El espectaculo debe seguir (aunque sea sin ti). Por Isidro R. Ayestarán
Yo sólo quería cogerte de la mano y no soltarme jamás, navegar a tu lado en este mar de miradas anhelantes, sentirte de nuevo, adentrarme en tu cuerpo, hacerte mía en un solo gesto de amor renovado. Tan sólo deseaba que fuéramos felices en un nuevo mundo, esquivar los reproches de aquella primera parte que tanto daño nos hizo por inexpertos, y olvidar aquel telón que cayó como cae el acero. Pero te dejé partir, ascender sola a tu morada mientras yo caía en el consuelo de las palabras amigas que no comprendían ese inmenso amor por tu persona y… Leer más
