lamalaeducación. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Pilar se besaba con su novio a las siete de la tarde (en aquella calle tan mugrienta). Tenía que volver temprano a casa y, por supuesto, que su madre no la viera con chicos (por entonces nos quedábamos preñadas sólo por sentarnos en un retrete donde hubiera orinado uno). La mía no (mi madre), yo podía llegar un poco más tarde (me besaba en la misma calle a las ocho) y prefería que no volviera sola. Así podía inspeccionar la calaña del que me pretendía. –Llamémosle a esto inteligencia suprema–. Laura se formó en la educación del talento para conseguir… Leer más

Quisiera. Por Iben Xavier

Quisiera, o tal vez si pudiera decirte algunas cosas muy sencillas, mas todo se enreda cuando escribo. Quisiera hablarte como antes. Escuchar tu voz y echarnos unas carcajadas, como aquellas de entonces, ¿lo recuerdas? Sucede que el viento está desapareciendo, parece que en el mar no existen más ostras. El planeta se calienta en ciertas partes, para enfriarse en otras. Y mientras asisto a las celebraciones de praxis, siento el vacío de los agujeros negros, es decir, de lo imprevisible. Entonces me callo. Sin embargo sería justo que supieras cuanto quisiera, si pudiera. Iben Xavier Leer más

Te leerás en mi pergamino. Por Verónica Victoria Romero Reyes

En aquel féretro, sin ira ni agua ni día aparente, se inhumaron los afanes que me predestinaron a una gloria que no fue más que polvillo de pena. Me robaron, me torturaron. Viva me mataron. Llega el frío y no hay bufanda que proteja mi garganta del improperio de la carraspera y el escozor de palabra, ni guante alguno suaviza la piel cortada de unas manos que se quedaron vacías de abrazos, besos y canciones. Te leerás en el pergamino de la oscuridad sin sombra, te leerás en la servilleta sin fondo de rápido garabato, te leerás en el verso sin… Leer más

megustóloquemás. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Lo que más me gustó no fue su cuello excitado (a la altura justo de mis labios), no. Ni sus besos de volcán que me revolcaban la vida. Tampoco… Lo que más me gustó no fue su piel de serpiente y de miel (adaptada a mis curvas en la cama y en la tierra), ni sus regalos elegidos a conciencia, como si fuera un mago rey… no. Lo que nunca podré olvidar son su olor y sus palabras, esas con las que me cosía vestidos de vida y que me ponían nerviosa hasta la muerte. Esas que ahora, que se… Leer más

La estrella del alba. Por Juan A Galisteo Luque

El cielo dejó una estrella y el viento besó mi cara, los árboles junto al parque suspiraron con sus ramas, y la luna, allá en lo alto, asomó su luz de plata. Yo, que estaba meditando y en un barco me encontraba, observé la inmensa fuente, dentro de la fuente, el agua, dentro del agua, un murmullo, que incesante sollozaba. Encontré en su lecho eterno, esa paz de mar en calma, bajo el azul estrellado, que era mi techo, mi almohada, mi sueño y mi firmamento, mi ilusión y mi esperanza. Era la noche un suspiro con su luz tornasolada,… Leer más

A hierro y fuego. Por José Clemente Lara

Detrás de los sentidos hay un latente espejo, como sombra chinesca al tras luz de una vela suelo ver a la luna aullar mi alma, arrogante alardea y henchido un sentimiento libera los caminos de penumbra, en soledad completa y confortable emprendo sensaciones, lo mismo que un vaquero solitario conduce su ganado y cada noche lo vela en la hoguera, de seña, a hierro y fuego, con mi inicial marqué el lomo a mis vacas estableciendo un vínculo de unión que protege el silencio. Desde entonces concilio mis insomnios, aceptan mis errores y es suficiente para seguir quedándome a vivir… Leer más