Escríbeme un poema. Por Verónica Victoria Romero Reyes.

«Escríbeme un poema», me dices,
sobre caricias, abrazos y besos,
escríbeme un poema si te apetece,
si te hice sentir en la piel y los sesos.

Escríbeme un poema que nos rece
entregándonos en cáliz la salvajada
de sabernos comunión de únicas preces.

Escribe lo que sientes cuando te toco,
describe ese río y esa lluvia de vahído
que te torna humo virgen en mi sofoco.

Regurgita el alma que te has bebido.
Dibuja en el lienzo el amor que has olido.

«Escríbeme un poema», me dices…

Y yo te digo, dormida en tu recuerdo,
que no hay verso que recluya la maravilla
de tu labio entregado a mi esencia,
no hay verbo abnegado ni fatal rimilla
que supla el sol de tu presencia,
no hay encabalgamiento ni estrofilla
que me doblegue con complacencia
si no estás tú
apoyando tu mano en mi espalda…

Que me hiela, me abrasa,
me rinde y me escalda
no retener tu aliento,
convicto perpetuo,
en la mazmorra de mi iris esmeralda.

«Escríbeme un poema»…

Y no sabes, aún,
que,
en mi sangre,
ese poema…
lo escribiste tú.

Verónica Victoria Romero Reyes.
Blog de la autora

Tuya. Cómplice.
Derechos registrados.

La Soñadora.Por Brisne

Pero no es cierto que la vida se pueda contar, que quepa en ninguna historia. Pedimos a las historias la coherencia y el sentido que la vida no logra tener.

La Soñadora es el segundo libro que leo de este autor, Gustavo Martín Garzo. Escritor vallisolentano nacido en 1948 del que también leí, en voz alta, como creo que hay que leerle, Tres cuentos de Hadas.

Es la suya una prosa preciosista que te introduce en universos extraños que se hacen cercanos conforme avanzas la lectura. Hay que leerlo en voz alta, porque la habitación o la playa se llenan de fantasmas que te llevan de página en página creando quizá un universo similar al de Faulkner.

Las incoherencias, las repeticiones no importan. La historia se llena por sí misma de palabras que crean imágenes. Cuando uno lee La Soñadora su imaginación se traslada a otro tiempo, aquel en que todavía había Reina de la Harina, a pueblos llenos de niños a los que se les contaban historias para entretener la tarde y que una película en el cine emocionaba tanto que luego se comentaba a la orilla del canal -en mi caso pipas en mano a la orilla del río-.

La historia lineal no existe. Como si fuese natural Juan habla de su juventud con una muerta, Aurora, que formó parte de ellas, como paralelo a la historia de Adela, la soñadora. Las historias se solapan en cierto modo, porque los amores absorbentes son iguales los unos a los otros.

Lean si quieren La Soñadora. He tenido la suerte de disfrutarla en mis días de vacaciones, al sol y con una cerveza en la mano. Creo que no hay mejor manera de leerlo.


Brisne
Blog de la autora.

Leviatán o la ballena. De Philip Hoare

El libro
Philip Hoare está obsesionado con las ballenas. Más aún, está obsesionado con el capitán Ahab, con una ballena ficticia, Moby Dick, y con el escritor Herman Melville. Ha escrito un libro brillante que examina conjuntamente todas estas obsesiones, reconstruyendo la biografía de Melville en el mundo real, siguiendo los pasos literarios de Ahab y la estela de espuma que dejan las ballenas, para describirnos la contradictoria
relación que el hombre ha mantenido con esos leviatanes a lo largo de las distintas épocas.
El entusiasmo que muestra Hoare por las ballenas es contagioso, pero no se embarca en un monólogo sobre las maravillas del animal más grande del mundo. Aunque Hoare nos brinda mucha información científica sobre los cetáceos, su investigación es sólo el punto de partida desde el cual se embarca en la exploración del mito y el misterio de las ballenas. El resultado es un libro que, una vez comenzado, es imposible dejar de leer.

El autor
En 1990 publicó su primer libro, Serious Pleasures: The Life of Stephen Tennant, un relato sobre la vida de un excéntrico aristócrata que se convirtió en un best seller a ambas orillas del Atlántico. El director de cine John Waters, que lo reseñó para el New York Times, dijo que era «inteligente y asombroso (…) hilarante y erudito
a la vez». En 1995 publicó una biografía titulada Noel Coward: A Biography, considerada la biografía definitiva del dramaturgo.
Entre otras muchas actividades contribuye regularmente con su artículos a The Independent, The Guardian, The Times Literary Supplement y Harpers & Queen.

Editorial Ático de los libros

Humedad de barra de bar. Por Isidro R. Ayestarán

La jarra de cerveza suda
desengaños que caen hasta
llegar al madero viejo de la barra del bar,

viejo por las historias acumuladas,
por los tics repetidos,
por los violonchelos desafinados.

El dedo apenas se levanta
para alcanzar la altura requerida
de la atención del barman,

y el temblor del alcohol
posee papeles legales
y nadie osará arrancarlo de esta tierra.

Los cimientos del cuerpo
se tambalean como una flor marchita,
como una campana en su reinado,

tañendo adagios con sabor amargo,
surcando la piel ajada, dando
relieve al nudo en la garganta…

Nadie te hace caso, viejo poeta,
viejo por acumular versos,
estantes llenos, sábanas vacías.

Sí, anciano trovador,
hace frío en esta madrugada,
humedad sin piedad ni olvido

que te sigue con su guadaña,
con el filo del fracaso escénico,
con el epitafio de una obra imposible.

Silueta troquelada en un horizonte
de luces y sonidos, de músicas
que envuelven la resaca…

al tiempo que pides otra copa
que pagarás con tus escritos
empapados de vida y sentimiento.

Precio alto…
Como el de mi espera,
viejo maestro.

(c) Isidro R. Ayestarán
EL CABARET DE LOS SUEÑOS
http://cabaretdeisidro.blogspot.com/

Viaje a la Palestina ocupada. De Eric Hazan

El libro.-

Entre mayo y junio de 2006 -período que, no sin cierto eufemismo, podría ser considerado «calmo» en Cisjordania-, Eric Hazan decidió recorrer los Territorios Palestinos para ver y entender el funcionamiento diario de esa gran maquinaria burocrática-militar que de manera abstracta recibe el nombre de ocupación.
No se debe olvidar que, tras más de cuatro décadas de conflicto, la información que llega a Occidente sobre la verdadera vida cotidiana y política del pueblo palestino sigue siendo escasa y excepcional, comandada siempre por los grandes «eventos» mediáticos. A través de las notas de viaje, las descripciones de las escenas de la calle, las entrevistas con campesinos, militantes, voluntarios, médicos o políticos, este libro querría restituir la realidad del día a día que se vive en las villas palestinas: en Nablus, sometida al asedio diario de los jeeps y los tanques; en Qalqyrya, literalmente aislada por el muro, como todos sus habitantes; en Hebrón, ciudad palestina dominada por 400 colonos israelíes instalados en su mismo centro geográfico.
Un viaje revelador, para Hazan y para su lector, que da cuenta de todo aquello que el brillo y la vertiginosidad de nuestras pantallas domésticas no puede hacer presente.
Autor
Eric Hazan nace en París en 1936, hijo de madre palestina apátrida y padre judío. Es cirujano durante más de veinticinco años hasta que, en 1983, retoma la dirección de la Editorial Hazan, fundada por su padre y especializada en libros de arte. Abandona la editorial tras ser ésta comprada por el Grupo Hachette y modificados algunos de sus principales planteamientos editoriales. Funda entonces la editorial La Fabrique, con el propósito de ofrecer una voz discordante frente al consenso político-intelectual generalizado, un proyecto que nace en 1998 y hoy en día es reconocido como uno de los buques insignia de la edición independiente en Europa. Su compromiso político se retrotrae a su participación en la Guerra de Argelia junto al FLN, más tarde fue miembro fundador de la Asociación Médica Franco-Palestina -en compromiso con la cual permaneció en Líbano durante la guerra ejerciendo como médico- y actualmente es miembro del Comité de Patrocinio del Tribunal Russell sobre Palestina. Igualmente, es autor de los siguientes libros: L’Invention de Paris, il n’y a pas de pas perdus (Le Seuil, 2002), Chroniques de la guerre civile (La fabrique, 2004), Changement de propriétaire. La guerre civile continue (Le Seuil, 2007).

Eric Hazan

Editorial Errata Naturae

Un corazón encogido. Por Cristina García Requena


El frío de tu cuerpo delata la enfermedad de tu alma. El diagnóstico es claro: un corazón encogido. No hay cura inmediata, el tratamiento recomendado es base de paciencia con mucha compenetración con tu media naranja y una gran dosis de amor rebosante por los poros de la piel. Las medidas a ojo según los casos. A los tres meses aproximadamente verás la luz al final del túnel. Esa luz te iluminará la tez, te disimulará las cicatrices hasta que desaparezcan y hará que, al poco tiempo, corra la sangre de alegría por tus venas, estabilizando tu temperatura corporal. Así el corazón volverá a su forma natural.
No hay riesgo de intoxicación. Aunque, en algunos casos, se han observado algunos síntomas de llorera crónica. Es producida por el exceso de alegría tras varios meses de tratamiento. Es recomendable compartir con los seres queridos.

Cristina García Requena

hoymetransparento. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yolanda Sáenz de Tejada

Hoy,
me transparento…

A través de
mis venas
veo la
sangre y la
grasa
galoparme.

Veo,
con nitidez,
todo lo que se
destila
dentro de
mí.

Tus besos,
por ejemplo,
que atraviesan
mis canales y
mis puertos
y dejan seca
mi
cordura.

Veo,
también,
a mis
hijas
mamando de mi
sonrisa
como alimento
cardinal.

Lo que no
veo,
aunque me aúpe
dentro de mí
misma
(incluso me he
comprado unos
zapatos rojos
de tacón para estar
más alta)
es mi futuro.

Qué extraño,
me transparento
sin futuro…

Será que
mi cerebro,
además de ser
un helado de
chocolate
caliente,
es un
presente
continuo.


Yolanda Sáenz de Tejada
Colaboradora de esta Web en la sección
«Tacones de Azucar»

Blog de la autora