Un adiós, nunca es facil. Por Ioritz Soto

El lado de tu cama se quedo vacío como mi corazón cuando vio que su reflejo se perdía en tu mirada, las lágrimas inundaban tu sonrisa mientras tú no decías nada. Ama quiero que sepas que todavía no lo he superado, que aunque me mires desde el cielo el mío esta nublado, fue el golpe mas duro que recibió mi corazón, rompiéndolo en pedazos perdiendo toda razón. Todas las noches las paso en vela llorando, imaginando que entraras por esa puerta como cada noche para desearme dulces sueños, no es justo que te hayas ido, me has dejado solo, perdido,… Leer más

¡Exquisita desembocadura! Por José Francisco Mejía

Decidí menguar mi caminar al llegar a la parte mas baja ¡Maravillosa desembocadura! llena de agua dulce y salada ya no era necesario correr ni desesperarse porque ya estaba en tu nacimiento, ¡enajenado por la desdicha! y ¡vapuleado por los sinsabores de la vida! ¡Exquisita desembocadura! Déjame bañarme en tu afluente, que tus aguas ¡apacigüen mi calor!, pero que ¡aviven la pasión! ¡Que enciendan la chispa de una vaguada lujuriosa! quiero embriagarme de tus aguas ¡hasta perder la razón! y que los latidos de mi corazón empapados ¡le susurren al amor! ¡Que tus aguas acaricien mis labios! Sublime estrecho ¡que… Leer más

denuevoelcorazón. Por Yolanda Sáenz de Tejada

-Pasemos de nuevo al romanticismo, -me dijo él cogiéndome la mano y apretándola con sus falanges.- -¿Al romanticismo de Espronceda o al de mi boca? –le respondí traviesa. Y él, revolviéndome el pelo como a una niña, me contestó sonriendo: -Al de tus dedos… Y fue cuando yo le recité este poema (escrito por mis dedos) que me pidieron para un libro homenaje a Luis Eduardo Aute. A Luis Eduardo Aute, por mancharme de emoción. De alguna manera tendré que olvidarte, por mucho que quiera no es fácil, ya sabes… LUIS EDUARDO AUTE Con las uñas. Necesitaré miles de zarpazos… Leer más

Danza escrita. Por Fátima Ricón Silva

?Del suelo brota el gemido del bandoneón, enlazándose en mis pies y promotor de que las tristezas dancen emparentadas con los pensamientos que duelen. Tañen las guitarras meciendo mi ego descentrado, recitando una letanía que hiere el alma, atravesándola cruel. Recógete danza urbana, arropa tu sensualidad con la seda de las medias rojas, sangre, de tanto matar. Confecciona sueños de tus sueños, no te conformes con ser la protagonista de sueños ajenos. Construye la propia coreografía, al gusto, al libre capricho. Tango de palabras, movimientos de mentiras, doctrina de la falacia que deslumbra por fuera y por dentro mata. ??… Leer más

El chico de las palomas. Por Brisne

“Liona es una mujer fuerte, como ya sabes, pero cuando las personas fuertes se quiebran, el golpe también lo es, y los pedazos son más pequeños” Me gustan los autores israelíes. Casi todos los que he leído. Sus novelas están llenas de futuros y guerras. Supongo que es normal, vivir entre guerras y destrucción. Salir del infierno y vivir es algo que debe marcar. Nacer como Meir Shalev el año de la independencia y vivir una guerra de niño es algo que marca el resto de la vida. Vivir en un estado que ha nacido de una guerra también. También… Leer más

Amor latente. Por Juan A Galisteo Luque

? Han pasado ya los años, y aún, te sigo yo queriendo, comprendiendo y recordando con amor y sentimiento. Pensando en ti, hoy te llevo, en el fondo de mi ser, como un secreto robado y valorado a la vez. Otra vez nos despedimos, en esta fría estación que nos separa. Otra vez, con ilusión, nos pedimos sinceridad y respeto entre los dos. Son días, que se aproximan de ausencia; en ellos, una experiencia, nos enseña y nos prepara. Comprendemos entonces, que el calor de nuestras vidas, sigue latente, invariable. Es dolorosa la ausencia, aunque el amor lo compensa, con… Leer más

¿Recuerdas?. Por Juana Cortés Amunarriz

El ansia. Mordiscos de supervivencia. La vida era una larga noche sonora, una anguila de luces plateadas enredada en tus tobillos. ¿Recuerdas la ginebra que compartíamos? Había sexo en los portales. Amor en los buzones. Había sonrisas hechas de polvo blanco. Y miedo –algunos no volvieron-. ¿Qué queda de todo ello? Fuimos estrellas fugaces pero el sentido común aplastó la rebelión prevista. ¿Recuerdas? El arrojo. La vida era una carretera. Un coche. La vida era darnos la mano y fumar despacio. Los dedos. El humo. ¿Recuerdas? El humo rizando tus cabellos. Tus labios de nicotina. ?? Blog de la autora Leer más