La cuota. Por Dorotea Fulde Benke


Ya antes de incorporarse a su empleo, Nuria suponía que la iban a discriminar, y no se equivocó. A pesar de ser bibliotecaria titulada, la destinaron al sótano de los libros dados de baja por diversas razones.
Aun así, el trabajo en ese departamento subterráneo no la disgustaba: la algarabía de los libros de las plantas superiores llegaba amortiguada por los gruesos muros, y los ejemplares retirados del catálogo ya no armaban tanto jaleo. Pronto hizo amistad con novelas maltratadas por los equipos electrónicos de lectura; escuchaba pacientemente a enciclopedias que no habían sido consultadas en más de cincuenta años y que soltaban su información desfasada en monólogos susurrados porque les quedaba poca voz; e igual procedía con los libros de texto jubilados por acontecimientos económicos y políticos, pero que no se conformaban con cerrar sus tapas y callar.
En la hora del descanso, se solía reunir con Carolina, que igual que ella había conseguido su puesto a través de la cuota obligatoria para personas multicapacitadas, cada vez más numerosas a partir del año quinientos después del Desastre: Nuria tenía sentido de oído y Carolina podía ver.

Dorotea Fulde Benke
Blog de la autora

Susana. De Gertrud Kolmar


El libro
Susanna es la última novela de Gertrud Kolmar. Fue escrita en Berlín durante el invierno de 1939, siempre por las noches, únicos momentos de tranquilidad en el apartamento colectivo para judíos que se le asigna a la escritora como residencia obligada.

Susanna es el recuerdo del inquietante encuentro entre dos mujeres. Una institutriz judía, que está esperando el permiso para poder salir de Alemania y huir de la amenaza del nazismo, rememora los días que pasó junto a su alumna, una bellísima joven mentalmente perturbada. La narradora, una mujer adulta, razonable, aparentemente ajena e insensible a los asuntos del corazón, debe hacerse cargo de un ser antojadizo y maravilloso, una suerte de animal festivo, fuera del tiempo… La joven conoce a un hombre recién llegado al pueblo y se enamora por primera vez —un amor acompañado por un deseo sexual arrollador que poco quiere saber de las limitaciones impuestas por una sociedad «razonable» que, en última instancia, la excluye— y su institutriz tiene que enfrentarse entonces con sus propios sentimientos e incapacidades. Esta confrontación, al igual que el abrupto final del relato, refleja sin duda la propia impotencia de la autora —asesinada en Auschwitz poco después de terminar de escribir Susanna— ante el futuro sin mañana que aguardaba a los judíos tras la llegada de los nazis al poder.

La autora

Gertrud Kolmar (1894 – 1943) nace en Berlín en el seno de una familia de la burguesía judía. Su primo, el pensador Walter Benjamin, reconoció en ella no sólo una excelente escritora y poeta, sino también una verdadera alma gemela. Durante la I Guerra Mundial, Kolmar trabaja revisando el correo de los prisioneros de guerra, al tiempo que consigue publicar su primer poemario. En 1930, tras la muerte de su madre, escribe La madre judía, novela en la que reflejó sin concesiones la locura asesina que anunciaba ya el nazismo en su ascenso imparable. Impelidos precisamente por esa circunstancia histórica, durante los años treinta sus hermanas y hermanos tratan de convencerla para que deje Alemania. Ella, sin embargo, se niega a abandonar a su padre a merced del régimen nazi. Kolmar continúa por tanto trabajando en su obra poética y narrativa mientras se ocupa del cuidado de su padre, hasta que éste, con 82 años, es deportado al campo de concentración de Theresienstadt en septiembre de 1942. Pocos meses más tarde ella misma es enviada a Auschwitz, donde muere los primeros días de marzo de 1943.

Editorial Errata naturae

Tu silencio. Por Ana Mª Tomás Olivares

Algún día
conocerás el dolor
que me causa tu silencio.
Te lo dirán las paredes
de tu casa,
confidentes de las mías,
y te lo gritarán
las plazas y las calles
que caminaste conmigo,
y te lo susurrará
aquel viejo sillón
-celestino de nuestros sudores-.
Y te explotará en tus manos
mi propio vacío
y mi nombre será martillo
en el yunque de tu deseo…
Y entonces comprenderás
lo inútil de mi destierro
y de tu exilio.
Entonces.

Ana Mª Tomás Olivares – Dama Literatura 2009
Blog de la autora

Sujetador de relleno. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada

Ser tu amante
no es fácil,
¿sabes?,
ni utilizar
(aunque me arrasen
los pies)
los zapatos de
tacón que
me regalas.

Y para información
de tus
neuronas,
los vaqueros
ajustados
(que tanto te
‘ponen’)
me oprimen
la sangre
y el
corazón.

Ser tu puta
exquisita
todos los martes
me rompe
la cuenta de fin
de mes
(tendré que
probar las braguitas
de los chinos).

Por eso
hoy,
cuando te has ido
de mi cama
para volver
al sexo envidiado
de tu
mujer,
he llorado.

Obscena y
frágil,
rota y
rota de nuevo
como una niña
apaleada
en el
suelo de
tu ausencia,
he llorado…

Recordando cuando,
riéndote de
tu ingenio,
con mi sujetador
de relleno
entre tus dedos
(y de setenta euros),
me has dicho:
amor,
te has
dejado las
tetas
en
el
salón.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

La violencia y su reflejo en la novela negra Latinoamericana. Por Johari Gautier Carmona

 

El crimen se ha convertido en el mayor problema de Latinoamérica, por encima de la pobreza, el desempleo o la educación. Ante un fenómeno social que no deja a nadie indiferente y que adopta distintas facetas, las expresiones artísticas y la literatura en general se ven inevitablemente influenciadas. En un acto literario sobre los conflictos, Marcos Tarre, escritor venezolano y asesor de seguridad, ha analizado las repercusiones de la violencia en el género de la novela negra y sus principales características.   

El mayor problema de Latinoamérica

La violencia no se ha mencionado en la última cumbre iberoamericana de jefes de estados, nos señala Marcos Tarre, y sin embargo, es, sin lugar a dudas, el mayor problema de Latinoamérica.  Las cifras ilustran estas afirmaciones: murieron en 2009 más de 130.000 personas en América Latina por culpa de la violencia. De estas 130 mil personas, 21.000 son mejicanas y 16.000 venezolanas. “Es como si tuviéramos un Tsunami cada dos años”, ha comentado Marcos Tarre para ilustrar la grandeza de un problema que se concentra esencialmente en la zona caribeña, en América Central, Colombia y Venezuela.  Las comparaciones con Europa son muy reveladoras: Méjico registra una tasa de 52 muertos por cien mil habitantes, Colombia 39 muertos por cien mil habitantes, mientras que España sólo cuenta con 6 muertos por cien mil habitantes.  

            Se trata de un fenómeno principalmente urbano, relacionado con el fácil acceso a las armas. Una ciudad como Caracas ha sumado en 2009 un total de 3000 muertos y este dato alarma más todavía si consideramos que no hay un conflicto abierto en el país venezolano. Más allá de las cifras, estas muertes suponen una continua amenaza a las libertades y al bienestar. En ciertas ciudades, los atracos y las agresiones han llegado a afectar a un 95% de la población. La violencia se nota en cada esquina, en cada semáforo y se vive a diario con el miedo  y la desconfianza.

Las distintas miradas a la violencia

            En su análisis de las representaciones de la violencia, Marcos Tarre ha destacado que los escritores clásicos se centraban esencialmente en la violencia estatal. Algunas de las temáticas más vistas en el boom de la literatura latinoamericana son la figura misteriosa del dictador populista y los caprichos de los coroneles envueltos en guerras interminables y sin sentido. A través del realismo mágico, autores como Gabriel García Márquez o Cortázar retrataron una época marcada por el autoritarismo y las ansias de poder. Otros como Vargas Llosa quisieron demostrar que, en sus países respectivos, la violencia está en la base de toda relación entre individuos. Y Carlos Fuentes explicó el interés literario de la violencia por su innegable atracción. “No es que miremos todos a los malos, pero es que son más interesantes que los buenos”, expresó el autor mejicano.

            Por su lado, los autores contemporáneos de la novela negra latinoamericana como Raúl Argemi (Argentina), Laura Restrepo (Colombia) o el propio ponente Marcos Tarre (Venezuela), describen ambientes más callejeros, marcados por la omnipresencia de la droga y el lavado de dinero. Además de la inevitable influencia del mercado español, el auge de la novela negra latinoamericana se estriba de su clara conexión con la actualidad y la descripción de entornos corruptos muy a menudo tolerados y presentados como elementos incontrolables. Sistemas judiciales precarios, gobiernos alejados del ciudadano, globalización y un machismo desconsolador son los elementos que sirven de decorado en la actualidad.

            El contrapunto a estas últimas tendencias es la novela negra cubana que, por razones políticas y una situación social peculiar, mantiene una dirección distinta. Los textos de los principales autores de la isla caribeña se mantienen al margen de lo político para describir escenas de escasez y de indefensión. No se habla con tanta insistencia del tráfico de droga puesto que no es un problema que afecte especialmente a la isla. En todo caso, Marcos Tarre ha destacado que la novela negra latinoamericana se caracteriza por una constante búsqueda de la originalidad. Quizás, el próximo boom se enmarque en ese género.

Johari Gautier Carmona

Cara al cielo. Por Juan A Galisteo (Galeote)

La noche reinaba en el firmamento,
millones de estrellas brillaban al cielo,
y estaba la luna cegada de celos,
por enamorados que la iban siguiendo.
La noche era dulce, se escuchaba el viento
por las arboledas, tranquilo, sereno.
Cerca de un remanso, un río corriendo,
se acercó cantando, se alejó riendo.
Debajo de un árbol, los aromas siento,
calmando mi alma de resentimiento,
una paz muy grande cruzó mis adentros,
dando al corazón, alivio y consuelo.
La noche era gozo, el amor deseo,
que lanzó mi alma fuera de mi cuerpo,
quitando esa pena, dándome ese aliento,
desde esa esperanza de ilusiones nuevas,
sonrisas y dichas y horizontes bellos.
Al campo desierto, los búhos volaron,
rompiendo la calma sobre la llanura;
en su desconcierto, la muerte acechaba,
dando a los sentidos, temor y respeto.
-Un chillido entonces, se escuchó a lo lejos,
desde las alturas, la agónica presa,
entre garras crueles se apagó en silencio.
Pensando en la vida, desde mis adentros,
promesas quedaban sin cumplir, vencidas
por un desengaño y aquellas marcadas
por la felonía, fueron olvidadas,
pasados los años, merced del recuerdo.
Con amplia sonrisa y dicha creciente,
una suave brisa, alcanzó mi frente
aquella mañana… -Miré hacia el Oriente,
la aurora rojiza el alba apuntaba,
y al claro del día, la noche moría,
suave y lentamente desde mi ventana.

Juan A Galisteo (Galeote)
del libro Café Boulevard

Jóvenes para el futuro Por Brujapiruja

Hace unos días asistí a la graduación de los jóvenes estudiantes que han colaborado con el Canal Literatura mostrando sus trabajos sobre Miguel Hernández en la web que ellos mismos han gestionado. En el Instituto Alfonso X «El Sabio» de Murcia, estudiantes del bachillerato normal, internacional, bilingüe y nocturno recibieron de sus profesores consejos y parabienes.
El Acto tuvo momentos de alegría, lágrimas de padres y abuelos, enhorabuenas a los mejores expedientes, abrazos entre profesores y alumnos, padres e hijos y un momento muy especial.
LLegado el final de la entrega de becas, todo el grupo de 2º de Bachillerato Internacional (IBO), puestos en pie, todos a una, quisieron rendirle homenaje a un compañero que no pudo estar presente porque lucha con una dura  enfermedad que le ha alejado de las aulas provisionalmente.
La emoción embargó el ambiente con un sentido gesto de admiración y reconocimiento de todos los presentes, pero sobre todo por el mensaje que nos dejaron en el aire y en el corazón sus compañeros:

» Los exámenes de bachillerato no son los únicos exámenes que hay que aprobar en la vida»

¡Va por ti Antonio!

Más tarde acudieron todos  al hospital a entregarle su beca, a  darle ánimo, brindarle su alegría y sobre  todo a compartir ese instante inolvidable, que cierra una época y les acerca a la universidad.

Claro que lloramos muchos, pero sobre todo, porque mirando a estos jóvenes y su comportamiento, uno sabe que existe un futuro lleno de esperanza.

Brujapiruja