Categoría: Poemas
Transparencias. Por Luis Oroz.

Yo no puedo encontrar lo que tú buscas; la prueba que confirme mi presencia (si es que hablamos de ti). Aun así, acepté remover todos tus muebles, alzar cada respuesta, cada sueño. Limpiar contigo el suelo de la voz; la alfombra húmeda donde a veces perdemos las palabras. Acepté, por tus dudas, cotejar las huellas que ha dejado la memoria en todos los cristales. Y sé que estuve ahí, en el mismo donde me encuentro ahora; levitando a la espalda de tu felicidad. Que me muevo contigo en el acuario de las horas amargas, como un pez amarillo que pretende… Leer más
Pimientos y cebolla. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Pimientos y cebolla, besos y laurel, (te arranco la camisa) mojama de tu tierra y asuntos del querer. Arroz con bogavante, (tus dedos en mi lengua) chorizo de mi pueblo y torrijas con miel. Potaje de espinacas, lentejas de la sierra, (ya estás dentro de mis vértebras) atún encebollado y queso de Jerez. El vino (me has dejado seca) te lo bebes en mi boca. Un gran reserva de mi piel. Yolanda Sáenz de Tejada Colaboradora de esta Web en la sección «Tacones de Azucar» Blog de la autora Leer más
Eres azul. Por María Dolores Almeyda
Para HaDDaSS La Piedra ingrávida y azul que sostiene este cuento que nos une Eres Azul, Como la luz Que cuando ya no es luz Es un trazo carmín teñido de violeta. Y eres Cristal Más transparente aún Que el agua quieta Del lago que retiene los colores, Los silencios y los sueños, cuando sueñas. Y eres Carmín Más rojo que el color de la amapola Cuando se estalla en flor de primavera Y se alborota en pétalos rubores… …Y eres Marrón. En la opaca claridad de tu color oscuro No se reflejan temores ni misterios Sino clarividencias absolutas. Por… Leer más
Domingo de resurrección. Por Carlos Gargallo
La mañana es un cuerpo radiante. La luz cae como manantiales sobre las aceras y un niño juega. Su risa inocente es un sonido abierto al mundo. Hay pájaros asomados a sus balcones en una algarabía desenfadada de trinos de árbol en árbol, de rama en rama. La vida se acomoda en su sofá de espuma volviendo a sentir asombro en cada minuto. Las azoteas son campamento de cientos de colores ondeando sus sábanas al viento mientras una tropa de antenas posan firmes mirando para el mismo lado. Un coche pasa, en su interior, una voz anuncia desde la radio… Leer más
Penélope y Humphry. Por Mari Cruz Agüera
Yo no llevaba abrigo y sin embargo hacía mucho frío aquella tarde; los poemas se helaban en las bocas de los metros de todas las ciudades, los barcos se amarraban en los puertos temiendo naufragar entre glaciares; vomitaban carámbanos las gárgolas que culminan las viejas catedrales. No saltaba la chispa entre los cuerpos, no calentaba el sol ni los amantes, tiritaban las tristes chimeneas frente al motín de leña en los hogares. Una nevada intensa en los diarios presagiaba tu gélido mensaje: “Lo siento, me entretuve, no me esperes. Te llamaré mañana, ya es muy tarde”. Y yo quedé tejiendo,… Leer más
La bicicleta. Por Yolanda Sáenz de Tejada
La bicicleta era roja y no tenía frenos. Una BH con muchos desconchones en su cuerpo (como los de una pared mordida). La bicicleta era de tamaño mediano y la compartíamos cinco hermanos (desde los 4 a los 12 años). Era cuestión de adaptarse: o ibas sentado o de pie. Cuando teníamos que frenar metíamos el pie en la rueda delantera (creo que las suelas de los zapatos Gorila, las hacían pensando en nosotros). Hoy, en este pueblo de playa, mientras volvía del mercado y en una bici último modelo, he recordado la BH roja y sin frenos. Y, sonriendo,… Leer más
