¿QUIEN TIENE LA CULPA?. Por Coscobil Fernández

Es tremendo como no dejan en paz a todas esas personas que murieron en accidente de avión y a todos sus familiares. ¿No se dan cuenta que no dejan que las heridas se vallan curando y al mismo tiempo están provocando en otras personas que se abran otras heridas que estaban cerradas? ¿No importa el sufrimiento? Por favor dejarlos en paz y al mismo tiempo “dejarnos en paz”. Todos los medios de comunicación lo único que les importa es saber quien tuvo la culpa. Y yo les contesto. La culpa la tiene ese maldito avión. Esas malditas máquinas que creemos… Leer más

Recordando… Por Brujapiruja

¡Mamáaaa… ven corriendo! Mira, Willi Fog, «…que se juega con honor la vuelta al mundo…» y La abeja Maya… jaja Heidi ¡ahhh! «…abuelito dime tú…» ¡Anda los Mosqueperros! «… uno para todos y todos para uno…» Por la puerta apareció el pequeño cantando atraído por esas canciones alojadas cómodamente en la memoria y después su padre y los cuatro volvimos a recordar entre risas esos años, cuando llevaban pañales y correteaban por la casa, tomándose la papilla de frutas frente al televisor. «Érase, una vez, un planeta triste y oscuro, y la luz al nacer, descubrió un bonito mundo de… Leer más

Esta tristeza mia. Por José Antonio García Pérez

Abrió la ventana de sus reflexiones y alcanzó a ver que afuera se deslizaba tímida y cansina-mente su tristeza. Reconoció su terciopelo, plagado de motitas de polvo azul. Lo vio con esa mirada que era el reflejo de su mirada y escuchó el murmullo de su voz suave, a ritmo de blues. Estiró su brazo para que se le subiera. Ahí está con él, envuelta como bufanda. Le rodeó también con su aroma: otoño tardecino. Y así, sentados, meciéndose en el vaivén de los re-cuerdos se fundieron sin importar cuándo ni cuánto se tolerarían. José Antonio García Pérez México Leer más

Llamada en espera. Por Isidro R. Ayestarán

Mientras duermes la resaca de la soledad yo recorro aquel lugar por donde paseábamos juntos. Mientras naufragas en el alcohol de mi abandono, mi nudo en la garganta lleva tu nombre. Mientras deambulas por tu pequeño salón, yo voy a la deriva por esta inmensidad desértica. Mientras te hundes en lágrimas de desamor, yo te nombro en el silencio de mis abrazos. Mientras te lanzas despierta a la calle, voy a por ti a través de esta distancia. Mientras te echo de menos, algo crece más rápido en mi corazón. Mientras aguardo tu llamada, voy dictando a las nubes mi… Leer más

Nocturna. Por Flora Isela Chacón

Subió el largo cierre de las botas y contempló su figura en el pedazo de espejo que aún pendía de la pared. Se puso unas gotas de perfume, se persignó, abrió la puerta y se entregó a la no-che. Sus pisadas resonaron seguras a mitad de la calle. Nadie podría haber dicho que moría de miedo. Flora Isela Chacón México Leer más

Duda moral. Por Felisa Moreno Ortega

La mujer levantó la piedra y allí la esperaba el alacrán, tratando de dominar su miedo lo cogió con las pinzas y lo depositó con sumo cuidado dentro del frasco. Después caminó en silencio ajena a la lluvia, gruesas gotas de tormenta que calaban su fino vestido veraniego. Entró en la casa y bajó al sótano. Colocó el frasco en la estantería. Decenas de botes similares albergaban criaturas de la misma especie. Esperaban un veredicto. Cloe aún tenía una duda moral. Ninguno de aquellos había sido el que inoculó el veneno en su pequeño bebé, causándole la muerte. ¿Es toda… Leer más

El árbol de Tobías. Por Patricia Odriozola

Lo plantó delante de su ventana para verlo siempre. En verano, sin duda, le daría algún fruto. En otoño se despeñaría en hojas ocres, amarillas. En invierno la desolación del follaje le daría paso al sol tibio y bienhechor. En primavera volvería a ser una estupenda promesa, los brazos inflamados de savia, las yemas rebosantes de un verde por venir. Las semillas caerían en la tierra y la fecundarían; el pequeño roble, en algún momento, devendría en bosque. Esa tozu-dez propia de las cosas vivas, esa manía de sobrevivir: la coordenada donde el árbol y él eran una misma existencia…. Leer más