«¡¡Paga y calla!!» de Elena Porras Sánchez.

Tras ese sugerente título se esconde una obra interesante, reivindicativa, y que merece, sin duda, tener espacio en el panorama literario español (como así reza en una de sus solapas).

La autora es Elena Porras Sánchez, muy conocida por todos aunque no nos suene su nombre. ¿El motivo? Que fue víctima de una injusta sentencia por parte de un juez de nuestro país, que la condenó a pagar parte de la pensión que su pareja le garantiza a su ex-mujer (espero que se haya entendido). Sí, surrealista, pero cierto. Una sentencia absurda y sin ningún precedente.

La sinopsis del libro ya es bastante alusiva:

Es un libro “inspirado” en un caso real, en el que la autora, a través de Olga, el personaje principal, narra mezclando realidad y ficción, la implicación en una sentencia injusta, sin precedentes y más allá de la interpretación de unas leyes inexistentes por parte del Magistrado.

En contra de las etiquetas impuestas con demasiada facilidad en una sociedad que se define políticamente correcta.

Es una reflexión y crítica al sistema judicial actual y a algunos de aquellos que lo forman, así como de un Ministerio que no cumple con su finalidad ya que, desde su percepción, crea desigualdad y resentimiento, protegiendo y anteponiendo a quienes no tienen escrúpulos en perjuicio de las verdaderas víctimas y sus derechos más allá de una simple cuestión de sexo.

Y, a diferencia de lo que suele pasar con este tipo de publicaciones, es un libro muy interesante, que cumple lo que promete, con una narración sencilla pero ágil, sin alardes ni rodeos, muy correcta en la mayor parte del libro, mezclando la cruda realidad con la ficción de un singular personaje cuyas reflexiones, en determinados momentos, ya de por sí merecen tanto la pena como para comprar el libro. Apúntenlo «¡¡Paga y calla!!» de Elena Porras Sánchez.

 Pueden encontrar más información en la web de la autora:
www.elenaporrassanchez.com
http://www.elpais.com/articulo/reportajes/segundas/esposas/alian/elpepusocdmg/20100516elpdmgrep_8/Tes

J. Luis Gázquez

Club de Marketing Medieval. Por Brujapiruja

 La ultima convocatoria de los premios Estrellas del Marketing a la que asistí fue en el año 2007 cuando el Club estaba dirigido por Eloy Jiménez. En aquellas ocasiones (2005, 2006,2007) los trabajos se exponían en la CROEM, todos podían conocer a concursantes y competidores e incluso se llegaron a votar por el público en esa última edición. Se anunciaba en prensa la convocatoria, los finalistas y finalmente los ganadores y la entrega de premios, todo perfectamente coordinado, desde el punto de vista del marketing del evento, por el secretario Ricardo Zamora, que se ocupaba personalmente de todos los detalles.

A finales de este mes de Mayo el Club de Marketing de Murcia convocó la V edición de los premios Estrellas del Marketing después de dos años de sequía de actividades desde que lo preside Ángel López Naranjo. Uno espera que después de dos años pensándoselo, se convoquen estos premios con un mínimo de seriedad ya que se supone que el Club representa al conjunto del marketing de la Región de Murcia.

Bueno, pues no ha sido así, para decirlo en términos de moda, y desde mi punto de vista, ha sido un auténtico “fracasing” de organización, ampliando plazos y cambiando fechas de un día para otro, de comunicación y de participación. Situándonos  ya en el año de gracia de 2010, donde la web 2.0 debería haber facilitado todo este proceso de acercamiento del evento entre concursantes y competidores y de información de  las bondades del marketing entre profesionales y público general, resulta que llegamos a dos días de conocer a los ganadores sin saber prácticamente nada.

Ni la página oficial del CMM ni el Blog creado expresamente para estos premios y donde deberían figurar todos los trabajos presentados, contienen ninguna referencia a los participantes, ni a los trabajos, no se sabe cuantos ni que novedades aportan o dejan de aportar y por tanto no hay manera de saber que se está haciendo en este sentido entre los profesionales del sector. Tres mensajes en FB y estos señores deben creer que el mensaje ha llegado  “Urbi et Orbe”

Tampoco sabemos cuando se ha reunido el jurado ni, como en anteriores ocasiones, hay noticia en prensa de quienes son los finalistas por cada categoría. Si se entregará trofeo al ganador y diploma a los finalistas o ha cambiado el formato. Nada de nada. “Muting” total.

Da la impresión de que en algún conclave secreto se han revisado los trabajos, que los señores feudales, cardenales y obispos del marketing  han decidido ya los mejores de entre no sabemos cuantos, ni como ni porqué. Visto lo visto  y considerando que entre los finalistas están parte de los componentes de la directiva del club, tampoco sabemos si  el premio puede llevar incluido algún “right de pernading”.

Al resto del mundo sólo le queda aplaudir el «edicto» final sin opción alguna, como si de una «encíclica» se tratase. Esa forma de actuar puede ser cualquier cosa, menos marketing  actual, si acaso, técnicas  de bombo medievales.

El jueves conoceremos a los ganadores, espero, si no hay más retrasos o cambios de fecha, pero antes de saberlo y sean quienes sean, es evidente, a tenor de cómo se ha gestionado esta edición, que alguien debería hacer una buena reflexión de si así, con esta opacidad, tanta prisa y tan fluctuante falta de criterio, se hace algún favor al marketing murciano o al marketing general.

Brujapiruja.

Trascender. Por Marisol Oviaño

Los escritores dicen que escribir un libro es como tener un hijo.
El proceso de creación es similar al de gestación: algo- que no sabes lo que es- no para de crecer.
Para mí, ahí acaban las semejanzas.

Una frase grandiosa puede llevar incluso más tiempo que un embarazo.
Y sobrevivir al escritor, a sus hijos, a sus nietos y a sus tatatatatatatatatataranietos.
Quizá por eso yo sienta la necesidad de alejarme de mis propias frases: me retratan.
Retratan la que soy cuando la escribo.

Pero la vida me ha enseñado que hoy soy una mujer y mañana seré otra, no quiero pasar mi vejez defendiendo frases en las que dejé de creer cuarenta años atrás. No quiero que mis palabras, por muy hermosas que sean, me impidan seguir creciendo. Supongo que a eso se debe mi afición a los seudónimos.

Con los hijos es distinto.
Me enorgullece que mi hijo tenga mis ojos, que mi hija sonría igual que yo, que sean inseparable rama de nuestro ancenstral árbol.
Que lleven mis apellidos.

Cada día que pasa, se me va olvidando lo que escribo.
Cada día que pasa, mis hijos me recuerdan lo que soy.

El proceso de gestación de la obra literaria acaba en libro.
El proceso de gestación del hijo acaba en ser indefenso entre tus brazos.
Los libros son algo terminado, el punto final de un viaje.
El hijo es el comienzo de un viaje que continuará cuando hayas muerto.

El libro resume todo lo que has aprendido.
El hijo te enseña todo lo que no sabes.

El libro es
un destello
un aplauso
un fugaz orgasmo.

El hijo es amor.


Marisol Oviaño
proscritosblog.com

Serpientes. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada

Esta mañana
he ido a
su cama.
Él dormía
boca abajo.

He atravesado
las sábanas y
su perímetro
más dulce
—área delicada
de triángulos
y vello—

Y he soldado mi
ombligo a su
lomo,
moviéndome
como una serpiente
(muy venenosa).

Con mi
cascabel,
he taladrado
su oído y,
con una operación
matemática de
mi lengua,
he probado
su sangre.

Creo que,
sin querer,
le he
mordido
las venas,
porque él
—siempre él—
ha gritado.

O quizás soy
demasiado venenosa
y…
lo he matado.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

El pájaro. Por Luis Oroz

La tarde huele a incienso,
el mar es una cripta y exhuma la marea un cadáver de pájaro.

-Me gusta investigar,
jamás fui conformista con el duelo
que nos deja preguntas en los labios.

Parece que murió de forma rápida,
demasiada distancia hasta el hotel más próximo
donde dejó su nido.

Tal vez era mayor para volar
sobre un cielo privado.

No está clara la causa de la muerte;
una lata vacía de cerveza
emborracha a las olas
con la añeja constancia de su óxido.

-Pensaba que las aves se morían
deshechas en caricias por el cielo.

Pero llegan sus plumas, casi abstractas,
dibujadas al óleo sobre el muelle.

-La verdad es cruel cuando no encuentra un lugar habitable.

!Ya tengo mi teoría!
poco importa,
prefiero sonreír como vosotros.

Es de locos pensar que en este siglo
se han empezado a suicidar los pájaros.

(Del poemario inédito «Un sueño en equilibrio» sobre el cambio climático.)

Luis Oroz
Blog del autor

Tensiones fronterizas en la última novela de José Luis Muñoz. Por Johari Gautier Carmona


“Un libro de tensiones fronterizas”. Así es cómo el novelista José Luís Muñoz describe su última obra, La frontera Sur, publicada por Almuzara (2010) y con la cual ha ganado el premio de novela negra Ciudad de Carmona. En ella retrata las enormes diferencias que caracterizan una misma geografía como puede ser la frontera entre la California de Estados Unidos y la baja California en México. Los contrastes económicos, la inmigración masiva, el miedo, el alzamiento de un muro entre dos países, la guerra al narcotráfico y la corrupción son algunos de los elementos que sirven de decorado para una obra que se enmarca en el género que tan bien domina el autor: la novela negra.

La historia nace de una de sus obras anteriores: Lluvia de Nickel (que publicó en el año 2004) y tras un viaje a la ciudad de Las Vegas en la que pudo comprobar la omnipresencia del juego, el gusto por la ostentación y el despilfarro. El personaje principal, Mike Demon, es un agente de seguros acostumbrado a viajar a menudo, que invierte gran parte de su dinero en mujeres dóciles y complacientes, sin esperar más retribución que la del placer inmediato y variado. Típico sureño de Estados Unidos, racista y frío, primario y cerrado con una cierta inclinación por las mujeres exóticas, el hombre cae en su propia trampa y se enamora de una prostituta mejicana que le cambia todos los esquemas: Carmela. Ella tiene algo especial, algo distinto, su inocencia, su pureza y dulzura quizás, elementos que hacen temblar a cualquiera y, sobretodo, al protagonista. Asimismo, Mike Demon se ve envuelto en una historia en la que pierde el control, se deja enredar y cruza otra frontera más lejana y deslumbrante que la simple línea geográfica: la del amor.

La ironía de enamorarse en una casa de citas o de una mujer que cobra por sus servicios nos lleva a centrarnos en esa profesión de alto riesgo y de gran entrega que es la prostitución. ¿Cómo es que aparece en tantas obras de novela negra? ¿Por qué llama tanto la atención? José Luis Muñoz explica que es un negocio habitualmente relacionado con tramas criminales o delincuentes. Por ese motivo, el prostíbulo se ha convertido en un escenario inevitable de las novelas negras en el que se forman relaciones inesperadas, se hacen confidencias o, simplemente, se trata de olvidar la insulsez de una vida rutinaria. Un prostíbulo siempre esconde un chulo, un traficante o una prostituta y de ahí pueden partir las anécdotas más interesantes. Pero más allá de la simple relación con el crimen, el autor reconoce que la prostitución tiene un atractivo literario evidente. “Personas totalmente desconocidas se encuentran y negocian algo tan enigmático como el placer”. Ese puede ser el motivo por el cual la prostitución aparece en muchas otras obras clásicas.

Preguntado sobre lo que ha supuesto para él ganar el premio ciudad de Carmona, José Luís Muñoz comenta que ha ganado en exposición y reconocimiento. “Ganar un premio siempre es importante”, explica él y añade que éste es el primer premio de Novela negra que se le concede pese a tener más de 26 obras publicadas y varios galardones. No es noticia el hecho que el autor se sienta muy cómodo en este género, gran parte de sus obras lo demuestran y le permiten ahora estar en la primera línea española de la novela policiaca. Según él, “la novela negra es la novela social del siglo XXI”. A través de ella, uno puede retratar la cruda realidad de los ambientes más desconocidos, hablar con libertad de los vicios y los ideales de los personajes con tramas novedosas y palpitantes.

Para el que ya haya leído la novela La Frontera Sur, José Luis Muñoz revela que tiene una nueva obra en camino. Tratará esta vez del nazismo y de un doctor prófugo del que se desconoce el paradero. La novela ha implicado una investigación sobre los métodos que empleó para burlar a las autoridades y, sin lugar a dudas, enganchará al lector con la misma facilidad. De momento, la intriga ya está servida.

Johari Gautier Carmona

Me gusta matar gente. Por Felisa Moreno Ortega


Es un hecho probado, en la mayoría de mis relatos y/o novelas muere alguien de forma trágica, es decir, no por una muerte natural y placentera en una cama, rodeado de su familia, no. Normalmente suelo acabar con mis protagonistas de mala manera, suicidios, asesinatos, accidentes, etc.

Como muestra un botón, que diría una costurera, en mi última novela “Una idea absurda”, inicié el primer capítulo con un cadáver, y por el camino me cargué a unos cuantos más. Lo que en principio iba a ser una historia de infidelidades, se convirtió en una auténtica carnicería.

Y no me explico estos instintos asesinos míos, soy una persona enemiga de la violencia, no disfruto con las películas de guerras o asesinatos, ni aquellas que sean demasiado sangrientas. Desde pequeña me ha gustado hablar, razonar, evitar por todos los medios llegar a las manos. Aunque confieso que me tiré de las trenzas con alguna que otra niña, a veces era inevitable.

Y esta reflexión viene porque el otro día se me ocurrió un relato, fue mientras hacía algo tan inocente como tender la ropa. Nació así, de pronto, en el patio de mi casa; lo fui estructurando mentalmente, y me gustaba. De pronto, caí en la cuenta que terminaba matando a la protagonista, como siempre. Ahora no me apetece escribirlo. Estoy dándole vueltas, a ver si consigo salvarla sin destrozar el cuento.


Felisa Moreno Ortega
BLOG de Felisa Moreno