megustaesevolveravolver. Por Yolanda Sáenz de Tejada

 

Me gusta ese volver a volver.
Ese que pasen los días y cuando hablo contigo no ha pasado ni un minuto. Ese poner en orden los papeles de nuestros proyectos e irlos pasando por la línea de teléfono como si nos mojáramos los dedos con la lengua para pasar las hojas.

 

Me gusta que me abraces mientras me hablas y que te sientes en la tierra y me digas:
ven,
y el aquí se quede en silencio, suspendido en tus venas porque no lo dices pero lo gritas con la mano.
Y yo voy,
arrastrándome como una serpiente embriagada,
y me siento entre tus piernas abiertas para dejarme entrar (pero no dentro todavía, no, para eso quedan aún algunas frases) y me rodeas con los dedos y siento tu corazón invadirme todas las arterias, plagándome los huesos de hijos y de hijos…
Y me apoyo en ti, en tu pecho de hombrepequeño, de infante plagado de canas y de vida, de pasado y de experiencia (toda la que empleas en mi vestido, en quitármelo y en adivinarme desnuda aunque vaya con abrigo).
Y me apartas el pelo hacia la derecha mientras tu voz se introduce en mi oído, me supura de vértigo los pulmones y me transforma en piedra. De sal. Y ya no existo, no tengo piel ni ojos, no tengo nombre ni boca, sólo soy un deseo apretado que se clava en mis vísceras, pendiente sólo de esa frase que me derrite,
que me arrasa los lunares como si fueran el centro de un volcán;
que me dejan muda
mientras mis pechos se abren como una naranja llena de jugo.
Esa frase que me envenena de helio la razón:
vivir contigo,
rubia de mi codicia,
es mi adicción.

Yolanda Sáenz de Tejada
Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección

«Tacones de Azucar«

Blog de la autora 

 

¿Es necesaria la poesía? ¿Habrá poesía en el futuro? Por Betty Badaui

Betty-Badaui

Hay preguntas que estimulan nuestro pensamiento.
Preguntas que nos traen historias milenarias y que nos guían hacia el impreciso mundo de las suposiciones.
Para mi intelecto y mis sensaciones, la poesía sí sirve.
¿Habrá poesía en el futuro…? Por lo que la humanidad lleva en sí, tengo que suponer que siempre habrá poesía. Poesía que se transformará, cambiará su estructura, irá encaminada a otros individuos que no serán iguales a nosotros en sus comportamientos y formas de vida, pero latirán, siempre latirán.
Las gestas heroicas solían contarse versificando…
Juvenal, con sus versos lograba preocupar al histrión París. Y sus sátiras mostraban la corrupción de su época; quizás, sólo estos ejemplos, entre tantos otros, basten para sentir la fuerza de la poesía.
Homero, anterior a Juvenal, nos impulsa a imaginar las pruebas que ofrecerían las ciudades que se adjudicaban ser cuna del Magnífico.
Hablar de los grandes creadores de la poesía, famosos o no, es extenso; pero ver la tecnología de hoy, con sus poetas y poemas recorriendo el planeta, me lleva a suponer que no morirá la poesía ya que es patrimonio de los pueblos; ella es uno de los tantos mecanismos que se usan para describir costumbres, lenguajes, pasiones…
¿La gente lee poesía? ¿Leerá en el futuro? A mi entender sí; claro que los intentos insubstanciales con pretensiones de poemas, no tendrán cabida en el futuro, como no la tienen ahora ni la tuvieron ayer, hace poco, sólo unos miles de años.-

BETTY BADAUI
Rosario-Argentina
BLOG de la autora

Poema sin título para una tarde gris. Por Juan Ballester

Un poema de amor se escurre por mis dedos
en esta tarde herida donde tu voz es meta,
un poema que, acaso, ha de nacer torcido
con dos alas de cera, sin el pan bajo el brazo.

Me llena, me acompaña, me salva de estas horas
en las que apenas puedo vivir con tu recuerdo,
me deja en los bolsillos nebulosas azules,
en la boca cascadas y en el alma diamantes.

Un poema me cubre simplemente al pensar
en el mar de tus muslos y en la miel de tu espalda,
un poema sin título, porque cómo llamarlo
si tu nombre es la lluvia que ciega mis sentidos.

Es inútil negarse al corazón que vuela,
a la mente que sueña, a la mano que llora,
es inútil buscarte por áridos despachos,
por gruesos expedientes, por papeles infames.

Un poema de amor se anuda en mi garganta,
se desangra en estrofas que recuerdan tu boca,
mientras el tiempo oxida la piel de los bolígrafos
y una arruga se extiende sobre un papel en blanco.

 

© Juan Ballester

Aterrizaje a traición. Por Antonio Capel Riera

El libro.-

¿Estamos seguros en manos de pilotos con problemas anímicos?
¿Influyen en el comportamiento de los pilotos sus circunstancias personales?
La importancia de un buen estado físico y anímico del piloto es probablemente uno de los principales factores responsables de accidentes inexplicables que en última instancia se atribuyen a los fallos humanos del piloto.
“Aterrizaje a Traición” es un apasionante relato que invita al lector a un viaje imaginario lleno de sorpresas, lascivia y suspenso, donde el amor, poder y ambición desencadena un inesperado desenlace que supera la ficción.


Antonio José Capel Riera
Blog del autor

El viento. Por Juan A Galisteo (Galeote)


I

En el monte silba el viento,
Cierzo, en el campo lo llaman,
¡qué importa cuál sea su nombre!
si como llega, se marcha.
En el mar, lo llaman brisa,
de ventisca también hablan,
y al despertar de la aurora,
frescor de la madrugada.
A veces, sopla tan fuerte,
que se escucha en la montaña
silbar con tanta alegría,
que raya con la arrogancia.
Los barcos veleros saben,
quién es el viento y lo aman,
saben, que con él, sus proas,
avanzan soltando amarras.
Y las playas sin su soplo,
¡qué tristeza! solo agua,
sin el rumor de las olas
rompiendo en las rocas bravas.
Y los pájaros del cielo,
con sus trinos de esperanza,
¿cómo podrían sin él,
moldear sus bellas alas?

II
El viento sopla, no nos trae nada,
surge en silencio, silba, se escapa.
Sobre los campos de madrugada,
el sol, descubre su luz callada.
Y el viento sopla, no nos trae nada,
surge en silencio, después se marcha.
Muere una vida, nace otra alma,
lloran los ojos de una esperanza.
Viento;
tú, que conoces del movimiento,
las vivas voces de mis palabras,
quiero, que escuches mi pensamiento,
¿por qué no hablas?
Quizá no existas y no seas nada,
y sin embargo, tus voces vivas,
se oyen en lo alto de la montaña.
——–


Autor: Juan A Galisteo (Galeote)
Del libro Café Boulevard.
Y blog del autor.

yofriegomuybien. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada
Mi madre
me enseñó
a fregar
el suelo
como una
experta.
Creo que lo
hago
realmente
bien
(a fregar,
me refiero).

Mi madre
también
me enseñó
que decir que
no al hombre
de tu vida
si no estabas
segura,
era de
valientes
(aunque los invitados
de la boda
estuvieran en
la puerta).

Ahora,
mientras friego
(como una
obsesa)
el salón
de la casa
donde hace
meses nos
amábamos como
animales,
culpo a mi
madre de que
no me
enseñara
que el
hombre de
mi vida
me podía decir
a mí
que
no.

Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora

Gelsomina. Por Isidro R. Ayestarán

Llega el son de la primavera a la ciudad,
y los pétalos de flor descienden al ritmo
del “si”, del “quizá”, en un anhelo por
adivinar, por desear si te quiere… o no.

El viento arrastra esa flor
que se mueve al ritmo del corazón,
de la mariposa interior que alberga
ilusiones, cobija quimeras, invita a la
esperanza sobre si te quiere… o no.

¡Ay con el oleaje caprichoso de la vida!,
De la noria de los sentimientos en
un circo de múltiples pistas,
que si te mira, que si te habla,
que si camina a tu vera,
que si te escribe cartas,
que si de ti pasa… o no.

Y paseas por todas las calles
anhelando encontrarle,
deseando tropezarte en un
cruce de palabras mil veces deseado…

Pero eres incapaz de hablarle
porque sólo te enseñaron
a expresarte con gestos y miradas,
con tu cara blanca y tu jersey a rayas,
con tu bombín destartalado
y tus andares de pato mareado…

Pero ese brillo especial en tus ojos,
que hablan por sí solos, gritan
y se alborotan por confesar
a los cuatro vientos,
que la flor que llevas dentro
tiene un solo nombre y un solo pétalo:

Tu propio corazón.


(c) Isidro R. Ayestarán
EL CABARET DE LOS SUEÑOS
http://cabaretdeisidro.blogspot.com/