EL DESEO DE TU AMOR. Por Isidro R. Ayestarán
Hoy decido que ya se acabó, que dejo de ser el poeta solitario ahogado en mil penas y herido en decenas de batallas. Esta noche pongo punto final a mi eterno personaje de vagabundo de sentimientos, tantas veces descrito en infinitos versos y retratado en innumerables personajes que no eran más que una necesaria proyección de mi realidad y mi propia vida. He decidido dejar de llorarte, de echarte de menos, de buscarte por calles desiertas y de evocarte en mi propia soledad, apenas iluminada por unas velas como escenario de mis fotografías imposibles acerca de la certera amargura que… Leer más
