Palabrasocultas. Por Yolanda Sáenz de Tejada
A veces, las palabras, son totalmente opuestas a los hechos. Yo sabía que él, cuando recorría su lomo y ataba con besos sus lunares, pensaba en mí… Yo sabía que él, cuando se moría de sed y paraba a beber -en su monte de Venus- como Vulcano fiel, pensaba en mí… Y sabía -también- que cuando le acariciaba el pelo con los dedos, derramando sus gritos y sus huesos, me llamaba a mí. Yo sabía que su amor era mío, incluso después de abandonarme. Pero nunca supe (cruel decisión) porque no fue a ella a la que dejó. Yolanda… Leer más
