El extranjero. Por Brisne

«Contesté que no se cambia nunca de vida, que en cualquier caso todas valían lo mismo y que la mía estaba lejos de disgustarme»
El extranjero es un libro que escribió Camus en 1942, pero que al leerlo no te da la sensación casi de que haya pasado tanto tiempo. Quiero decir que su mensaje todavía en algunos casos sigue siendo muy actual.  

Es un hombre que al parecer carece de sentimientos y se deja llevar. Ese dejarse llevar le lleva a asesinar a un hombre y ser condenado a la horca. Me plantee que es eso de dejarse llevar, muchas veces en nuestra vida nos dejamos llevar, somos influenciables. Ese no oponerse a ninguna cosa, el pasar por delante de la vida pensando que uno nunca cambia de vida que las oportunidades no existen, nos puede llevar al mayor de los descalabros.

Luego hay una critica bestial al clericalismo que lo debía impregnar todo en 1942, la vida solo está dotada de sentido si se cree en Dios. Es curioso ahí si se nota el paso del tiempo, y creo define la postura existencialista, nuestra trascendencia ha de estar en la existencia, vana y estúpida, el mundo carece de sentido. Dios ha muerto, viva la existencia parece decirnos.

Leánlo, es interesante aunque yo no esté de acuerdo con que solo esa existencia vana pueda salvar nuestra vida.


Brisne
Blog de la autora.

DÍAS. Por Chusi Comes Alfara

Extraño día, calles sin evitar,
hoy no ha nacido nadie, vegetal sin verano.
Extraño día, miradas cerradas,
Guerra tú contigo tu,
Trío de desolación,
Infierno de negro polvo…
Libro mudo, puzzle sin amor, se congela la música.

Dios sigue dormido, su inteligencia esta sorda,
Extraño día, el cual te quedas adentro,
Extraño día, todo termina sin tú nada haber empezado,
Fotos negras donde se apaga una imagen,
Arrastrándote… hasta tu libertad encarcelar,
Desafina el reloj, las ciudades andan solas.

Se pudre la rima, la melancolía llora cruel,
El mar no soporta llegar a la orilla, en su lengua se inunda,
Crimen perfecto haces a tu vida al no querer soñar,
Empieza la pena a crecer al saber que sola con la soledad estás,
Diez dedos en mano, haces uno por el fantasma del fracaso,
Necesitas un abrazo y sólo hayas hastío.

Te rindes tirada en una mentira,
Desconfías del oxigeno,
De la lluvia haces más tristeza cuando esta es limpieza,
De tu rosal haces un muro y alma sin dirección,
hoy aquí estoy yo para desenredar tu miedo e hizar la bandera de tu locura..
…sacar tu corazón de ese cajón que hiciste perdido.

Busca tu norte, aunque bajes al sur siempre habrá mil caminos que hagas con tu voz,
Dejar las paranoias para un mundo peor,
Eres fuerte, no te escondas a la vida,
Quieres que alguien escuche el canto de tu ser,
Que tu risa se haga día,
Sal…ese extraño día hazlo con tu ilusión cariñoso.

Caminas días hipersensibles, otros duros que la fuerza del sol los hará más liviano,
Mejora tu autoestima poco a poco, haz de tu colchón un canto de sentimientos,
Que la vida..tu vida domine los días,
No pagues por el mañana..siente la oportunidad del hoy,
Limpias sabanas te acogen en las noches de incertidumbre,
Para que despiertes con la mirada nítida de tus deseos…
Adiós a la mala suerte, las lágrimas te hablan.
Atrévete a vivir..
No creas en cartas y sí siempre en ti,
Despliega las alas de tu libertad dormida… siente el aleteo de tus sueños…por ti van..
Nunca es tarde para vivir, inivierte en ti! tu valor es tu nuevo grito a la pasión,
Levántate… los días no piden más…
Ese extraño día se alejará de ti… te abandonará…
las invitaciones a reír serán las constelaciones que te guiarán,
Cuando surques tu mar interior… hallarás tus momentos de felicidad.

Chusi Comes Alfara
Blog de la autora

Baile del deseo. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada

Descubro
mis huesos encharcados
de besos
que no dejan
de brotar.

Se abren
camino
(los besos)
agrietando mi pequeño
ombligo.
La sangre,
perturbada,
baila entre
mis venas.

Me revuelco,
–alborotada niñaloba–
entre tus piernas.
Y te llamo,
lamiendo con calor
tus pechos velados.

Duermes,
y al abrir los ojos,
atrapas mi boca excitada
que canta
el antiguo
soneto del deseo.

¡Hermoso momento
en el que
cierras los ojos!

Y reímos
los juegos del pecado
que impregnan
las sábanas del cielo;
sabiendo ambos
(de sobra )
que estamos más cerca
del infierno.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

La historia de Pedrito «el piruleta». Por Isidro R. Ayestarán

Esta es la historia de Pedrito «el piruleta»,
conocido así desde los tiempos del colegio,
donde era el primero en caer de rodillas a
cambio de unas monedas para comprarse
un bocata en los recreos.

Con el devenir de los años, fue a parar a prisión,
donde le rompieron el culo y el alma tras
participar en una carrera a la deriva sobre
la autopista sin asfaltar del mapa de la vida.

Salió del trullo con cuarenta años,
y el espejo ya no le devolvía ninguna imagen suya,
ni tan siquiera una desvirtuada, dándole la espalda
como habían hecho todos, todos, todos…
Un camino duro marcado por la decepción,
la mala fortuna y las bofetadas de la vida.

La primera, por amanerado.
La última, por morder a un cliente que andaba
algo despistado…
Y entre ambas, las de siempre de su violento padre
y sus hipócritas hermanos.

De día, siempre en la plaza San Francisco,
vendiendo kleenex robados en el súper de la esquina;
de noche, chapero en la recta de Sotoliva,
ornato clásico ante los coches de ida y venida,
entre cuerpos desvencijados, entre muñecos rotos.

Una tarde, oyó hablar de las noches de sexo furtivo
en Piquio, entre palmeras, luces verdes y niños ricos,
y allí fue a parar, para cambiar en el juego
de póker, con una baraja sin macar.

Se dejó chulear por el madero más
violento de la Comisaría Central,
dejándose acariciar por su porra…
dejándose marcar por su placa…
dejando que su mirada se dirigiera a la nada
más absoluta.

Una noche, de hace tiempo ya,
Pedrito «el piruleta» durmió el resto de su vida
sobre las rocas de un acantilado,
tras un palizón de esos de turno
que propinan los que velan por la
seguridad ciudadana, la moral y las buenas costumbres.

Nadie se hizo eco de aquello,
nadie reclamó su cadáver,
nadie le conocía…
Tan sólo un poeta que, de oídas,
le dedicó una necrológica que el
periódico se negó a publicar.

La otra tarde, vi a un joven apoyado
en la balaustrada de un parque,
con su mirada perdida,
con su rostro esculpido por mil desgracias,
con sus ojos marchitos y apagados,
y al igual que aquel Pedrito,
al rato, reanudó su viaje hacia ninguna parte.

Sin un cruce de miradas,
sin nadie que le hablase,
sin un guiño cómplice,
sin nadie que le abrace.

«Adiós, Pedrito», le dije.
Porque todos sois como aquel
al que llamaban «el piruleta»
desde los tiempos del colegio.

(c) Isidro R. Ayestarán, 2010
fotografía (c) POWEREDby NEL, 2010
realizada durante mi espectáculo CABARET,
en el Café Doble Arte de Santander, 5 – marzo – 2010

EL CABARET DE LOS SUEÑOS
http://cabaretdeisidro.blogspot.com/

Aprendiendo a manejar un libro. Por Brujapiruja

Iben Xavier   me ha hecho llegar este video que me ha hecho reír y recordar muchos momentos en los que hemos tenido que enfrentarnos a los retos de la tecnología.  Está en alemán con subtítulos en español, pero es tan gráfico que os lo pongo aquí. En formato cómico, nos presenta una  pequeña anécdota de lo  que debieron sentir esos monjes de la edad media que leían papiros desplegando el texto en lectura horizontal cuando, como en el video, les pusieron un libro delante y les mostraron el nuevo sistema de paginación. Espero que os guste tanto como a mí.


Brujapiruja

EL Sillón de Don Matías. Por Mar Solana

Don Matías era comerciante de antigüedades. A él acudí en busca de un regalo de boda para mi amigo Ramón:
?Caballero, este no es un sillón orejero cualquiera, es el sillón de la sinceridad. Con él, su amigo podrá saber quiénes le aman verdaderamente y quiénes no ?exclamó don Matías, o más bien declamó con un tono cercano al histrionismo?. Los verdaderos amigos, los del alma, podrán pasar horas sentados en este sillón ofreciendo su amistad, cariño y apoyo a los recién casados. Los cínicos y oportunistas tendrán una rápida sensación de quemazón en el trasero y saldrán huyendo como alma que lleva el diablo. No lo dude, caballero, éste sillón tan especial es el mejor regalo de boda que usted pueda hacer… No se arrepentirá, confíe en mí ?me alentó don Matías con firmeza.
A la media hora ya tenía perfectamente empaquetado y dispuesto en mi baca mi original dádiva. Lo que nunca le conté a don Matías es que, en efecto, la sinceridad de aquel sillón acabó enseguida con mi escepticismo: la recién estrenada esposa de mi amigo Ramón salió corriendo como alma que lleva el diablo ?tal y como él mismo me contó?, cuando probó por primera vez aquel extraordinario asiento.

Villalba, 10 de octubre de 2009

Microrrelato finalista en noviembre de 2009 y publicado en la antología de microrrelatos: “Supervivencia” por la Editorial Fergutson.


Mar Solana

Blog de la autora