No sé cómo llegó y casi ni cuándo. Simplemente apareció en mi vida sin ser invitada, abriéndose paso, infatigablemente pero sin prisas, hasta ser dueña y señora de mi mundo. seguir leyendo »
Imprime este EntradaEs una mañana fría. La humedad resbala sobre los viejos muros de la casa con la desnuda intermitencia del llanto. seguir leyendo »
Imprime este EntradaDesde que recuerdo, y hasta hace tres días, sueño todas las noches el mismo sueño. En realidad no es siempre igual. Cambia la forma, pero lo que permanece inalterable noche a noche, es el desenlace. seguir leyendo »
Imprime este Entrada¡Qué maldita costumbre la mía!, pensó para sus adentros. Siempre con el tiempo justo, se recriminó. Ya le había faltado ayer. Hoy no podría. seguir leyendo »
Imprime este EntradaCuando el ron añejo de Barbados llegó hasta la mitad del vaso el hielo crujió con estrépito. Roque apretaba el vaso de cristal tallado con la mano fría. seguir leyendo »
Imprime este EntradaSi les interesa lo que voy a contar, lo primero que querrán saber es qué buscaba yo esa mañana de Lunes en el Bolishopping de Buenos Aires. seguir leyendo »
Imprime este EntradaLa lluvia caía al otro lado de la ventana, Marta sujetaba con las dos manos una taza de café caliente, absorta miraba a través de los cristales el baile que producía el agua en los charcos. seguir leyendo »
Imprime este Entrada Medio víctima, medio cómplice,
como todo el mundo.
Jean-Paul Sartre.
A mí que no me vengan con cuentos. A qué tanto de que este año será distinto. A mí mis riñones me duelen igual que el mes pasado y el otro, aunque a lo mejor, en el fondo, al final ellos tienen razón con éste año de 1.928, seguir leyendo »
Imprime este EntradaElena se había transportado a la casa del los Helmer, en Noruega y al año mil ochocientos ochenta . Sentía los aromas y sonidos de las distintas escenas que iba leyendo, sin percatarse de que había quedado sola en el inmenso salón de esa biblioteca pública, seguir leyendo »
Imprime este EntradaRaquel se fue, acompañada por un claro alivio que yo no llegaba a comprender y me dolía, y que la llevó a despreocuparse de las enormes y abarrotadas cajas que apiló en la entrada. seguir leyendo »
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