Las vueltas que da la vida. Por Marisol Oviaño
La vida da muchas vueltas, y ésa es una de las razones por las que conviene ser buena gente: nunca sabes cuándo podrás necesitar la ayuda de los demás. Hace unos años, yo disfrutaba de estabilidad emocional y una vida regalada. Mis mejores amigos no disfrutaban de una posición tan privilegiada como la mía. Si ellos hubieran sido envidiosos, o si yo hubiera sido tan imbécil como para no compartir con ellos, habríamos dejado de ser amigos. Si entonces le hubieran dicho a Antonio –que llegó a Madrid con una mano delante y otra detrás-, o a Cris –superviviente nata-,… Leer más
