forman elaborados encajes en las luminosas arenas de la playa.