Éxodo. Por Juan A Galisteo Luque
Ya comienza otro descanso como siempre, al vorágine latir de un nuevo día; se abandonan las calles, las ciudades, como rayos incesantes de alegría. Todo es prisa, exigencias para todo, contra todo, que el que es libre tiene vía, para hacer y deshacer lo que precise, como siervos y señores ¡quién diría! De este mundo que no cambia, que es el mismo, la tiniebla del poder nos desafía, y su sombra en cada esquina, con astucia, nos obliga a caminar en su porfía. La pobreza, que es pobreza desde siempre, se la escucha en diferente sintonía; su sonido al… Leer más
