Palabras de repuesto. Por Ana Mª Tomás Olivares

Debería existir una fábrica de recambios de palabras, de esa manera podríamos llevar palabras de repuesto en el maletero del coche o en la mochila y utilizarlas cuando precisáramos de ellas, es decir, cuando las que usamos habitualmente se nos pinchen, revienten desgastadas por el uso, o nos sean insuficientes para la ocasión, o el acontecimiento que se nos presente.
Porque ¿cómo volvemos o, mejor dicho, cómo devolvemos a la palabra «amigo», por ejemplo, su valor primigenio, su carga semántica total, si ésta se ha devaluado más que la peseta? Si ahora se le llama amigo al primer mindundi que comparte un par de cubatas con uno; si para establecer matices y escalafones entre compañeros de trabajo, por ejemplo, decimos categorizando: «ese es un amigo de verdad», ¡como si pudiese haber amigos de mentira! Y la palabra «amistad» ni pasando por diálisis o recibiendo transfusiones es capaz ya de reponerse de semejante varapalo.
En cuanto al amor, no me digan que no les gustaría tener provisión de palabras nuevas, a estrenar con el amado, diferentes a las que se hayan podido utilizar con otros amados u otros amantes; palabras que sólo sean para él, ella, que jamás haya escuchado en otros labios o en otros momentos, y, de la misma forma, que nosotros no hayamos utilizado más que para esa persona en cuestión. Tengo un amigo que es un donjuán redomado, tiene ligues, novias, amantes… y no tiene mujeres porque, aunque es un sinvergüenza, no es un bígamo; bueno, decía, que este amigo llama a todas sus chicas «cariño», según él es la mejor forma de no equivocarse y meter la pata en el momento menos oportuno.
Definitivamente debería existir, si no una fábrica de palabras de repuesto, sí, al menos, un taller de reparación o un hospital de primeros auxilios, porque las palabras se rompen con el uso o se apolillan, de igual forma, de no usarlas. Por ejemplo, la palabra «gracias», o bien se dice por cortesía y educación por todo, o se pasa olímpicamente sin decirla para nada (por cierto, ¿se han fijado en lo poco que se dice últimamente?)
Qué hacer, entonces, cuando se experimenta la gratitud plena en el alma, cuando las palabras se quedan cortas, cuando ni siquiera existe una que defina esa algarabía de calima y amor, de estima y reconocimiento al bien recibido, cuando hasta con un aguacero de «gracias» se quedaría tacaño; cuando se sabe que no existe riqueza que pueda compensar el favor, el amor, la acción, la actitud, la buena disposición, las miradas, las caricias… y hasta la vida que se recibe de quienes nos aman.
Qué hacer cuando hemos prostituido palabras, cuando las hemos hurtado, usurpado, mercadeado, cicateado y ensuciado para siempre… cuando ya, ni con toda nuestra sangre, podemos limpiarlas para volver a ponerlas, prístinas, en nuestra boca?
¿Qué hacer, entonces? Creo que alguien tendría que empezar a fabricar palabras de repuesto… Voy a pedir un préstamo y a montar un taller de reparación, artesanía y filigrana, y las primeras que voy a cambiar van a ser: «crisis, traición, comisiones, decepciones, gastos, crueldad, adulterio, intereses bancarios, engaño…», aunque éstas hay que ver cómo se conservan de bien… ¡Dita vida!, que Dios da pan…

Ana Mª Tomás Olivares- Periódico La verdad-18-07-09
Jurado del certamen «Poemas sin Rostro» 2007 y jurado permanente del Certamen de Narrativa Breve desde el 2006.

Momento ganador. Por María José Gancedo Baranda

«Todo lo que se practica desde el corazón es rentable».

Este fin de semana he experimentado la dimensión de esta frase; justo en el lugar donde todos nos hemos reunido, dándole sentido a nuestros sueños por medio de la magia que encierran las palabras y los aplausos.

Si algo tenemos en común los seres humanos, es el deseo por sentirnos queridos, sobre todo por nuestra familia y amigos; lo he constatado con el regalo que ha supuesto haber estado acompañada por mi madre, mi hijo y mis queridas amigas del alma.

A partir del 4 de julio, Murcia ha significado en mi vida el sinónimo de saberme reconocida, apoyada, digna de vivir rodeada de tantos seres maravillosos que a cada instante la vida me regala; recordándome que no estoy sola, que siempre tendré conmigo el amor y la palabra. Nunca antes había saboreado la fascinación de un premio y Canal-Literatura lo ha convertido en realidad; con la compañía de la gente que cree en mis posibilidades como viajera del inconsciente a través de la luna y mi querido profesor Ramón Alcaraz. Todo esto ha hecho posible la unión de otros mundos con comas, puntos, adjetivos, verbos, artículos…, y con mi anhelo de compartir todo lo que siento, que sin medida se me antoja río inmenso y fluente.

 
 

La vida se confabula con las personas fieles al arte de crear, las que escudriñamos lo bello a través de la expresión, y con los organizadores que rentabilizan su corazón y comparten con nosotros la exquisitez de descubrirnos por medio de la entrega y de la creatividad.

He aprendido que un premio no es sólo un reconocimiento: es sentir que puedo ganar sin que otros pierdan y que yo nunca pierdo aunque otros ganen.

Texto:María José Gancedo Baranda
Finalista y Premio Especial del público del VI Certamen de Narrativa Breve 2009.

Vacaciones. Por Mercedes Martín Alfaya

Ya tengo vacaciones en la ´guarde´. Mamá está muy contenta con el boletín de notas; bien en todo. Aunque tengo que trabajar en “cerca” y “lejos” que parece que no los tengo muy claros, será porque cuando voy a visitar a la abuela ´Malalena´, me duermo en el tren y me parece que Córdoba está aquí al lado.
Ahora, por las tardes, me voy con mi tita Elena a la piscina y me lo paso muy bien. La abuela es muy pesada y siempre está diciendo que me echen cremita y tengan cuidado con el sol, que soy muy blanca y me puedo quemar. Yo la miro y le digo: que siiiiiiiiii. Y ella me hace cosquillas y me dice que me va a comer ´toa´ entera.
El año que viene voy a otro ´cole´, porque ya soy ´glande´; en septiembre cumplo tres años. Además, ya no tengo pañales, sé soplar cuando la sopa quema y pinchar las croquetas con el tenedor. También, sé los números en inglés, y los colores: “yellow pencil”; me lo enseñó el Chikimonkey de la ´guarde´, que es un “lombre” que se vestía de muñeco.
Hace unos días fui con mamá a una “ruñión” que había en el ´cole´ nuevo. La profe le dijo que no me diera ninguna comida hecha puré, para que la lengua al masticar se coloque en todas las posturas y así me cueste menos trabajo pronunciar las letras. Me enseñaron mi clase y el patio, que tiene árboles y hormigas. Dice la seño que no venga nadie a vernos en la hora del recreo, porque si no, nos pasamos todo el rato mirando a la verja y no jugamos con los demás niños. Y mamá dijo que vale, que habría que decírselo a la abuela ´Mersede´. También, dice la ´seño´ nueva que, de ahora en adelante, “No” tiene que ser “No”, para que yo comprenda; aunque no lo veo tan difícil…Ah, y que me dejen abrir y cerrar la mochila sola, para la autonomía. Luego, la seño me cogió en brazos y me preguntó qué cosas me gustaban. Le dije que pintar, jugar con los muñecos y el Orozco; mi padre lo pone siempre en el casset del coche: loquetuquieras soy… por ti sería capaz dedespega relmar. Sería capasssssssss.
Cuando mi perro Darwin se pone nervioso, yo le canto el Orozco y se “mueme”.

Texto: Mercedes Martín Alfaya
Blog de la autora.

Diálogos naturales… Por Bernarda Enriquez


Es media noche, la luna despierta, atenta, acompañando mi velada,
un silencio sepulcral…….
Que alegría poder estar contigo,
Te he traído todo el día en la cabeza.
Me has sugerido cosas, te he combinado aspectos.
Me has extrañado??
Nuestros diálogos en silencio, son cada ves mas acalorados,
oye, ¡ese color es muy fuerte!
Ambos sintiendo lo mismo, creador y creación,
al escuchar la melódica, solitaria e imponente voz del violín solo,
quedará tu sentimiento en mi rostro!!!!.
Todo parece normal, ella, aún no sabe el porque de mis sobresaltos emocionales,
seguimos conversando cosas pasajeras,
mientas las melodías,
surgen, despliegan sus alas y se van como pájaros viajeros,
cada una va relajando y destapando,
mis sentimientos vividos durante el día,
dejándolos en carne viva,
es cuando, impotente de poder sostenerse,
sede y resbala la primera lagrima,
al instante te das cuenta,
con tu vos pausada y comprensiva consuelas mi corazón colapsado,
las piezas a mi alrededor , van perdiendo sus formas,
la mecedora de vivos colores,
se transforma en una sombra opaca que me da la espalda,
mi cajón de sonrisas locas, por hoy se encierra en si mismo,
los pinceles percudidos de colores al óleo, se marchitan como
flores en la segunda semana de ser cortadas,
el cajonero se torna distante, ya no hablará mas con las cosas
que lleva dentro,
los dibujos en dobladas hojas de papel,
que se sostenían con un adhesivo al frente mío,
adquieren vida, deambulan dialogando con sus propios lenguajes,
me incluyen en sus conversaciones para hacer llevadera y un tanto mas ligera, la nostalgia sentida,
mientras que las paredes blancas se convierten en una caja de cristal que me aísla de lo conocido.
Cada noche en tu regazo yo adormezco,
me escuchas en silencio, yo, sin temor a ser juzgada,
doy rienda suelta a mi palabrerío ilógico y disparatado,
sabiendo que me entiendes.

Bernarda Enriquez

La mesa del jurado 2009 (5). Por Haddass

Los distintos jurados de la entrega de premios 2009

Los distintos jurados de la entrega de premios 2009

Este año 2009 hemos tenido una mesa del jurado  muy especial, la mayoría grandes amigos que ya conocen  la mecánica del certamen, la ilusión y los pocos medios con que contamos.  Por eso sus integrantes, todos a una, estuvieron pendientes de ayudar como parte del equipo, para que la entrega de premios  fuera tan emocionante y mágica como siempre.

Francisco Giménez Gracia, Director  General de Archivos y Bibliotecas, ejerció de anfitrión recibiendo y atendiendo a todos. Pepe Belmonte, tan cariñoso como siempre, se ocupó de la nota de  prensa y de atender a fotógrafos y cámaras de Televisión. Ana Mª Tomás y Pedro Miguel, su marido, enseguida se pusieron manos a la obra ocupándose de que los diplomas estuvieran firmados y listos para su entrega. Ana además, representó a la ganadora del Premio Especial “Amor en el tiempo”.

Eloy Sánchez Rosillo, jurado del certamen de poemas, junto a Raquel Lanseros, que recogió el primer premio de esta modalidad como representante del ganador y que ayudó a repartir los detalles de los finalistas y libros de “Poemas en el Canal”.

Carlos Marzal se hizo cargo del Biscuit del siglo XIX que debían entregar como premio, una delicada porcelana, tan frágil, que cualquier movimiento  imprevisto podía  fracturar. Carmen Posadas por su parte, atenta a todo, tuvo que tomar nota  a toda prisa de los nombres  reales de la ganadora y de las menciones especiales (con las que no contábamos) porque la deliberación del premio terminó casi  a la misma hora en que comenzaba la cena. Tengo que decir, que el jurado renunció con gusto a sus estatuillas de regalo, con tal de que estas dos menciones tuvieran un trofeo en el momento de ser nombrados.

Luis Alberto de Cuenca, que no había comido porque su tren tuvo un accidente y llegó con bastante retraso, se enfrascó rápidamente en el ambiente distendido, haciendo bromas con sus cigarrillos extrafinos que tuvieron más de un comentario jocoso. Como era lógico hizo la pregunta del “novato”: ¿Por qué no está en esta mesa Salvatore? y todos le señalaron dónde estaba sin dar más explicaciones mientras una sonrisa cómplice, entre veteranos, recorría la mesa.

Sabéis  que el Canal  Literatura existe gracias al apoyo y la colaboración desinteresada de mucha gente, pero este año, además, los miembros del jurado, ante mi mirada emocionada, han querido ser una parte más de ese equipo maravilloso que hace que todo esto sea posible. Después, fotos, risas, baile y conversaciones paralelas. Una noche entrañable como pocas.

Así fue y así he querido contároslo.

María Luisa Núñez

Haddass

Haikus oscuros. De Luis Bermer

Mi primer libro es ya un hecho material y tangible.

Sí es cierto. Parece existir cierto paralelismo entre escribir un libro y tener un hijo (aunque de estos últimos, no he escrito ninguno xD): Al principio, uno conoce cada detalle de su gestación, de hecho, es parte de uno mismo, está creado con “trozos mentales” que requieren su tiempo para conformar una unidad diferenciada y reconocible, con su propia personalidad. Con cuidado y afecto, va cobrando vida. Y al final nace, para independizarse rápida y progresivamente de su padre. No sé qué será de él pero, como padre yo ya he hecho todo lo que debía con este “Haikus oscuros”; ahora le toca encontrar su lugar en el mundo, ser un “triunfador”” o un “don nadie”, tocar el corazón de algunas personas o morir solitario en algún rincón. No lo sé, pero lo voy a querer igual 😀 Algo me dice que en esto saldrá a su padre: tendrá pocos, pero buenos amigos…;D

Las entrañas del libro contienen lo siguiente:

410 Haikus: la escritura de este tipo de poemas resulta muy espontánea, es casi como ir por ahí con un cazamariposas, a la captura de “instantes mentales”: nunca sabes qué conseguirás atrapar. Esta colección susurra acerca de la nostalgia, la pérdida del Amor, la soledad, el romanticismo decadente, la tristeza, la condena del tiempo, la fragilidad y el cambio, la presencia de la muerte…No, no es un libro alegre ni esperanzador; es, de hecho, todo lo contrario, pero con una profunda honestidad como sello. Conforman un viaje simbólico y paralelo a lo que, supongo, habrá sido mi “río mental interior”. La mitad de ellos ya están publicados en mi web (y la otra mitad puede que tarde años en ver así la luz, pues ahora estoy con los relatos) y siempre me ha parecido bello el que algunos lectores se hayan sentido hondamente identificados con algunos de ellos. Puede que, aunque no lo parezca, todos vayamos navegando un mismo río interior, sin saberlo a ciencia cierta…

3 Poemas: “De sombras”, “Es tu recuerdo” y “No soy” , en verso libre siguiendo la senda anarquista de sus hermanos haikus. Ahondan de otra manera en los temas que vertebran el libro, y es por ello que tienen aquí su lugar natural.

2 Relatos: Tendría en torno a los veinte años cuando los escribí. “La casa de muñecas” fue escrito del tirón en una noche, inspirado y dedicado para una chica con muuchos problemas. Recuerdo que, tras leerlo, me dio un beso en la mejilla que llevaba implícito el “Gracias” más profundo y sincero de cuantos haya recibido nunca. Espero que os guste y que ella se encuentre mejor que entonces. “La flor de diamante”, el exclusivo para este libro, trata sobre una pareja de robots de exploración que ven cómo el sentido del objetivo para el que fueron programados va diluyéndose con el tiempo…Creo que gustará mucho a todos los seguidores de Asimov y Bradbury. Está en este libro (y no en una futura antología que elaboraré con mis relatos de ciencia-ficción) porque sus varias lecturas entroncan con la atmósfera general que lo envuelve. No sé exactamente por qué, pero le tengo un afecto especial a esta historia.

Luis Bermer
Luis Bermer.com