Soledad y silencios. Por Salvador Pliego

  … porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos… Lope de Vega Llevo en el alma un niño donde llevara yo el pecho, y llevo el secreto del tiempo tan viejo como el latido. Mas tienen postigo los años abriéndose en el olvido, de lo que un rezo en la mano dejó en la carne omitido. Baste en mi mente el silencio y el trajinar de mí mismo, que para sentirme niño me niego y relego vivo. Sólo suspiros arrojan las llamas de lo vivido y las crueldades nos dejan las llagas como de un Cristo. Parto de mis… Leer más

Poema típico. Yolanda Sáenz de Tejada

Este poema es típico por las olas que muerden la tarde y por tu pelo que riza la espuma. Por el sol que se cae de viejo mientras se esconde entre tus vértebras y por tus piernas en la arena. Ambas revueltas y tú manchada (cómo me gustas cuando te sientas en la orilla y el barro te navega los muslos). Este poema es típico porque describe el atardecer maravilloso de un enamorado. Entonces: ¿Qué es lo que lo aparta de lo común y a mí de tu lado?… Que mientras te hago una foto y te deseo, tú no… Leer más

Adivina…adivinanza… Por Juan A Galisteo Luque

  Bajo la fresca mata – el adivino- lanza estridentes notas hacia el viento; es su techo y su luz, el firmamento, lo acompañan los sapos del camino. No tiene instinto cruel, ni es traicionero, vigila sigiloso en su maraña; al mínimo sonido, él siempre extraña, y es su vestido tinte carbonero. Pequeño cantarín, que sin colores, alegras los senderos… ¡Quién pudiera lanzarlos como tú, de mil amores! Si por siempre tu canto enmudeciera, ¡qué sería del campo y de las flores! cuando empiece a brotar la primavera. ——– Autor: Juan A Galisteo Luque  Blog del autor. Leer más

Dos. Por Betty Badaui

No sé si fue el inicio de una historia cualquiera sí sé de la tristeza que flota en el silencio… Las gotas sobre el pelo desteñido de lluvias amortiguaron penas o fingieron hacerlo. Era el mes de setiembre, mes de llamaradas y de dragones ávidos de amor y de fuego se fundieron los rayos en el vientre del día que auscultaba las pieles y abrasaba los huesos. Cómo culpar al hombre que a la mujer descubre en la lengua del aire, en la flor y en el eco…, cómo acusarla a ella si es quien cubre el vacío y de… Leer más

eldíaqueteenamores. Por Yolanda Sáenz de Tejada

El día quete enamores te voy a echar mucho de menos. Por tus mensajes a deshoras y por tus fotografías en blanco y negro (también por las de color). Por tus canciones llenas de verbos y de deseos no pronunciados y (también) por tus miles de te quiero en silencio. El día que te enamores, me dolerá no pasear contigo por la playa (abrazados hasta hacernos daño) sin tú saberlo. Y para terminar este poema, el día que te enamores –aunque sea de mí–, te voy a echar todo ese mundo nuevo que hemos creado juntos, de menos. Yolanda Sáenz… Leer más

Quiero Ser un Pergamino. Por Vicky Toledo

La mañana se llenó de paz No ha salido aún el sol Sin embargo el resplandor A mi alrededor Inequívocamente es paz No escucho cantos de pájaros Más bien bullicio de carros Inunda mi balcón Es la humanidad en su andar Unos vienen, otros van Cada quien buscando el pan Y yo esperando mi turno De agregarme al agitado mundo Tranquila mi café disfruto Envuelta en un mar de paz Que Dios me ha querido regalar Entonces me pongo a pensar Si esto es envejecer Benditas sean las arrugas Benditos sean los achaques de vejez Porque con ellos La paz… Leer más

Por qué dudáis de mi ser. Por Juan A Galisteo Luque

¿Por qué dudáis de mi ser? cuando mi ser, os ampara, y os vais, creyendo sentir, que sois algo y no sois nada. Es duro creer lo cierto cuando la verdad es clara, y es más duro comprenderlo, si no hay remedio a la causa. Viajamos todos unidos y en todos, hay diferencia, los bajos con su apariencia y los altos a su estilo. ¿Por qué dudáis de mi amor? cuando mi amor, os ampara, pensáis ser de lo mejor y en vuestro ser, no veo nada. Cuando comprendáis que el tiempo borra la torpes palabras, cuando os deis cuenta… Leer más