El Show de las mil rosas. Isidro R. Ayestarán

A las doce de la noche, como si esa hora mágica fuera la ideal y única para levantar el telón del Mil Rosas, se apagaron las luces tras las palabras de presentación de Juan Curras. Desde el camerino improvisado todo parecía distinto, todo se escuchaba de manera irreal: los primeros compases del vídeo presentación, el tema musical «El descanso» de Mónica Naranjo, las primeras fotografías realizadas en Madrid y Toledo retocadas para dar la apariencia de adentrarnos en un mundo idílico de sueños… el murmullo de la gente que se agolpaba a lo largo y ancho del local con aroma a flores.

Y luego, tras el gong final de aquellas primeras imágenes proyectadas en la enorme pantalla, flanqueada por las dos columnas diseñadas por Félix Ortiz para la ocasión, tras el biombo de boas de mil colores, el Maestro de Ceremonias hizo su aparición completamente vestido de blanco, con su chistera color plata y el bastón del sueño creado exclusivamente para él. Bajo una máscara de cabaret se dio la bienvenida al numeroso público que, expectante y divertido, aplaudió la entrada al escenario con los primeros versos de «Disoluta colombina». Y así empezó todo.

«Soy el poeta que se regodea en su coqueteo con el público cual disoluta colombina que se mueve en puntillas de acero y con el estruendo certero de unos versos que languidecieron para despertar en la aurora…»

Tras «Adicto al espidifen», aconteció uno de los momentos mágicos del show. Sentado junto al atril de diseño, y mientras se proyectaban las fotografías del vídeo «Telón» con la música al piano de «Watermark» de fondo, el poema «…Porque tú no estás» se convirtió en el momento en que la evocación y el sentimiento alcanzaron una de las cumbres de conexión con el público.

Luego, el resto de poemas irónicos y satíricos recitados e interpretados a modo de monólogo cabaretero y teatral alcanzaron la primera media hora del espectáculo, ese «Cabaret del amor» que terminó con la referencia obligada a John Lennon para presentar la segunda parte.

«Las sonrisas mudas», el último vídeo creado para EL CABARET DE LOS SUEÑOS, denuncia de esos gobiernos que utilizan a los niños como soldados, y que termina con parte del elenco artístico portando una bandera blanca, sirvió para que el público se adentrara en la segunda parte, «Los ángeles de la noche», con el Maestro de Ceremonias vestido completamente de negro, comenzando con la interpretación de «El lugar donde ya no se pone el sol» y terminando con un corte de mangas a la Ley Sharia y el Islam. A partir de ahí, los versos más comprometidos, directos a la yugular de los gobiernos ineptos, la policía represora, la iglesia más drástica e intolerante, las guerras y los ejércitos, las banderas y las fronteras, la sociedad absurda de hoy día… «Cobijando mamarrachos», «Campo de minas», «El ballet de los soldados rasos»…

«Que nos dejen todos en paz, viviendo nuestra vida a nuestro antojo, como los trovadores que somos, cantando a la vida, la noche, y lo más profundo de nuestras miradas…»

El vídeo «Trovadores», canto a todos estos personajes nocturnos, dio paso al epílogo del show con los versos de «El poeta azul de las letras locas», volviendo el Maestro de Ceremonias al blanco y la plata.

Para entonces, el bastón del sueño se había hecho trizas y el público se había entregado al máximo.

Setenta y cinco minutos de espectáculo, un decorado diseñado en exclusiva por Félix Ortiz, dos cambios de vestuario, los maquillajes de Maru Dañobeitia, la asistencia técnica de Carlos Albarrán y Rux, las fotografías de Cascabel… El Mil Rosas, las flores de Charo Cuena y la supervisión de Juan Curras…

Esos fueron los ingredientes para este nuevo show poético-teatral que sirvió como postre al circuito artístico nocturno por Santander bajo el epígrafe «La noche en vela».

Y desde estas letras, mil gracias a la organización, a los que esperaban un show como este, y a los que me esperaban ver de nuevo en acción.

Permitidme que continúe en mi nube de ensueño.

Soportadme de nuevo con mis neuras y mis nervios.

Comprended que siga denunciando todo aquello que me parece injusto en este mundo que vivimos.

Mil gracias por seguir a mi lado.


©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños

Enterrado. Por Luis Bermer

160-ENTERRADO
Con tus ilusiones.
Enterrado en vida.
Con tus sueños.

159-REY
Rey orgulloso.
Al llegar a la cima,
corona de espinas.

158-ESQUELETO
Bajo la carne
el esqueleto camina
hacia la eternidad.

157-INSECTOS
Bajo la bóveda
Somos insectos extraños.
Una rareza.

156-CREPÚSCULO LÍQUIDO
Cae el crepúsculo.
Y la noche se extiende
con sus abismos.

155-GOTAS
Llueve con fuerza.
Recuerdos son las gotas…
Noche infinita.

154-PIANO
Tristes acordes
del piano en la soledad
de este domingo

153-ÚNICO
Eres único
como todos los demás.
Todos iguales.

152-EL CASTILLO
En el castillo
los muros susurran
voces del pasado.

151-EL NIÑO
De día llora,
encerrado en los años.
De noche ríe.

150-ÁRBOLES
Y entre árboles
del pasado incendiado
construyo mi hogar.

149-AYER
Vivo en el ayer.
El presente no es nada
y por siempre ayer.

148-VER
Abro los ojos.
La realidad es otra.
Y me arrepiento.

147-VOZ CANSADA
Tu voz cansada,
de ordenar el mundo
con las palabras.

Luís Bermer.com

Recital de poesía El Cabaret de los Sueños. Por Isidro R. Ayestarán


Como adelanto a la aparición este próximo invierno de su libro EL CABARET DE LOS SUEÑOS NOCTURNOS, publicado bajo su propio sello editorial Producciones Nocturnas, Isidro R. Ayestarán presenta su nuevo show poético teatral en Santander el domingo 21 de diciembre, a la hora del comienzo de la madrugada. y en el que encarnará de nuevo a su personaje El Maestro de Ceremonias, el dueño del bastón que se aferra al paladar de las palabras.
A lo largo de una hora de duración, irá desgranando los textos más irónicos de su cabaret en una primera parte llamada Cabaret de amor, y los más comprometidos con la sociedad en la segunda parte Los ángeles de la noche.
Un recital de poesía diferente, un monólogo teatral distinto, donde los dobles sentidos irán acentuados por los cambios de vestuario del poeta actor, un decorado de columnas realizado expresamente para la ocasión y un diseño de producción supervisado por el propio autor y por la compañía de actores aficionados que él dirige.
Será el fin de fiesta ideal para dar la bienvenida al invierno en el escenario del Mil Rosas, bajo la producción de Juan Curras, e incluido en el Circuito Artístico «La noche en vela», que se desarrollará en Santander por diversas galerías de arte.


©Isidro R. Ayestarán, 2008
El Cabaret de los Sueños