A mi madre. Por Juan A Galisteo Luque

Recuerdo sus manos que al viento se abrían dando generosas calor y esperanza, unas manos buenas que nada pedían y que con firmeza todo lo entregaban. Añoro esos años de niñez, tan bellos, años de vivencias, de ilusión, de infancia, ese gran regalo de amor, que del cielo, cruza la inocencia invadiendo el alma. Si una madre es todo porque da la vida, también es refugio, consuelo, añoranza, por eso, el cariño de madre culmina y es un don divino de paz y de calma. Ante tu recuerdo, hoy desde la ausencia, descubro en silencio lleno de nostalgia, tu semblante… Leer más