IV Certamen "Poemas sin Rostro
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Lun
5
Ene '09

Los Reyes magos. Por Brujapiruja


Hoy es día de limpiar bien los zapatos, ponerlos en lugar visible en el salón, brillantes y relucientes, para que los Reyes Magos de Oriente nos dejen alguna sorpresa. Es la noche donde todos esperamos un pequeño detalle y los peques no pueden conciliar el sueño entre la ilusión y los deseos.
Hay que dejarles algo para reponer fuerzas en esta noche agotadora, así que nosotros les dejaremos un roscón y vino dulce.
Y esperemos que no pasen de largo.

Felices ilusiones.
PD. Iros a dormir pronto :)

Brujapiruja

Dom
4
Ene '09

CLUB DE LAS PERSONAS CON ZAPATOS ESPECIALES. Por Mercedes Martín Alfaya

He descubierto que la mayoría de gente que tiene blogg es increíblemente receptiva, imaginativa, resuelta, sensible, habilidosa, creativa y humana. En especial, me refiero a quienes no encontraban donde depositar todo ese potencial que se les derramaba dentro y que, ahora, con la tecnología, se van reconociendo como personas; a la vez que adquieren el respeto, el cariño y la admiración de esta comunidad bloggera.

“A ti… (mi aportación)

Seguro que no te has dado cuenta, pero tus pies han crecido y probablemente tus zapatos no. Por eso te hacen rozaduras y heridas. No digo que tires esos zapatos a la basura, no. Quizás, con ellos recorriste un camino (el que te trajo hasta aquí) Y, seguro que tus pies se sentían calentitos y a buen recaudo. Pero, ahora, tus pies se han vuelto enormes y hay zapatos que no quieren amoldarse a ello. Si en esta etapa de tu vida no encuentras un calzado a tu medida, deja tus dedos al aire (como yo), pero no permitas que tus pies sigan sangrando. Cuida de tus zapatos (si te hace sentir bien) pero, en el camino, nunca más encojas tus pies para amoldarte a nada.

No existe tu media naranja, nacemos completos. Busca, en cambio, quien camine a tu lado; alguien que respete el tamaño de tu pie y admire tus zancadas. Y, sobre todo, busca a alguien que no te haga llorar, sino reír.
No te sientas culpable por quitarte de vez en cuando esos zapatos que te aprietan, tus pies necesitan oxigenarse… Y ¿quién mejor que tú para cuidarlos y refrescar su entumecimiento en la orillita del mar?

Mercedes Martín Alfaya
(Club de las personas con zapatos especiales)

No olvides mis “Tareas Cotidianas”

Revolver en el baúl de las sonrisas para elegir las mejores.
Coser los agujeros por donde se escape la alegría.
Tirar al pozo la bandeja de promesas caducadas.
Cepillar las alfombras de la duda.
Coleccionar suspiros que le gusten a tu corazón.
Tender el sol en las ventanas.
Hacer nudos con las mariposas que no quieran separarse.
Desenredar la madeja de los sueños.
Depilarte los malos pensamientos.
Seguir el rastro de las gotas de lluvia en los cristales.
Mirar las nubes desde abajo.
Desprenderse de las piedras que rompen los bolsillos.
Limpiar las heridas con salivilla.
Recoger todas nuestras lágrimas y devolverlas a los ojos.
Barrer las sombras.
Escurrir la envidia
y mojar los días nublados en el café.

Nota: Para pertenecer al Club, lo único que tienes que hacer es añadir en tu blog algún escrito en el que animes a las personas a caminar, sonreír y descubrir la magia que nos rodea (luego, lo firmas con tu nombre y el nombre del club; si quieres).

Un abrazo.

Texto y foto: Mercedes Martín Alfaya
Blog de la autora.

Vie
2
Ene '09

Antes de nacer. Por Luis Bermer

Isabel estaba echada en el sofá, viendo un insulso programa de tarde en la televisión. Notaba los movimientos de su hijo en el interior de su abultadísima barriga. Y sonreía, imaginando cómo sería tenerlo acurrucado entre sus brazos dentro de poco tiempo. Miguel entró en el salón, con una carpeta en la mano. Rodeó el sillón para ir a sentarse a su lado y le pasó un brazo protector sobre los hombros.

–¿Te encuentras bien? ¿Quieres que te traiga algo?
–Ya estás tú aquí. Es todo lo que necesito –y le besó.

¡Hola chico! Qué a gusto se está aquí dentro ¿verdad? Aunque algo oscuro, tu madre no es del todo transparente…jeje. He venido a visitarte, a traerte un regalo, ahora que estás a punto de salir ahí fuera, al teatro del mundo…

Isabel le tomó la mano y la apoyó suavemente sobre su barriga. Él entorno los ojos, mientras se le dibujaba una inmensa sonrisa.

…y antes de que vengan a manipularte los del lado luminoso. El juego ya comenzó hace siglos ¿sabes? Y esta vez tu sangre no estará con el bando equivocado. Puedes estar orgulloso, chico, porque no cogemos a cualquiera en nuestras filas…

–Se ha movido…–dijo él, mirándola.
–Es que ha sentido la mano de su cariñoso padre…–susurró ella.

Tus padres han hecho de ti toda una promesa, créeme. Me he dado una vuelta por las ramas de tu árbol genético y…¡wow! ¡qué recuerdos! Tu tatarabuelo por vía paterna, por ejemplo, nos dio grandes alegrías…¡jo! no veas cómo manejaba el hacha…por no hablar de su bisabuela, la señora Tejeda, que ahogó en barro a sus defectuosos retoños de la luz, sin miramientos…qué gran mujer…

–¡Oh! ¿lo has sentido? ¡vaya patada!
–Desde luego, si sigue así me va a causar lesiones internas –rió. Éste va para deportista.
–El orgullo de su padre…

Pero dejémonos de nostalgias: tú superarás a todos ellos, ya lo verás. Permíteme que meta las manos en tu pequeño cerebro…

–¡Ah!
–¿Qué ocurre, cariño?

…Para extraerte un par de cosas que tienes ahí y que no te sirven para nada. A ver…un momento…ya está. Perfecto.

–Uh…creo que nada. Lo he sentido moverse bruscamente, como si hubiese querido darse la vuelta.
–¿Y ahora? ¿sientes algo, algún dolor?
–Nada…nada…ha sido solo un susto. Ya parece tranquilo.

Bueno, chico, parece que ya estás del todo preparado. En cuanto puedas, comienza a cosechar méritos; recuerda que eres nuestro campeón. Yo volveré a visitarte de vez en cuando, a lo largo del tiempo. Nos vemos…

La última enfermera abandonó la habitación, cerrando la puerta tras de sí con suavidad. Isabel estaba recostada en la cama, con el bebé mamando de su pecho, y Miguel sentado en una silla a su lado acariciándole la cabecita pelona. Ambos lo miraban con deleite y podían pasarse horas así, observándolo en completo silencio. Todo había salido bien, y éste era su momento. Profunda dicha y felicidad.

–¡Qué guapo es! –exclamó Isabel, dejándose llevar por la emoción. Y que despierto parece ¿verdad?
–Sí, desde luego…la belleza de la madre y la inteligencia del padre –rió Miguel.
–De todos nuestros nombres favoritos ¿cuál te parece que le queda mejor?

Miguel dejó que su chispeante alegría fuese amainando, y quedó pensativo durante un largo rato, como si en el rostro de su hijo estuviese escrito su nombre con letras invisibles. Al fin habló:

–Jesús. Me encanta este nombre para él.
–Sí, es muy bonito –Confirmó Isabel, meciendo a su primogénito, emocionada.

Se besaron con cariño, felices como nunca antes lo habían sido.

Mientras él los miraba con fijeza.
Sin pestañear.

Luis Bermer.com

Jue
1
Ene '09

“…porque tú no estás”. Por Isidro R. Ayestarán


Fragmento del recital poético teatral ofrecido por Isidro R. Ayestarán el pasado 21 de diciembre, dentro del circuito artístico “La noche en vela”, realizado en Santander a lo largo de varias galerás de arte.
El vídeo recoge el momento en que recita “…porque tú no estás”, con la música de Enya de fondo y ante la enorme pantalla flanqueada por las columnas diseñadas por Félix Ortiz para la ocasión.
Uno de los momentos más emotivos de todo el espectáculo

©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños

Mie
31
Dic '08

…Y un venturoso 2009. Por Haddass

“Abrimos las páginas en blanco del año “2009″ para seguir escribiendo con ánimo e ilusión los parrafos de su historia.”

Os dejo mis mejores deseos para todos.

Haddass

Mar
30
Dic '08

COCO, CANELA Y ANIS: LA CAJA. Por Carmen Fernández Etreros

El Libro:

Divertida y original, serían los adjetivos más apropiados para definir la serie de seis libros de Coco, Canela y Anís con textos de Marisa López Soria, editada por Everest e ilustrada a por Gustavo Roldán.
El primero de esta serie se titula La caja y su argumento es muy sercillo: Coco, Canela y Anís, tres disparatados personajes que podéis ver en la ilustración y en la portada, quieren jugar dentro de una caja, pero ninguno quiere quedarse fuera para empujarla. Aunque se quieren mucho “igual que la trucha al trucho” no paran de protestar y discutir. Para evitar peleas, los tres deciden echarlo a suertes. Pero no resulta tan fácil ponerse de acuerdo hasta que les ayuda un simpático gato aunque como dice el texto “Coco, Canela y Anís… son tres que se quieren mucho, igual que la trucha al trucho…”.

La autora:

Marisa López Soria autora de libros tan divertidos y destacados dentro de la LIJ como Violeta y el dinosaurio (Beascoa: 2008), Los retratos de Renato (Everest: 2004) o Camila y el abuelo pastelero (Alfaguara Infantil: 1999). Sus obras suelen acompañarse de propuestas gráficas igualmente innovadoras como El verano y sus amigos (Xórdica: 1997) que obtuvo el Premio Lazarillo.

La serie de cuentos Coco, canela y anís pregona el valor de la amistad y las posibilidades infinitas que tienen los niños para jugar y pasarlo bien con los objetos más simples. Las ilustraciones de Gustavo Roldán divertirán y agradarán a los pequeños lectores que seguro volverán a leerlos una y otra vez. Los otros títulos de esta curiosa serie son La pelota, El palitroque, El secreto, El pensamiento y El papel. Tres niños y una caja, un papel que encuentran en la calle o una pelota, ¿qué más necesitan para divertirse y para jugar?
-

COCO, CANELA Y ANIS:
LA CAJA,
Texto de Marisa López Soria,
Ilustraciones de Gustavo Roldán,
Editorial Everest, León , 2008,
22×22 cm, 48 págs, 6,50€
A partir de 3 años


Carmen Fernández Etreros, especialista en LIJ

Dom
28
Dic '08

NAVIDADES EN CRISIS. Por Josep Esteve Rico Sogorb

Para muchas personas estas navidades serán las más pobres de su vida. Unas navidades en crisis, de corazón, no se las deseo a nadie. La Navidad tiene varias caras y distintos porcentajes artificiales tanto de sentimientos y deseos como de mercantilismo comercial. Aunque la base o ‘leit motiv’ sea el nacimiento de Jesucristo (a pesar de que serias investigaciones demuestran que no nació en diciembre) y la festividad en si contenga una dosis de creación mítica e invención humana lejos del rigor histórico, como dicen algunos, ’si no existiera la Navidad habría que crearla’ porque en el fondo el ser humano necesita salir de la rutina diaria anual marcada por la negatividad y ha de portarse o comportarse bien y a buenas con sus semejantes, que bastante daño o mal ha ido sembrando desde la prehistoria hasta la actualidad.

Sentimientos profundos sociales, humanistas, filosóficos, ético-morales y religiosos tales como solidaridad, fraternidad, paz, concordia, consenso, caridad, amor, cariño, familiaridad, compañerismo, misericordia, generosidad…son los que deben imperar a cualquier hora y siempre entre todos los seres humanos del planeta sea Navidad, Pascua o Ramadán, qué más da. Pero no es posible que tales sentimientos perduren el año entero a la vista de los conflictos y problemáticas mundiales y de la maldad reinante en muchos corazones y cerebros de quienes dirigen los destinos del planeta, así que, no hay más remedio para que la cosa no sea aún peor (mayormente en el mundo occidental), que cambiar el ‘chip’ cada período diciembre-enero, en cada Navidad.

Para ello sirve y nos vale la Navidad. Para que los siempre buenos aún sean más bondadosos, para que los tibios o mediocres se tornen buenos aunque sea por unos breves días (menos da una piedra) y para que los malos reduzcan su maldad si no operan un cambio radical hacia la bondad. Ello pasa cada año por estas fechas, con bonanza económica o sin ella, independientemente. Sin embargo, estamos ante las Navidades más difíciles, precarias, pobres, críticas y duras de vivir de las últimas décadas. Con una buena parte de la población recibiendo ayuda alimenticia de entidades como Cáritas y otro porcentaje considerable de la ciudadanía que ha perdido empleo, ahorros y vivienda por culpa de la crisis (esos sufridores hipotecados…); la situación navideña para estas gentes no está para descorchar ni brindar alegremente.

Y en estas fechas tan entrañables, en las que cabe imperiosamente ser sensible con los necesitados y solidario con el dolor ajeno de los indefensos y los débiles; hago mi ruego a los que tanto poseen aún (por suerte para ellos) para que se acuerden de quienes están mal y practiquen el ‘espíritu crístico navideño’ (por muy artificial que pueda parecer) predicando con el ejemplo materializando ayudas económicas, alimentarias y de ropajes en los organismos correspondientes como ongs, iglesias y servicios sociales. Perdamos el miedo a las compras navideñas y compremos racionalizadamente pero con inteligencia, sin derroches ni ostentaciones. Y perdamos el temor a un futuro negro a corto plazo, a ese enero, a un nuevo año, a pesar de las catastróficas previsiones de los economistas. Vivir con tal inseguridad en estas Navidades críticas no es bueno. Deseemos con fuerza como una vibración al unísono, la mejoría de la Crisis.

¡¡FELIZ NAVIDAD Y MEJOR AÑO NUEVO!!

Josep Esteve Rico Sogorb

Sab
27
Dic '08

El Show de las mil rosas. Isidro R. Ayestarán

A las doce de la noche, como si esa hora mágica fuera la ideal y única para levantar el telón del Mil Rosas, se apagaron las luces tras las palabras de presentación de Juan Curras. Desde el camerino improvisado todo parecía distinto, todo se escuchaba de manera irreal: los primeros compases del vídeo presentación, el tema musical “El descanso” de Mónica Naranjo, las primeras fotografías realizadas en Madrid y Toledo retocadas para dar la apariencia de adentrarnos en un mundo idílico de sueños… el murmullo de la gente que se agolpaba a lo largo y ancho del local con aroma a flores.

Y luego, tras el gong final de aquellas primeras imágenes proyectadas en la enorme pantalla, flanqueada por las dos columnas diseñadas por Félix Ortiz para la ocasión, tras el biombo de boas de mil colores, el Maestro de Ceremonias hizo su aparición completamente vestido de blanco, con su chistera color plata y el bastón del sueño creado exclusivamente para él. Bajo una máscara de cabaret se dio la bienvenida al numeroso público que, expectante y divertido, aplaudió la entrada al escenario con los primeros versos de “Disoluta colombina”. Y así empezó todo.

“Soy el poeta que se regodea en su coqueteo con el público cual disoluta colombina que se mueve en puntillas de acero y con el estruendo certero de unos versos que languidecieron para despertar en la aurora…”

Tras “Adicto al espidifen”, aconteció uno de los momentos mágicos del show. Sentado junto al atril de diseño, y mientras se proyectaban las fotografías del vídeo “Telón” con la música al piano de “Watermark” de fondo, el poema “…Porque tú no estás” se convirtió en el momento en que la evocación y el sentimiento alcanzaron una de las cumbres de conexión con el público.

Luego, el resto de poemas irónicos y satíricos recitados e interpretados a modo de monólogo cabaretero y teatral alcanzaron la primera media hora del espectáculo, ese “Cabaret del amor” que terminó con la referencia obligada a John Lennon para presentar la segunda parte.

“Las sonrisas mudas”, el último vídeo creado para EL CABARET DE LOS SUEÑOS, denuncia de esos gobiernos que utilizan a los niños como soldados, y que termina con parte del elenco artístico portando una bandera blanca, sirvió para que el público se adentrara en la segunda parte, “Los ángeles de la noche”, con el Maestro de Ceremonias vestido completamente de negro, comenzando con la interpretación de “El lugar donde ya no se pone el sol” y terminando con un corte de mangas a la Ley Sharia y el Islam. A partir de ahí, los versos más comprometidos, directos a la yugular de los gobiernos ineptos, la policía represora, la iglesia más drástica e intolerante, las guerras y los ejércitos, las banderas y las fronteras, la sociedad absurda de hoy día… “Cobijando mamarrachos”, “Campo de minas”, “El ballet de los soldados rasos”…

“Que nos dejen todos en paz, viviendo nuestra vida a nuestro antojo, como los trovadores que somos, cantando a la vida, la noche, y lo más profundo de nuestras miradas…”

El vídeo “Trovadores”, canto a todos estos personajes nocturnos, dio paso al epílogo del show con los versos de “El poeta azul de las letras locas”, volviendo el Maestro de Ceremonias al blanco y la plata.

Para entonces, el bastón del sueño se había hecho trizas y el público se había entregado al máximo.

Setenta y cinco minutos de espectáculo, un decorado diseñado en exclusiva por Félix Ortiz, dos cambios de vestuario, los maquillajes de Maru Dañobeitia, la asistencia técnica de Carlos Albarrán y Rux, las fotografías de Cascabel… El Mil Rosas, las flores de Charo Cuena y la supervisión de Juan Curras…

Esos fueron los ingredientes para este nuevo show poético-teatral que sirvió como postre al circuito artístico nocturno por Santander bajo el epígrafe “La noche en vela”.

Y desde estas letras, mil gracias a la organización, a los que esperaban un show como este, y a los que me esperaban ver de nuevo en acción.

Permitidme que continúe en mi nube de ensueño.

Soportadme de nuevo con mis neuras y mis nervios.

Comprended que siga denunciando todo aquello que me parece injusto en este mundo que vivimos.

Mil gracias por seguir a mi lado.


©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños

Vie
26
Dic '08

Enterrado. Por Luis Bermer

160-ENTERRADO
Con tus ilusiones.
Enterrado en vida.
Con tus sueños.

159-REY
Rey orgulloso.
Al llegar a la cima,
corona de espinas.

158-ESQUELETO
Bajo la carne
el esqueleto camina
hacia la eternidad.

157-INSECTOS
Bajo la bóveda
Somos insectos extraños.
Una rareza.

156-CREPÚSCULO LÍQUIDO
Cae el crepúsculo.
Y la noche se extiende
con sus abismos.

155-GOTAS
Llueve con fuerza.
Recuerdos son las gotas…
Noche infinita.

154-PIANO
Tristes acordes
del piano en la soledad
de este domingo

153-ÚNICO
Eres único
como todos los demás.
Todos iguales.

152-EL CASTILLO
En el castillo
los muros susurran
voces del pasado.

151-EL NIÑO
De día llora,
encerrado en los años.
De noche ríe.

150-ÁRBOLES
Y entre árboles
del pasado incendiado
construyo mi hogar.

149-AYER
Vivo en el ayer.
El presente no es nada
y por siempre ayer.

148-VER
Abro los ojos.
La realidad es otra.
Y me arrepiento.

147-VOZ CANSADA
Tu voz cansada,
de ordenar el mundo
con las palabras.

Luís Bermer.com

Jue
25
Dic '08

Flores en un jarrón. Por Nina


Una mañana igual a cualquier otra, la Sra. Rodríguez se asomó con una vaga sensación de optimismo al balcón de su apartamento y, de repente, al verla, se agarró con fuerza a la barandilla incandescente sin reparar en lo que hacía. En el último piso de la casa de enfrente, un edificio de los años cincuenta, en una terraza grande y cuadrada, separada de la calle por una balaustrada de dos palmos de anchura, con todo su cuerpo apoyado sobre ella, una niña de unos cuatro o cinco años se inclinaba hacia la calle. La Sra. Rodríguez la miró aterrorizada y reprimió un grito de advertencia por miedo a asustarla y a ser ella quien precipitara la tragedia. Nada podía hacer y se quedó allí, paralizada y sin aliento, sin querer ver y sin poder apartar los ojos.
Un eterno segundo después, una mujer se asomó a la puerta de la terraza, y la Sra. Rodríguez intuyó, más que vio, el gesto de pavor, la mano ahogando un grito, los pasos rápidos, de puntillas, para no hacer ruido. Al fin, la mujer alcanzó a la niña, la agarró por la cintura, y corrió hacia el interior, cerrando la puerta con fuerza.
La Sra. Rodríguez suspiró primero aliviada, aspiró después el aire cálido y pegajoso del mediodía y volvió a entrar en su salón con el corazón todavía retumbando y la sensación de no haber respirado durante horas. Con un gesto nervioso, secó una gota de sudor que resbalaba por su frente.
Era un mes de mayo extraordinariamente cálido y la luz iluminaba toda la habitación. Sobre una mesa de rincón, el cenicero de cristal tallado refulgía como un diamante. A su lado, un bonito jarrón con forma de copa y filos dorados. La Sra. Rodríguez lo había comprado hacía años en un anticuario por una cantidad ridícula, y nunca supo si había encontrado una bicoca o la habían engañado. Pero, en realidad, no le importaba, pues el jarrón, aun vacío, era bonito de de verdad y resultaba elegante y muy decorativo. Tiempo atrás, a veces, al volver a casa, solía parar en la floristería para llevarse un ramillete: pensaba que esos detalles eran los que la hacían acogedora. Flores en un jarrón. Olor a pan tostado. Un hogar.
Sobre la mesa, su marido había olvidado las llaves. La noche anterior, discutiendo por una tontería, de repente y sin venir a cuento, comenzó a mascullar entre dientes algo que ella no consiguió entender. Pero sí distinguió claramente la palabra “estúpida”. “Se ha tomado un cubalibre”, pensó, pues había aprendido a relacionar unas cosas con otras y sabía que, aunque él podía ser encantador y cariñoso habitualmente, aquella mezcla de alcohol y cafeína le provocaba extraños accesos de furia sin sentido.
Al principio ella levantaba también la voz, indignada, para replicarle. Pero con el tiempo, y porque no quería que sus hijos presenciaran escenas, terminó por refugiarse tras cada uno de aquellos episodios en un silencio despectivo cada vez más largo. Primero fueron días, luego semanas; y llegó a pasar más de un mes sin dirigirle la palabra, salvo en caso de urgencia o necesidad. Aquellos accesos tampoco eran tan frecuentes y, finalmente, la situación acababa por suavizarse. Pero, para entonces, la Reina de las Nieves les había clavado en el corazón su alfiler de plata y todos andaban por la casa perdidos y encerrados en sí mismos, como extraviados en un país del que se desconoce el idioma.
Nada grave había ocurrido realmente, pero la Sra. Rodríguez contemplaba todo aquello desolada, intuyendo, sin confesárselo jamás, que su vida, y su felicidad, estaban construidas sobre un pantano, que cualquier movimiento podría hundir en él a su familia, y que ya no sabía qué hacer para evitarlo. Porque, las pocas veces que intentó hablar con su marido de aquellos incidentes, buscando la forma de que no se repitieran, él siempre la acusaba de rencorosa y terminaba diciéndole, una y otra vez: "Agua pasada, no mueve molino". Y si ella insistía, la conversación iba subiendo y subiendo de tono, amenazando con acabar igual que la anterior. Frustrada por el silencio que encubría las cosas importantes, rehuía también, cada vez más, las conversaciones banales, y se sentía incapaz, incluso, de decirles durante la cena que había caído una funda de almohada en su tendedor y que, si algún vecino preguntaba por ella, estaba guardada en el armario del pasillo.
La Sra. Rodríguez comprendió que había terminado por sentirse como un enfermo catatónico que no se atreve a hablar ni a hacer un gesto, por miedo a que el mundo se derrumbe a su alrededor. Se había juzgado a sí misma y se había hallado culpable de incapacidad para encontrar un camino intermedio entre los gritos y el silencio que amenazaba con tragarse a su familia. Aquella sensación de amor y acogimiento, de poseer un refugio que te protege del resto del mundo, había desaparecido de sus vidas como las flores del jarrón.
Se imaginó, de pronto, saliendo de su casa, cerrando la puerta sin molestarse en echar la llave, y bajando a saltos la escalera con una maleta pequeña y ligera. Y comprendió, asombrada, que aquella era una fantasía recurrente, tan real ya, y tan elaborada, que incluía detalles como la precaución para no resbalar en el brillante suelo de mármol pulido al dar la vuelta en los descansillos, el cálido golpe de aire en su cara al abrir el portal, las hojas de los árboles dibujando sus sombras en la acera, la sensación de libertad y de alivio... pero también su desconcierto al no saber qué camino tomar, la desolación al dejar atrás algo precioso, perdido para siempre como una fotografía antigua de la que nadie tiene copia y, por lo tanto, imposible de reemplazar.
La Sra. Rodríguez se dio la vuelta para entrar en la cocina. Necesitaba un vaso de agua helada: el calor se estaba haciendo insoportable, y la pena que se enredaba en su garganta comenzaba a asfixiarla. No comprendía aquella angustia repentina: se sentía razonablemente feliz hasta que vio a esa niña a punto de caerse. Unos segundos más, y habría contemplado su cabeza rota en el asfalto sobre un charco de sangre. Pero no había ocurrido nada: la niña estaba a salvo en brazos de su madre y ella saldría inmediatamente de casa, bajaría deprisa la escalera, abriría el portal, y correría, correría sin detenerse, a comprar flores para poner en su jarrón.

Nina

Mie
24
Dic '08

Noche de Paz. Por Brujapiruja&Coscobil Fernández

“Aparta las palabras huecas que no sientes e impregna el ambiente de gestos respetuosos, cálidos y cercanos” (Anónimo)

Os deseamos una noche de Paz.

Brujapiruja
Belén enviado por Coscobil Fernández.

Mar
23
Dic '08

Vuelve navidad. Por M.G.Juárez


Muchas gracias a quienes os acercáis a compartir estos días. Por vuestro recuerdo. Por vuestras palabras poéticas y buenos deseos. Vaya el mío para todos vosotros, con gran cariño.

El árbol desvela sueños y el viento escribe
rallas de luz encima de la piel del agua.

Todo es misterio y claridad extrema.

Vuelve la navidad y vuelve la pregunta.
Proclamaremos la paz con palabras
mientras con el gesto favorecemos la guerra?


M.G.Juárez -
Cuadernos de Poesía

Lun
22
Dic '08

Haiku para un chat. Por Susana Benet


“Tantas palabras
viajando entre nosotros…
Y ningún rostro”

Susana Benet

Dom
21
Dic '08

Recital de poesía El Cabaret de los Sueños. Por Isidro R. Ayestarán


Como adelanto a la aparición este próximo invierno de su libro EL CABARET DE LOS SUEÑOS NOCTURNOS, publicado bajo su propio sello editorial Producciones Nocturnas, Isidro R. Ayestarán presenta su nuevo show poético teatral en Santander el domingo 21 de diciembre, a la hora del comienzo de la madrugada. y en el que encarnará de nuevo a su personaje El Maestro de Ceremonias, el dueño del bastón que se aferra al paladar de las palabras.
A lo largo de una hora de duración, irá desgranando los textos más irónicos de su cabaret en una primera parte llamada Cabaret de amor, y los más comprometidos con la sociedad en la segunda parte Los ángeles de la noche.
Un recital de poesía diferente, un monólogo teatral distinto, donde los dobles sentidos irán acentuados por los cambios de vestuario del poeta actor, un decorado de columnas realizado expresamente para la ocasión y un diseño de producción supervisado por el propio autor y por la compañía de actores aficionados que él dirige.
Será el fin de fiesta ideal para dar la bienvenida al invierno en el escenario del Mil Rosas, bajo la producción de Juan Curras, e incluido en el Circuito Artístico “La noche en vela”, que se desarrollará en Santander por diversas galerías de arte.


©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños

Sab
20
Dic '08

50 cumpleaños. Por Brujapiruja


Cumplía 50 años, una edad en la que se hace un pequeño balance al rellenar esa pequeña lista de las personas con quien nos gustaría celebrarlo. Yo estaba en la lista que ella apuntó y es que nuestra amistad, de más de treinta años, es ya un cariño fraternal que embauca a las nuevas generaciones que nos siguen y que viene de las que nos precedieron.
Miré que tipo de regalo podría enviarle, pero no encontré ninguno que pudiera expresarle mi afecto con la intensidad con que lo siento, todos me perecían objetos fríos y lejanos, tan lejanos como la distancia que separa Murcia de Paris.
Así que finalmente pensé que no hay nada mejor que un abrazo personal y estar presente en esos momentos importantes de las personas que queremos.
Durante tres días nos abrazamos, charlamos, reímos, recordamos los viejos tiempos y brindamos por todos los nuestros, incluso los que ya no están. Ella sopló las velas y a mi me llegó su mirada cómplice como una brisa.
Finalmente dimos buena cuenta de la tarta... juntas.

Brujapiruja

Jue
18
Dic '08

A contratiempo. Varios autores


Esta obra reune los diez relatos ganadores del I Certamen de relatos “A Contratiempo”.
Sin lugar a dudas las diez historias que componen el libro no dejaran indiferente a nadie:

1. Freaks - Ivan Humanes
2. Tanaka - Sebastian Celoria
3. Las tres bodas de Elvirita Nortes - Mª Paz Hinojosa
4. Un crisantemo para Jim - Marcos Fusté
5. Pantuflas abandonadas en abril - Itziar Beasain
6. Mi primer gatillazo - Jesus Gonzalez
7. Ishikawa y las Fotos - Francisco Xavier Font
8. Bendita incertidumbre - Pilar Zamora
9. Dringend! - Ángel Mario Fernández
10. El Levante - Mª Milagros Guerrero

Comprar libro

Mie
17
Dic '08

¿Por qué escribes? Por Felisa Moreno Ortega


Muchos de los que entrais en este blog teneis la ilusión de ser escritores, escritores profesionales, como dice esa cita que hay en la página del Desván “un escritor profesional es un aficionado que nunca se rinde”. Otros quizás no. Me gustaría lanzar desde aquí unas cuestiones:
¿por qué escribes?
¿cuáles son tus motivaciones?
¿hasta dónde te gustaría llegar?
¿no tienes miedo al fracaso?
¿seremos capaces de no rendirnos?

Os animo a contestar alguna de estas preguntas, quizás entre todos logremos entender porqué se metió en nuestras venas este veneno, del que no se conoce antídoto. Podeis hacerlo desde aquí, o pasaros por mi blog, El sueño de las palabras, allí podreis leer comentarios muy interesantes de otros escritores. Gracias.

Felisa Moreno Ortega
BLOG DE LA AUTORA

Mar
16
Dic '08

Escriverte. Por Ricardo Pérez Hernández


Ricardo Pérez Hernández

www.diariodeunescritorenparo.es

Dom
14
Dic '08

Añoranzas. Por Isidro R. Ayestarán


El lugar de mis juegos,
el recuerdo de mis sonrisas,
el aroma de mi lejana niñez,
de esa infancia marchita para siempre.

Las fiestas de cumpleaños,
la paga de la abuela los domingos,
las confidencias con los hermanos
al apagar la luz de la habitación,
el peluche al que me aferraba para poder dormir.

Las aventuras con la pandilla del barrio,
la comida en el campo los fines de semana,
aprender a leer en la escuela,
el inicio en el juego de las miradas furtivas.

El consuelo de mi madre al recibir
la primera bofetada de la vida,
los viejos juguetes, almacenados en el desván,
la nostalgia de un beso de buenas noches…

Y tú, ocupando un lugar privilegiado
en mi mundo de añoranzas.


©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños

Sab
13
Dic '08

La tejedora de vientos. Por Isabel Ali

Todas las mañanas la tejedora de vientos se sienta bajo el sauce, para ovillar los vientos que sus trampas apresan durante la noche. Engancha, con prolijidad, el extremo final de un viento con el inicio de otro. Apretando los filamentos entre sus yemas y retorciéndolos, hasta que se unifican en una fibra que se prolonga un par de kilómetros.

Unas veces son brisas del norte, cálidas y rojizas como briznas de fuego, que le entibian las manos mientras las enrolla. Otras veces, son ventiscas del sur, frescas y turquíes como el lapislázuli, que resbalan entre los dedos cual chispitas de escarcha. Pero los ovillos más bonitos son los que arma con las ráfagas que llegan desde el este, cuando los tornados se desarticulan sobre el mar y cruzan la costa para atravesar las pampas como una bocanada de aliento salado y multicolor, satinada por la caricia del crepúsculo. No es común que aparezcan por la zona y tampoco es fácil atraparlas entre las ramas del sauce llorón. Por eso, cuando encuentra alguna, se alegra presintiendo una fiesta. Y la alegría perdura muchas horas después de tejerla centímetro a centímetro hasta convertirla en un hermoso manto.

Sus únicas herramientas son dos agujas de madera de algarrobo, pulidas por el uso constante, que guarda en una caja llena de pétalos lozanos. Por eso sus mantos huelen a madreselvas, a violetas, a jacintos, a lirios y manzanillas que la tejedora recolecta durante sus caminatas hacia el Salto del Tigre, bordeado por yerbabuena, en donde también cuelga trampas para aprisionar el resuello verde del monte.

Luego de la recolección y el hilado, cuando el sol cae impiadoso sobre el jardín, la tejedora emprende la delicada labor de combinar colores y texturas. Eligiendo hebras de cada ovillo y urdiendo una trama que rebose armonía y belleza. Los mantos son tan livianos que aunque tome semanas terminarlos, apenas pesan como un par de plumas de colibrí. Por eso no le resulta difícil juntar cinco o seis y cargarlos, una vez por mes, hasta la cima del Cerro Azul. Allí, entre gigantescos rizos de niebla y añejos piquillines, vive el azuzador de melodías. Él toma cada manta y la sacude vigorosamente en las alturas. Hasta que el tejido se transparenta como una gota de rocío y fluye sobre los caseríos de los alrededores buscando meterse en la barriga de un tambor, en el ombligo de una guitarra, en la garganta dulzona de una flauta, en las fauces morenas de un violín o en los mofletes de una maraca. Y, asilado en el interior de un instrumento, el tejido traslúcido espera que el músico lo impulse, pulsando las notas misteriosas que tararearán las mujeres y los hombres mientras cosechan el maíz y los zapallos. Cadencias que se convertirán en coplas una vez que, de tanto corearlas, alguien les ensamble versos que proclamen los sentimientos más profundos y verdaderos.

Y entre tanto los trabajadores canturrean llenando los canastos con mazorcas de oro y calabazas pulposas, el azuzador de melodías se asoma a la ventana, empujando con la mano las espirales de neblina, para que el sonido de las voces le llegue diáfano y poderoso como un himno.

Pero la tejedora no descansa hasta que la noche inviste el horizonte de El Guaico con su terciopelo violeta sembrado de lentejuelas celestes y escarlatas, después de revisar las trampas que penden del sauce y de guardar las agujas en la caja. Asegurándose de que las coplas que el pueblo cantará en los próximos tiempos nacerán aromadas de flores oriundas de la misma tierra que concede sus frutos a los cosechadores.

Finalista en el Segundo concurso literario de cuento revista Archivos del sur “Leyendas de mi lugar, mi pueblo, mi gente”, 2008, Buenos Aires, Argentina.

Isabel Ali
Blog de la autora

Vie
12
Dic '08

Porque eres mi amiga. De Ana Pomares

El Libro:

Susana, una niña española que padece anorexia, se traslada una temporada al campo con sus abuelos; allí conoce a Nicoleta, una niña rumana cuyos padres han llegado aquí en busca de trabajo. Dos maneras de ver el mundo y de afrontar la realidad totalmente diferentes que, lejos de provocar enfrentamientos, llegan a entenderse y a ayudarse.
En esta ocasión, nuestra joven autora nos ha planteado una situación real como la vida misma que ha tratado con una humanidad y una delicadeza especiales; la amistad y la confianza en los demás se ganan paso poco a poco para solucionar los problemas a los que se enfrentan las protagonistas.

La autora:
Ana Pomares Martínez, nacida en Alicante en 1991, ha escrito a pesar de su corta edad numerosas obras, por las que ha recibido un total de diecisiete premios, entre los que destacan el “Premi Contarella” del Ayuntamiento de Alicante (2002), Premio del Concurso Literario Provincial “Grupo Leo-Editorial Aguaclara” cinco años consecutivos (2003-2007) o el primer accésit en el Concurso Nacional de Poesía Infantil “Gloria Fuertes” (2003). Prósopon Editores ya ha editado otros tres libros suyos, en el año 2004 “El jardín de las mariposas”, una de cuyas historias fue representada en la Muestra Nacional de Teatro Español de Autores Contemporáneos (Alicante, 2003), en 2006 “Nube de palabras, lluvia de cuentos” y en 2007 “Los wonwings”.

Este libro será presentado en Alicante
Día: Viernes, 12 de diciembre de 2008 a las 19:30 horas
Lugar: Ámbito Cultural de El Corte Inglés- Avda. Federico Soto, 1. 5ª planta- Alicante

Más información sobre este libro.

Jue
11
Dic '08

Juan Tarda, la razón de un imbécil. Por Julio Cob Tortajada

Dentro de cualquier imbécil -alelado y falto de razón, según el DRAL- se puede esconder la más profunda de la ignorancia. Sin embargo, en ocasiones , sucede que por el destile de un más que cierto absceso propio de una mente enferma, cuya única razón se esgrime en el intento más bajuno de dar de comer a quienes acuden voz en grito al pesebre que les alimenta, la ignorancia surge y se presenta mostrando su lado más infame, su primate salvaje.

Juan Tarda, el Diputado español que cobra de nuestros impuestos - condición a la que voluntariamente se ha presentado- en su soflama incendiaria de ¡Muera el Borbón! no lo hace como fruto de un (des)conocimiento de la historia de la que se sirve después de adulterarla e inventarla a su modo. Ni siquiera llega a tal exabrupto, harto de vino, con un elevado índice de alcoholemia, después de la asistencia a un botellón de aguardiente rancio y peleón que le hubiera servido como gasolina en un acto reivindicativo de la propiedad ajena, cuyo delirio, en este caso, sería su mejor coartada.

Tampoco, el psicópata Diputado, llega al culmen de su paranoia como consecuencia de uno más de sus habituales desvaríos, de cuyas sensaciones orgásmicas goza con prontitud, por mucho que su eyaculación precoz producto de su promiscuidad insaciable no le de el goce de un acto sexual tranquilo, relajado y pleno de satisfacción.

Tampoco la arenga de Juan Tarda ha sido la propia del valeroso y noble líder que voz en alto y a pecho descubierto está dispuesto a la contienda, incluso a dar su vida si ello fuera necesario luchando contra la injusticia, o por la obtención de un noble ideal que pudiera llenarle de orgullo con la grandeza de la mano tendida y la ausencia de odio.

Quizá su pelo largo y acaracolado sea el culpable de la ausencia de una adecuada ventilación a su hipocampo, al que con seguridad sustituye el bosque de sus cabellos convertido en masa cerebral, en este caso al exterior y por lo tanto victima de la intemperie, lo que seguramente es la razón de osadía semejante, de la que, no obstante, algún fiscal tendría que salirle al paso.

Tanto su condición de aforado, o su pelo rizado, como germen de ensayos de pobre calado, puedan servirle como defensa a su desatino, pero su soflama incendiaria de ecos bélicos, ese tirar la piedra y esconder la mano, tan necesitada como la tiene para cobrar todos los meses de las Cortes Españolas, más parece el pozal lleno de salvado y algo de bellota de escasa calidad dispuesto a verterlo para los que a él acuden.

Julio Cob Tortajada

http://elblocdejota.blogspot.com
Valencia en Blanco y Negro- Blog

Mie
10
Dic '08

Factoría onírica. Por Miguel González Aranda

Llevo casi dos años en el “Departamento Surrealista”. La verdad es que me gusta bastante el trabajo, el lugar y el ambiente. A menudo me río hasta el punto de llorar, pero también destaco que hay muchos momentos muy duros y agobiantes en los que el trabajo me agota hasta dejarme prácticamente sin ideas.

Un día estaba en mi despacho, que se sitúa en la quincuagésima segunda planta del ala diecisiete de la gigante Factoría Onírica. Estaba concentrado en una importante petición de mi jefe Don Jimeno. Me faltaban cuatro remates y la historia quedaría con la calidad suficiente como para que me diera el visto bueno.

-Buenos días Don Jimeno.
-Adelante Camilo. Ponte cómodo y cuéntame.
Don Jimeno es un hombre de talla ancha con barba descuidada. Su voz es grave y profunda y nunca se separa de un sombrero de copa negro y un bastón de marfil que en ese momento tenía sobre la mesa.
Adelantó sus rechonchas manos y le entregué mi trabajo por escrito:
-Creo que tengo un sueño bastante acorde con el perfil que me envió.
Don Jimeno me interrumpió:
-¿Sabes que este sueño tendrá un impacto de recepción en el 6% de niñas entre 8 y 13 años?
-Lo se señor. He tenido muy en cuenta el perfil: niñas delicadas, con gusto a la lectura, de pocos amigos, sin problemas familiares, con dos lunares en el rostro, de clase media, con una sonrisa peculiar….
De nuevo me interrumpió:
-Creo que se te avisó de la nueva ampliación: el sueño será inyectado además en el continente asiático.
-No se preocupe Don Jimeno. Soy consciente de que tres continentes son muchas niñas. Tengo todo bajo control, el sueño es perfecto.
Don Jimeno me sonrió levemente y yo comencé a hacerle un brevísimo resumen del sueño:
-La niña en cuestión, mientras está tomando una ducha en su casa, se colará por una de las cañerías de su propio baño, correrá diversas aventuras por decenas de tuberías hasta llegar a un río de aguas cristalinas donde reinará junto a bellos peces y ranas de colores.
-Don Jimeno asintió con su ancha cabeza mientras me escuchaba sin dejar de mirar el guión que le entregué:
-Bien, bien, bien…el agobio del paso por las canalizaciones se verá compensado con el final feliz del río y su reinado…
Me gusta….
-¿Las ratas que función tienen?- Me preguntó con su mano en la barba.
-Simplemente saludarán a la niña según pase por determinados puntos de las cañerías.
La cara de Don Jimeno cambiaba a la vez que leía el sueño.

-Enhorabuena Camilo. Le echaré otro vistazo pero me ha gustado, es lo suficientemente absurdo.

A raíz de ese sueño las cosas cambiaron. Dos horas después de entregar el trabajo a Don Jimeno, charlaba con Jalinca, una de mis mejores amigas. Ella trabaja en el departamento de Pesadillas y sus historias no tienen desperdicio:
-Aligera Jalinca, vete al grano que tengo mucho trabajo: ¿que le pasa entonces a la señora cuando mete la cabeza en el retrete para buscar su anillo?
-Se le caen literalmente los ojos al váter y ella puede ver su horrible rostro en el espejo.
-Pero verá su rostro sin ojos, dos huecos. ¡Que horror!
-A mi jefe le gustará, pero es que aquí no acaba todo, la mujer además…
De repente un mensaje que provenía del sistema de megafonía de la factoría interrumpió a Jalinca:
-Camilo Santos Corbé, por favor acuda lo antes posible a la sala “Jilguero azul”, gracias.

Accedí a la sala donde fui convocado. Allí, sentado en una gran mesa redonda, estaba Don Jimeno junto al Subdirector General de S.A.T (Sueños de Alta Transcendencia).
-Buenos días Señor Santos-, comenzó a hablarme el Subdirector:
-Durante este tiempo ha trabajado muy duro y siempre con resultados sorprendentes. Queremos recompensarle de la mejor manera posible y hemos llegado a la conclusión de que usted decidirá sobre su nueva situación en esta Fábrica de Sueños. Tiene un día para elegir el departamento de la Factoría que más le apasione. A partir de ahora usted trabajará en el lugar que más desee.
Atónito pregunté:
-¿En cualquier departamento?
-Evidentemente Camilo- Contestó un sonriente Don Jimeno.

Yo no me lo podía creer, tenía un día para pensármelo; desde el Departamento de Pesadillas hasta el Departamento de Sueños Intelectuales, Sexuales, pasando por el Departamento de Sueños Residuales, Motrices, Instintivos, Simbólicos y hasta el de Sueños Telepáticos. También me dieron la posibilidad de formar parte del Equipo de Inteligencia “E.I.C.S.R” (Equipo de Inyección Canalizada para Sueños Relativoindutrípticos), el no va más.
Tenía que reflexionar y pensar muy bien antes de elegir mi nuevo destino en la factoría. Estaba tenso, acalorado, nervioso. Sudaba más de la cuenta. Fui al baño, me lavé la cara y los ojos se me cayeron en el lavabo, me miré en el espejo y:

-¡Maldita Jalinca!
Salté de mi cama como un resorte.
Susana, mi mujer, me dijo todavía medio dormida:
-Pero si dices que es muy maja, ¿no?
-¡Pero también muy graciosilla!.
Susana me abrazó delicadamente susurrándome al oído:
-¿Te ha inyectado una de sus pesadillas?
-¡Joder, más o menos!, me ha inyectado una de las variantes de “Ilusiones DK-53″, ¡mañana se enterará!.
Me relajé poco a poco mientras el reloj digital de la mesilla me avisaba de que todavía faltaban cuatro horas para que sonara el despertador y me dirigiera a la quincuagésima segunda planta del ala diecisiete de la gigante Factoría Onírica.

Miguel González Aranda
Blog del autor

Lun
8
Dic '08

Así en el cielo. De Salvador Moreno Valencia


Categoría: Narrativa
Subcategoría: Novela
N° de páginas: 341
Tamaño: 170×235
© Salvador Moreno Valencia
más info de este libro en el BLOG.

www.alvaeno.com -La web de Arte y Literatura
El blog de Literatura, Arte y Música, Opinión…

Jue
4
Dic '08

27 paraguas. De Estelle Talavera Baudet

El Libro:

Lo que esconde 27 Paraguas…
Entren, siéntense y miren el espectáculo fascinante del mundo, parece decirnos la autora de este conjunto de poemas. 27 Paraguas nos lleva a descubrir lo que el ilusionista esconde, lo que queda perdido entre el ir y el venir, lo que hay tras el objeto multiplicado, repetido en cadena, a vislumbrar cuanto pasa desapercibido en cada escena cotidiana. Penetramos en las oscuras profundidades, ignoradas ―conscientemente quizá― por muchos de nosotros, en un intento de sobrevivir a la absurda lógica de nuestro mundo actual.

Cae sobre 27 Paraguas lo decadente del mundo circense, una sucesión de gotas y chorros que componen un concierto de «música descolorida». Somos partícipes ― ¿y cómplices?― de ese infeliz acorde de las cosas, de esa extraña armonía merecedora quizá del «aplauso triste». Y con todo, está el amor atento ―por qué no― que trata de llenar las ausencias, de rescatarnos del vacío que queda en la mirada de quien se cobija bajo el paraguas.

La autora:

Estelle Talavera Baudet es filóloga, master en creación narrativa por la Escuela Contemporánea de Humanidades y en Edición por Santillana Formación. Ha colaborado con numerosas editoriales. Fue ganadora del 1.er Premio Internacional de Poesía La Mano en Valparaíso, Chile y del 2.º Premio de Poesía Arte Joven 2003. Fue finalista de diversos certámenes, tales como el Concurso Internacional Ediciones Raíz Alternativa, así como del Centro Poético de Madrid (en 2003 y 2005), de Editorial Nuevo Ser y del Concurso Internacional Literario Mis Escritos de Buenos Aires. Ha publicado poemas en Cuadernos de lectura de Santillana y en antologías como Estrella Fugaz, Letras de Seda y Los cuentos de nunca acabar, así como en las revistas literarias El nido del escorpión y Tinta. Obtuvo el primer Premio de Fotografía en Arte Joven 2003 y fue finalista (en 2003 y 2004) en el Maratón Fotográfico Obra Social Caja Madrid.

Más información sobre este libro.

Mie
3
Dic '08

Tu mirada. Por Brujapiruja

Hoy apareceré como tú quieras.
Esa mirada dibujará mi imagen a tu imagen
y, sin mostrarme apenas, creerás que me adivinas.
Aún sin voz pondrás en mi boca tus palabras.

No hay luz que ilumine la ceguera
cuando el ombligo domina el universo,
el aire se esconde en la neblina
y la frialdad dilata el desconsuelo.

Mañana seré como imagines,
tu mirada volverá a esculpir mi rostro a su medida.
Y, sin reconocerme, asentiré de nuevo,
como navío varado en el hastío, atónito,
porque en el mismo pilar de mi existencia
hay grietas de soledad tan infinita
que no atisbo a comprender qué se sustenta.

No hay luz, ni hay universo en tu retina,
ni forma de curar antiguas llagas.
Lo que soy y siento es como el mar: inmenso
Y está más allá de tu mirada.

Brujapiruja

Mar
2
Dic '08

Versos en color sentimiento.Por Isidro R. Ayestarán


Versos en sepia para anhelar tu presencia,
rodeado de un mundo que huele a otoño.

Colores de crepúsculo que me llevan hacia ti,
dando la tonalidad certera a mi quimera de amor.

Aura de romanticismo para envolver mi deseo,
para dar vida al alma de mi sueño.

Despuntando en el horizonte el origen de unos versos,
versos color sentimiento.


©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños

Lun
1
Dic '08

Ronda Marsé. Edición de Ana Rodríguez Fischer

El Autor
Juan Faneca Roca, conocido como Juan Marsé (Barcelona, 8 de enero de 1933), es un destacado novelista español de la llamada Generación de los 50, concretamente de la denominada Escuela de Barcelona.
El escritor catalán Juan Marsé fue distinguido este jueves con el Premio Cervantes 2008, considerado el más importante de las letras hispanas y luego de haber integrado por años el listado de los favoritos para recibir este galardón.

El libro.-

Ronda Marsé (Candaya, octubre 2008), un volumen de 78 textos que recorre críticamente los 12 libros publicados hasta ahora por Marsé (de Encerrados con un solo juguete, 1960, a Canciones de amor en Lolita’s Club, 2005) y que, de alguna forma, ha puesto su granito de arena en el reconocimiento de Juan Marsé como un escritor fundamental de nuestra lengua y un verdadero clásico de la literatura contemporánea, de fructífera influencia en escritores de diferentes generaciones. No tenemos duda de que Ronda Marsé es el estudio más completo y actualizado que circula en el mercado sobre la figura y la literatura de Marsé. El libro ha sido coordinado por Ana Rodríguez Fischer -catedrática de literatura en la Universidad de Barcelona y reconocida especialista en la obra de Juan Marsé- y contiene una completa y actualizada bibliografía. El libro tiene el valioso bonus-track de ir acompañado de un documental-entrevista inédito Un jardín de verdad con ranas de cartón en el que un Juan Marsé en estado más puro y sin pelos en la lengua, habla sobre su vida, sobre política, sobre su literatura y sobre su visión del mundo. Marsé hace 30 años que no participa en un programa de televisión y eso hace que este documental (la única grabación larga que ha accedido hacer en mucho tiempo) tenga un valor incalculable.

Editorial Candaya

Dom
30
Nov '08

El nuevo “Ceniciento”. Por Mercedes Martín Alfaya

Había una vez un libro que nunca había salido de la Biblioteca. Era un libro al que nadie prestaba atención. Todos los días, el pobre libro veía como los usuarios entraban en la sala, ocupaban sus mesas de estudio, consultaban otros libros, buscaban revistas, boletines, novelas, películas de préstamo y todo eso que hacen los usuarios en las Bibliotecas; pero nadie reparaba en él. Bueno sí, el bibliotecario, de vez en cuando, le empujaba el culillo para alinearlo en su estante o le cambiaba la signatura topográfica por otra más reciente y moderna. El caso es que el libro, sin comprender que sólo era eso: un libro, sentía unas ganas enormes de viajar. Y, claro, a menos que alguien se lo llevara consigo, parecía poco probable que cumpliera su sueño.
Un día, nuestro libro escuchó decir a una de las empleadas de la biblioteca que se iba de vacaciones a Viena y que se llevaría un libro para el trayecto en tren. Nuestro protagonista, enseguida asomó o