Esa lágrima que atraviesa tu cara. Por Verónica Victoria Romero Reyes
Esa lágrima que atraviesa tu cara – que nace y cae dócil y sin margen- es el desgarro sin cura de mi alma. – Podrás limpiarla con el embuste de la puñeta, disimularla en el lacrimal con buen hacer o distraerla con la yema de tu índice. – Pero la he visto caer y horadar y, en su recorrido, no me vino a decir más que nunca pude evitarla porque, atareada fielmente en amarte, – tan ciega- nunca pude entender que tú temblabas al enfilar la cuerda que a todos nos balancea. – Fue mi presunción verte fortaleza en cada… Leer más
