Molinero. Por Juan A Galisteo (Galeote)

Molinero, no me olvides, que me muero; ¡déjame libres mis brazos! yo no soy tu prisionero. En las tierras de La Mancha, en esos fríos de Enero, cuando cae la nieve blanda y golpea el aguacero, todos los campos se anegan; allí, en medio de un sendero, yo me quedo solo y triste, helado, como el acero. Molinero, no me dejes, que me muero. ¿No recuerdas esos años, cuando el viento fuerte y fiero soplaba mis tiernas aspas? tú, como un caballero, me defendías ufano dándome un vaivén ligero. Y aquellas noches de luna, en la inmensidad del cielo, cuando… Leer más

SERÁS TAN MÍO… Por Ana Mª Tomás Olivares

Como un plástico retráctil al calor me sé pegada al reverso de tu alma. Y sé de tus esfuerzos mansos, como de agua de acequia, para librarte de mis huellas en la conciencia de tu tiempo. Calles de rotas esperazas conducen hasta tu puerta, pero te siento tan mío que no importa de quién seas, ni que paisaje o figura llene tus retinas o tus manos. Agotado de intentar apagar con soplidos las estrellas descansarás en el recodo incólume de mi ternura cierta. Y serás tan mío como lo son ya tus besos y el vacío de tus manos que… Leer más

Los gigantes duermen en Antequera. Por Dorotea Fulde Benke

Se tumbó formando con su cuerpo unos montes en medio del valle. Apartó rocas y montículos para apoyar su cabeza sobre un bosque que cedió con estrépito. Mirando el techo del cielo, a veces tan bajo, inalcanzable en otros momentos, se acomodó mientras su mano buscaba la mujer que hacía siglos no se movía y cuya silueta –disimulada por viñas, olivos y pinos– había perdido nitidez. Durante unos instantes a su medida, volvió a experimentar la felicidad ilimitada que antes, mucho antes de que el mundo desapareciera tras sus párpados, compartía con ella: sus andanzas a través de la llanura,… Leer más

Los escarabajos vuelan al atardecer. Por Brisne

«Pero ahí está el secreto, ¿sabes?. Los verdaderamente fuertes son los que en esta vida saben ser dulces y están llenos de amor… ¿No lo has observado Annika?» Libro juvenil de la escritora sueca María Gripe en el que nos metemos en una investigación sobre estatuas egipcias, amores imposibles, terribles maldiciones que descansan sobre una casa y una familia… Es un libro ameno, divertido, engancha y te hace volver a tener quince años. Me gustaban mogollón este tipo de libros en mi juventud, de hecho leí otro libro de la autora allá por mis tiernos doce añitos y tengo buen… Leer más

Leo Coyote: “La novela negra, el género perfecto para enganchar al lector”. Por Johari Gautier Carmona

La novela negra es el género perfecto para enganchar al lector y hacerle entrar en un mundo misterioso, explica el escritor Leo Coyote tras la reciente presentación de su novela: “Otro día en el paraíso” (Almuzara, 2010). Y ese enganche procede de la naturalidad con la que acontecen los hechos, la facilidad con la cual se exponen las vergüenzas ocultas y los peores vicios. Es como una noticia publicada en un periódico o un culebrón que necesita una conclusión. Por estos motivos, el escritor gallego ha abrazado el género de la novela negra que le permite describir la realidad con… Leer más

Recuerdos. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Mi madre y sus hermanas, preñando la casa de hijos. Amamantando de alegría nuestros miedos… Siempre íbamos a esa casa en invierno. También cuando la primavera reventaba mis mañanas. Veo el caballo libre y los tendederos de ropa blanca; aquél olor de algodón virgen que cruzaba nuestro campo. En aquella casa leí cien años de soledad. 14 años escondidos en el huerto. Con el corazón abierto en cada página. Si te pillan te la cargas, decía mi prima; pero yo no podía dejar de leer. Y me la cargaba. A veces, salía al tendedero a soñar entre la ropa dormida…. Leer más

El emblemático Café Boulevard. Por Juan A Galisteo (Galeote)

-En Bilbao, a donde quiera que se vaya o se venga, siempre llegarás al Arenal y desde allí, al Café Boulevard- (Don Miguel de Unamuno -1891-) ———– Si Don Miguel de Unamuno, gran filósofo y poeta, pensador, de pluma inquieta, el año noventa y uno de aquel siglo diecinueve, con un gesto que conmueve por ser tan particular, dejara en este lugar escrito tan oportuno, ninguno como él, ninguno, describió tal realidad. Porque es cierto, que a Bilbao, cualquier viajero que venga, es fácil que se entretenga visitando el Arenal; y aunque tenga que marchar en su prisa inoportuna, llevado… Leer más