ESPERANZA. Por Luis Oroz
Tenías que seguir… no te bastó romper, en la memoria, el espejo de un tiempo que fue tuyo. Tenías que volver con tu piel de mendigo, con las manos abiertas, igual que una ventana sin cristales, a pedir tu limosna de calor. Tú quieres convencernos de que el tiempo no traiciona a los niños, de que existe una luz en el abismo de todas las mentiras. Tú que dejaste el sentimiento humano colgado de un futuro evanescente, pretendes acabar con esa inercia de las horas caídas. Sin embargo siempre hay alguien oscuro que te echa de… Leer más
