La muerte de las cosas. Por María Dolores Almeyda
Cuantas cosas matamos tan solo por matar, impunemente. Matamos el tiempo, el gusanillo del hambre; a la conciencia la matamos entre todos a pedradas de indiferencia o con el tirachinas apuntando a darle. O le damos morfina Y la sumimos en un sopor letal y agonizante. Intentamos matar la soledad con un discurso gris, vestido de bondad, Y matamos al niño que llevamos dentro que no quiere morir… Matamos el aire, el ansia, la pasión, los sentimientos, Disparamos contra cualquier cosa que se mueve, Contra todo lo estático que sirve de diana… Matamos la locura, la inocencia, al animal que… Leer más
