Decidme, poeta… Por Salvador Pliego

Decidme, poeta, desde un cántaro de agua vuestros versos. Decidme que llegasteis a la flor abierta, a las manos entregadas a otras manos, al corazón poético de un gesto brotando desde un pecho. Decidme que guardáis la letra en las lágrimas de un canto y sólo su melodía a ti te abraza… y nadie más la escucha. Contadme cómo los cuerpos se pronuncian y si es la madrugada lo que ya nunca termina. Contadme cómo los ojos, en el aire, se tocan y acarician, y son uno y otro prisioneros de las bocas. Llamadme un día, tan del mar y… Leer más