El verdadero hogar. Por Luis Oroz
Mirad este lugar tan desolado, gente que pasa cubierta de polvo, ignorando el escombro que se cae de los días. Que atraviesa el fantasma de las irrealidades, que choca con la vida sin percibir el ruido que produce la ausencia al romper el cristal de los recuerdos. La ciudad ya se inclina a otras miradas sujeta por la luz de las esperas. Mirad este lugar, hoy es más nuestro aunque nunca estuviéramos recorriendo su espalda. Ahora que el semáforo se rinde al ámbar de los párpados ya podemos cruzar la desmemoria, descubrir que la vida es la costumbre de romperse… Leer más
