Descalza. Por Mercedes Martín Alfaya

Ayer, estuve hablando con una amiga; una de esas personas con las que sientes que todo está bien, que puedes ser tú misma, que te comprende y te acepta, además de que, aunque nos veamos poco, siempre está ahí, como la luna. Le comentaba que, a veces, la gente hace cosas que me duelen: algo así como si me reventaran el dedo meñique del pie izquierdo cuando menos lo espero. Y que, con la vida de ajetreo que llevamos, pues ni siquiera me da tiempo a calibrar el daño. Y me digo: ¡Uy, cómo me ha dolido esto…, ya miraré la herida luego! Y me voy a regar las flores de mi terraza a ver si pasa. Pero no. Y lo peor es que cuando te dan punzadas en el pie, las plantas no se riegan con el mismo ánimo. Me siento en una silla y miro: «¡Joder!, si me han dejado el metatarsiano hecho puré». Me voy al botiquín y me aplico una cura de urgencia. Pero vamos, que me quedo coja para, por lo menos, una semana (o más).
Y le digo a mi amiga, que yo no culpo a nadie del daño que me causan, que la única culpable soy yo por andar sin zapatos donde no debo. Y añado: «mañana mismo me compro unas botas con puntera de hierro». Y ella se ríe de mis ejemplos y me dice que soy muy rica. Y yo la miro y pienso: “qué bien, que de vez en cuando, una pueda andar descalza sin temor a que te espachurren el pie”.

Texto: Mercedes Martín Alfaya
Blog de la autora.

Poema. Por Jorge Castillo Fan

                            A José Cerna

Soñabas de perfil
Disuelta la luna entre tus dedos
tejías un himno para no morir
¿Era tu voz una danza invisible sobre el viento
o el alma de los ciegos
quebrada en el licor de los silencios?
¿Blandías estrellas sobre el fango?
********************

Trozos de nada
y una suma de silencios ciegos
La llamarada del recuerdo que desata la lluvia
(ojos nadando en la tristeza)
El ala única e inversa
Caer caer caer
Ese vacío de líneas invisibles
mapa de vértigo / viento erizo
Tocar el fondo
Trepar la escómbrica escalera
(la carne más la herida
el aullido copulando la palabra)
Salir al callejón de otro comienzo
tras las huellas de sangre
el sueño en diáspora de polvo
y el amor agujereado por todos tus olvidos.

(De Yo Soy Aquel Espejo)

Jorge Castillo Fan
Poeta peruano
Imagen:MLN

En los tejados del mundo. Por Mercedes Martín Alfaya

Desde la octava planta del hotel, las vistas son impresionantes. Allí abajo, los autobuses parecen de juguete y los transeúntes, muñecos de cuerda. La ciudad, de noche, se convierte en una especie de anuncio luminoso. Incluso en lo más alto, sobre las luces que adornan las fachadas, igual descubres a Mary Poppins conversando con su paraguas o empolvándose la nariz.
A veces, sueño que tú y yo pasamos la noche en los tejados, compartiendo unas palomitas y una bufanda. Y te enseño la cicatriz que tengo en la cabeza; me la hizo Amalia, la hija del maestro. Y tú me miras divertido, con tu cara de niño y tu sonrisa aventurera. Y la luna, embelesada, se nos sube a las rodillas. Y ocurre que pasa un cometa y pedimos un deseo: que nunca amanezca.

Texto: Mercedes Martín Alfaya
Blog de la autora.

avecesmevoy. Por Yolanda Sáez de Tejada

El semáforo se incendia en un rojo indecente.
Paro el coche y subo el volumen de la radio.

Alguien ha llamado para decir cual es su canción del verano y el locutor la nombra: te quiero.
Vuelvo a subir el volumen y mi pecho.

Esa letra me abofetea la realidad:

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos…

El techo del coche se desliza.
El cielo, con su lengua, lo ha chupado y absorbido, apartándolo de mi cabeza.
Ahora no hay nada que me impida crecer…

Y me hago grande,
mientras te quiero.

El semáforo sigue en rojo y yo cada vez soy más del aire y menos de mi sangre.
Llego,
incluso,
a tocar las nubes…

Imaginad la escena: mis pies apretando aún el pedal del freno y mi pecho abrazado a un hidrometeoro formado por cristales de nieve.

Allí,
en lo alto
de nuestros ojos.

Siento el vello arder,
y toda esta exageración (que le parecerá un sueño al del coche de atrás) por escuchar en mitad de un trayecto hacia el supermercado una canción de amor.

Y todo
por vivir tan a fondo
lo que oigo y lo que siento.

Y todo,
porque te quiero. ..

Yolanda Sáez de Tejada
Imagen:MLN

Blog de la autora

Manuscrito encontrado en Zaragoza. Por Brisne

 

Si ustedes gustan de leer literatura fantástica y de terror no pueden dejar pasar «Manuscrito encontrado en Zaragoza» del polaco Jan Potocki. El autor de esta singular novela, nació el 8 de marzo de 1761 en el castillo polaco de Pikow, en la región de Podolia, de familia noble.
El joven conde decidió conocer mundo antes de casarse e inició una serie de viajes por los países del Sur de Europa, visitó Túnez (las primas de Alfonso son tunecinas emparentadas con el rey de Túnez) y luego España. Un país pintoresco, rico en bandidos y contrabandistas, gitanos y mendigos que vagabundeban por sus calles, pero también rica en artistas y escritores. Le atrajo Andalucía y alli centra las aventuras desventuras de Alfonso van Worden y su viaje hasta Madrid. Por el camino le asaltan bandidos, fantasmas, ermitaños, cabalistas, peregrinos, comendadores etc.
Cada uno va contando su historia, pequeños relatos terroríficos pueblan sus páginas. Bueno, todo lo inocentemente terrorífico que puede resultar un relato publicado a principios del siglo XVIII.
Es muy divertido e inocente. Pero me he divertido mucho leyéndolo. Hagánlo si quieren. Disfruten. Una muy buena lectura para éste agobiante verano.

Brisne

Blog de la autora

DANZA DE / LIRIO. Por Jorge Castillo Fan

DANZA DE / LIRIO

alma del fuego : el canto
fuego del canto : el alma
canto del alma : el fuego
fuego del alma : el canto
canto del fuego : el alma
alma del canto : el fuego.

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Nadar
Nadar en ti
y en mí sentir tu nado
y tu nada fundiéndose en la mía
sin nada más que fuego / amor
fuego de amor
amor de fuego
Nadar en este líquido de fuegos
sin saber si somos dos o uno o nada
O un sínodo de nadas
cuya lumbre es su juntura
Sus aguas invisibles
Sus fuegos indomables
(Brillan los cuerpos en el sueño
del cielo del aliento brotan alas)
Cruzar sin tiempo el beso vasto
o mar de amar
y sentir que nadando nuestras nadas
(el aire tal vez es nuestros nombres
que trascienden estas aguas / sus tres fuegos)
existe en ti y en mí
sueños / cuerpo y alas.

(De Lámpara de Fiebre)

Jorge Castillo Fan
Poeta peruano
Imagen:MLN

Azul. Por Luis Bermer

AZUL

202-HUELLA
Cada palabra
es una huella en la arena.
Playa del tiempo.

203-EN AZUL
Escrito en azul.
El pensamiento de muertos
que aún viven.

204-DEL MAR
Surgidos del mar.
Crueles dueños del mundo.
Barro viviente.

205-RUMOR
Esta mañana
el rumor del arroyo
nos trae el ayer.

206-CRISIS
Crisis aguda
me devora por dentro.
Pero oyes mis risas.

207-DESTERRADO
Camina solo,
un fantasma entre vivos.
El desterrado.

208-GOTA DE AGUA
La gota de agua
que cae de una rama
se une al arroyo.

209-NATURALEZA
En campos sin fin,
mecidas por el viento,
las amapolas.

210-HOJAS
Y del árbol caen,
paraíso perdido,
las hojas huérfanas.

211-CAER
Así caemos
del árbol de la vida.
Para no volver.
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*Incluidos en”Haikus oscuros” –el libro–.
Imagen:MLN
Luis Bermer
Luis Bermer.com