Para ti. Por Mercedes Martín Alfaya

Esto es para ti:
Por las veces que has llorado sin un paraguas que te cobije. Por todos los amaneceres que se te quedaron en los ojos. Por renunciar a tus sueños mientras cargabas con las maletas de otros. Por sentirte culpable cuando tu corazón fue feliz. Por pensar que no te lo merecías. Por las veces que reparaste tu barquito cuando se astilló. Por buscar ese arco-iris que nunca llega. Por todas las tormentas que deslucieron tus días. Por las veces que se olvidaron de ti. Por aquel día que te soltaron de la mano. Por las puertas que te cerraron. Por no rendirte… Y porque sólo tú sabes lo que vales.

Texto: Mercedes Martín Alfaya
Foto:Surrealismo (Salvador Dalí)

Blog de la autora.

Vivir eternamente. Por Marisol Oviaño


Hoy ha sido un día raro.
Me desperté a las ocho y media de la mañana en la aldea de mi abuela, de la que ella salió con 12 años para ponerse a servir. Desde el dormitorio se pueden oír vacas, gallinas y gallos, burros, perros y gatos.
También la respiración de mi hijo, que dormía en la cama de al lado.
Le preparé el desayuno y le desperté. Antes de que pudiera meterme en la ducha se habían levantado también mi hija y mis sobrinillas pequeñas, y del silencio pasamos al alegre bullicio de las vidas que empiezan. Me dan mal rollo las familias en las que sólo hay ancianos y maduritos, me hace feliz que haya niños correteando por la casa familiar. Esa es la auténtica inmortalidad: ver que tu sangre seguirá corriendo por la tierra mucho después de que te hayas ido, perdurar en el recuerdo de quien escuchaba tus cuentos con la boca abierta, que se hable de ti como tú hablas de otros que ya murieron.

Todos seguían en pijama cuando nos hemos ido, sus besos nos han dejado un cierto regusto a sábanas calientes. Mi primogénito ha puesto un disco y hemos salido a la carretera con Bob Marley y un cielo ennegrecido de nubes. Una hora y cuarto después llegábamos a nuestro pueblo.

He estado todo el día en la trinchera proscrita peleándome con unos textos. Cuando he echado el cierre, he vuelto a echarme a la carretera, esta vez para ir a Madrid a ver a mi abuela, la de la aldea. Sí, a mis 43 años tengo abuela. Se cayó el otro día y se partió la cadera. O se partió la cadera y se cayó, vaya usted a saber.

La vida es una piedra pómez. Cuanto más las usas, más se gasta.
Y mi abuela tiene la suya mucho menos gastada que la mía.
Se casó tarde y se quedó viuda pronto, no ha tenido desgaste sexual.
Nunca ha bebido.
Nunca ha fumado.
Por supuesto, nunca se ha drogado.
Y hace años que sigue una dieta severísima y sanísima que ella misma se impuso.
Jamás ha sido libre: siempre ha sujetado las riendas, nunca ha cometido más exceso que el exceso de celo. La libertad desgasta mucho, porque hay que tomar decisiones continuamente, porque hay que asumir que ni el mundo ni la vida nos debe nada: tenemos lo que hemos buscado.

Ya ha cumplido su misión.
Sus hijos hace tiempo que son abuelos, el que no está jubilado, está a punto de hacerlo.
Mi abuela morirá de vieja.
En los últimos años se ha convertido en un ser dependiente, y la caída del otro día ha agravado la situación, ya ni coger la postura en la cama puede.
Sus pies ya no son pies, sus piernas ya no son piernas, sus pechos ya no son pechos, su culo ya no es culo, su cintura ya no es cintura…el suyo es un cuerpo casi a estrenar erosionado por el tiempo.

He ayudado a mi madre a acostarla y he vuelto a coger la carretera para regresar a casa, escribir, ponerme una copita y fumar.
Bendita tos.

Marisol Oviaño
proscritosblog.com

En la cumbre del viento. De Abelardo Manuel Martínez

En la cumbre del viento

El libro
En mi poesía (Romántica), el amor, el desamor, los campos y la añoranza de las tierras de Jaén han sido el motor de mi obra literaria.
Por fin, todos estos años de poesía quedan reflejados ahora en una antología.

Abelardo Manuel Martínez
El autor

Poeta andaluz, residente en Valencia. De poesía romántica, clásica, rimada, quizás el último poeta romántico. El amor, el desamor, la añoranza de los campos de Baeza… son los motores de mi obra literaria. Poeta solitario, nunca pertenecí a foros de escritores ni corrientes de opinión centralizadas en Grupos o corrientes literarias. Nunca participé ni participaré en certamen literario, los sentimientos ni se pueden premiar ni valorar. en definitiva, poeta.

El domingo 3 de Mayo, desde las 11 de la mañana hasta finalizar la jornada, estaré fimando ejemplares en la FIRA DEL LLIBRE DE VALENCIA, en las casetas 65-66 de la Librería Primado. Allí os espero.

Abelardo Manuel Martínez

Melodías para Semana Santa. Por Isidro R. Ayestarán


Escrita en 2004, “Melodías para Semana Santa” nace con un único propósito. El dar a conocer, a golpe de recuerdos, la Semana Santa de mi infancia, la Semana Santa como cofrade y participante en las procesiones, y la Semana Santa como resultado de mis ilusiones y mis vivencias.
Así, cada capítulo va introducido por una carta dedicada a un ser querido; y es que cada parcela de mi vida ha sido inspirada por la compañía de una persona determinada que, cogiéndome de la mano, me paseó por todo un mundo mágico que me ha llevado hasta estas páginas. Y de igual modo que Robert Redford descubrió su mundo a Meryl Streep sobre una avioneta en “Memorias de Africa”, yo les descubro el mío a través de estas misivas tan plenas de recuerdos y vivencias. Que no es poco.
Y es que cada etapa de mi vida es distinta a las demás de igual modo que no es lo mismo enamorarse con quince años que con treinta; igual que no es lo mismo llorar el desamor la primera vez que la última, que siempre es la que más duele; y de igual manera que la vida no huele igual en invierno que en primavera.
En definitiva, que es ahora cuando, tras madurar los sueños de la infancia, veo a estos como el inicio de un sendero que me ha llevado hasta estas páginas de idéntica manera que el arco iris condujo a Judy Garland hasta la tierra del mago de Oz.
Por último, aclarar que “Melodías para Semana Santa” no es ni un ensayo literario ni un libro de investigación. Es, simplemente, todo un volumen de vivencias narradas y evocadas a lo largo de este concierto de recuerdos, como me gusta llamar a este libro que ha sido dictado por el corazón y por la evocación de aquellas primeras imágenes sacras que veía por las calles de la ciudad agarrado a la mano de mi madre.
Este ha sido el “toque a oración”.
Ahora, con el Paso en la calle, comienza la procesión.

© Isidro R. Ayestarán, 2009
MELODIAS DE SEMANA SANTA

Las salvajes muchachas del Partido. De Lázaro Covadlo

El libro

Esta novela en la que Lázaro Covadlo —con su reconocida maestría— refiere las andanzas, batallas, amores y desventuras de Baruj Kowenski, tiene la rara virtud de atrapar al lector desde las primeras páginas y de convertirlo en testigo asombrado de algunos de los acontecimientos que convulsionaron la agitada primera mitad del siglo pasado. Roberto Arlt, Perón, Isaak Babel, Trotsky o Félix Dzerzhinsky —fundador de la Cheka— son algunos de los personajes reales que se cruzan en el intrincado itinerario del aventurero Baruj, uno de esos seres que, dotado de un innato instinto de supervivencia, personifica las vicisitudes de un nuevo judío errante del siglo XX.
“Lázaro Covadlo es como Felisberto Hernández pero un poco más trágico y más siniestro. Está cerca del absurdo, es muy extraño, pero es auténticamente extraño. No es que se las da de raro. Es una especie en sí mismo” Guillermo Martínez.
“Nos seduce la imaginación y el talento de Covadlo para mantener la inverosimilitud sin salirse de la normalidad intensificada”: J.A. Masoliver Ródenas, La Vanguardia

Lázaro Covadlo (Buenos Aires, 1937) reside en España desde 1975, donde la publicación, en 1997, de su volumen de cuentos Agujeros negros, suscitó el entusiasmo unánime de la crítica literaria y lo transformó en pocas semanas en un escritor de culto. Enrique Vila-Matas, Sergi Pàmies, Quim Monzó, G. Martín Garzo, I. Martínez de Pisón, Antonio Muñoz Molina o Juan Bonilla, entre otros, alimentaron lo que dio en llamarse “el fenómeno Covadlo”.

Desde entonces, ha publicado las novelas: Remington Rand, una infancia extraordinaria (1998), Conversación con el monstruo (1999), La casa de Patrick Childers (1999), Bolero (2001) y Criaturas de la noche (Premio Café Gijón 2004); y el libro de relatos Animalitos de Dios (2000).

El autor

Lázaro Covadlo (Buenos Aires, 1937) reside en España desde 1975, donde la publicación, en 1997, de su volumen de cuentos Agujeros negros, suscitó el entusiasmo unánime de la crítica literaria y lo transformó en pocas semanas en un escritor de culto. Enrique Vila-Matas, Sergi Pàmies, Quim Monzó, G. Martín Garzo, I. Martínez de Pisón, Antonio Muñoz Molina o Juan Bonilla, entre otros, alimentaron lo que dio en llamarse “el fenómeno Covadlo”.

Desde entonces, ha publicado las novelas: Remington Rand, una infancia extraordinaria (1998), Conversación con el monstruo (1999), La casa de Patrick Childers (1999), Bolero (2001) y Criaturas de la noche (Premio Café Gijón 2004); y el libro de relatos Animalitos de Dios (2000).
Candaya
Presentaciones:
Barcelona:
15 de abril, miércoles. 19.30 horas
LLibreria Laie (Pau Claris 85)
Presentará el libro el novelista colombiano Juan Gabriel Vásquez.
Cuenca:
6 de mayo, miércoles
Feria del Libro de Castilla – La Mancha
Madrid:
26 de mayo, martes. 19.30 horas
FNAC Callao (C/ Preciados, 28)
Presenta: Eduardo Berti

Editorial Candaya

El Rey del mambo.De Johari Gautier Carmona


El libro
Alta burguesía, tensas relaciones matrimoniales, cava, rumba salsera y prostitución… Una combinación detonante para una novela actual e hilarante. ¿Existe algo más explosivo todavía? Sí, empresarios catalanes de alto copete, el movimiento Okupa y una buena dosis de Calimocho. Sin duda esa mezcla es letal, por no decir: increíblemente acaparadora. Estos son los elementos que incorpora el denso y original mundo de “El Rey del Mambo”, la primera de las novelas de Johari Gautier Carmona. Sin duda, una puerta abierta sobre su mundo literario en el que Barcelona es la piedra angular.

La novela “El Rey del mambo” seduce y entretiene de entrada por sus fuertes personalidades, sus guiños esperpénticos y el ritmo frenético del autor. En él aparecen los entresijos de la buena sociedad de Cataluña, la flor y nata de los barrios altos de Barcelona, y sobretodo, las rutinas y las aspiraciones de una familia poderosa: Los Casals. ¿Cómo no hablar de Los Casals? Una familia dinástica, sólida y movida por intereses inmensos. El poder les inspira, les reúne, pero también les corroe. La intensidad es tan fuerte que las sorpresas se alternan sin que el lector pueda entender cómo el protagonista principal ha podido meterse en semejante embrollo.
El autor
Johari Gautier Carmona (1979) es un joven narrador español nacido en París (Francia), amante de los viajes y de las experiencias culturales.
Actualmente reside en Barcelona, ciudad central dentro de su creación literaria, tras una estancia de tres años en Inglaterra.

Su amor por la literatura ha crecido rápidamente con sus diferentes experiencias de emigrante, llegando a suplantar su amor por la música y los pianos endiablados de la salsa explosiva y se ha transformado, para él, en un modo de conciliar la riqueza de sus raíces afro-caribeñas y españolas, de expresar la complejidad de un mundo cambiante en el que ve reflejado su multiculturalidad y las ironías de una Humanidad incomprensible. Además, la literatura es una amante bien conocida por su esposa y ese triangulo amoroso pervive con una extrema comprensión.

http://www.reydelmambo.es (con un montón de material adicional, cuentos y videos) y la de la editorial http://www.edicionesirreverentes.com/novisima.htm

Números anónimos y privados. Por Josep Esteve Rico Sogorb

Vivimos en una sociedad de la información y comunicación. Una sociedad en la que a veces estamos saturados de publicidad engañosa. Sin ir más lejos, muchas de las llamadas a teléfonos fijos y móviles son engañosas porque se escudan tras un anonimato para venderte mediante encubiertas estafas o timos. Yo mismo estoy hasta el mismísimo gorro de tantas llamaditas a mi teléfono móvil sin identificar. Si cualquier españolito de a pie le piden identificarse para lo que sea, no entiendo por qué es legal este tipo de llamadas. Si un policía nos pide el DNI, nos identificamos mostrándoselo. Respondemos cuando nos llama por nuestro nombre el médico o cualesquiera situación cotidiana. Si rellenamos instancias oficiales hemos de poner nuestras señas personales. Entonces, ¿por qué la Ley no obliga a identificarse a esas ‘empresas’ o personas que nos llaman anónimamente y encima en varias repetidas ocasiones cansinamente hasta la pesadez y hartazgo poniéndonos de los nervios casi histriónicamente?

Ya está bien de llamaditas que en pantalla solo aparecen como ‘número anónimo, privado, sin número, sin identificar. Yo quiero saber con quien hablo, quien me llama. Quiero que se identifique con un número por lo menos, al igual que a mi se me requiere que me identifique en muchas ocasiones. Lo otro es digno de fantasmas. ‘Fantasmas’ que nos llaman para ofrecernos un jamón ‘regalado’, vendernos suculentas ofertas-trampa preguntando por la señora de la casa, hacerse los pesados erre que erre con con planes de telefonía o avisarnos de que tenemos una deuda pendiente.

Por citar ejemplos, si mi operadora de telefonía o mi banco quieren informarme de alguna oferta o descubierto en la cuenta, que lo hagan identificándose con un número de teléfono localizable, legal e identificable, fácil de descubrir. De lo contrario, sintiéndolo mucho y pagando algún justo por tantos pecadores, no contestaré a ninguna llamada anónima sin número a mi móvil. Lo mismo digo respecto a esos aparatos de teléfono fijo con pantalla, idem de idem.

Aunque lo más grave y lo que colma la paciencia y rasca el bolsillo del sufrido usuario consumidor o abonado de la facturación telefónica -y más ahora en crisis- es cuando llamas a números novecientos -sobre todo el 906- de empresas de servicios y te tienen muuuuuucho rato con la musiquita, desatendido, repitiéndote aquello de ‘no se retire, permanezca a la espera’ para acabar soltándote eso de ‘todos los operadores se hallan ocupados’…y hala, a engordar a estas empresas. El colmo del aguante de la paciencia. ¿No saben estos pesados que el tiempo es oro y que un abonado no puede estar tanto tiempo esperando ser atendido para cualquier consulta?

La Ley debería meter mano a los números privados a móviles y a esos 906 carísimos y pesados con la duradera sintonía musical de espera. O nos damos de baja de fijos y móviles. Todo un abuso.

Josep Esteve Rico Sogorb