97- Ideal. Por Etérico
Nuestro tibio astro ascendió tras la cortina, espera a ver lo que tengo preparado para afrontar el bullicio, nada como el silencio, de tus ojos flotando en la penumbra de mi alma que se expande.
Nuestro tibio astro ascendió tras la cortina, espera a ver lo que tengo preparado para afrontar el bullicio, nada como el silencio, de tus ojos flotando en la penumbra de mi alma que se expande.
No tenía nombre aquel que transitó las calles de una ciudad desconocida poblada por gente sin rostro en el tiempo insomne de la mentira interminable
Alma mía, libérame De esta cárcel de silencios Rescátame como a un náufrago De los designios de Zeus
Caracol de redondas concavidades Sonoro oleaje de mares imaginarios Tiempo endurecido, ambarino