La noche de los sueños perdidos. De Marta Reguero García

La autora Con esta narración infantil en la que se aprecian influencias de Lewis Carroll o Michael Ende, irrumpe Marta Reguero en el panorama literario haciendo gala de una buena disposición para construir escenarios fantásticos con la fluidez de un lenguaje cuidado, una prosa equilibrada y lírica. Se trata de una obra de iniciación que encierra, no obstante, el germen que identifica a una estupenda narradora. El objetivo del cuento no es otro que rendir homenaje a las lecturas que marcaron la infancia de los lectores adultos, a la vez que servir de estímulo para que los más jóvenes descubran… Leer más

Poemario para masas. Por Julio Fernández Peláez

La calma pindárica alborota el silencio artificial recalcitrantes palabras nacen en tus oídos forman emociones salvajes que acarician los recuerdos con sus pétalos tibios mientras te beso a través del cristal a través del muro a través del océano Afuera, todo sigue igual el rodillo sobre la masa amasa lo real con mano firme La luz intensa de los días perdidos sobreviene (De Poemario para masas, 2008) Julio Fernández Peláez Leer más

Sociedad. Por Bernarda Enriquez

los valores agonizantes se esconden tras el muro de la verguenza, lloran ,gritan, y mueren viendo como la sociedad lentamente se consume a si misma, con rabia desgarra al mas puro de los inocentes, el amor con odio traga pequeños trozos de la tolerancia fragmentada con rencor mira a quien ose cuestionarle la sociedad es creadora de su propia desgracia y medicina de su propia enfermedad solo es cuestion de tener el valor, para hacer las cosas diferentes. Bernarda Enriquez Leer más

La niña chicle. Por Felisa Moreno Ortega

Mi hija Irene, a punto de cumplir siete años, es una niña alta y delgadita, con el pelo rubio y la sonrisa ajedrezada por culpa del Ratoncito Pérez que se llevó sus dientes actuando con nocturnidad y alevosía. Mi niña es llorona, qué le vamos a hacer. Ya apuntaba maneras nada más nacer, los primeros meses de su vida berreaba una media de 5 horas diarias, cólico del lactante, dictaminaron los médicos. Supongo que le quedaron secuelas. El otro día comiendo, mientras devoraba con auténtica hambre su almuerzo, empezó a lloriquear y me dijo: – Mamá, yo como ¿verdad? ¿A… Leer más