Callar los ojos y escuchar que existes. Por Luis Oroz
Callar los ojos y escuchar que existes. Buscar donde no late el corazón latente de la búsqueda. Recoger los escombros del deseo y construir con ellos un recuerdo de arena. Vivir bajo la vida, concedernos una tregua de luz. Dejar que vuelen, elípticas, las palabras prohibidas; las abejas que vuelcan en tu boca la miel de la memoria. Hundir cada pregunta en la respuesta de lo no sucedido y llevarse a la tumba los bastones de alguna realidad mientras palpamos el relieve de una noche distinta, como ciegos que observan desde el fondo sus secretos. Luis Oroz Blog del autor Leer más
