Invicto. Por Ana Mª Álvarez Barroso

? De nuevo la afrenta, proveer el día de viscosas mentiras, vorágine de palabras ponzoñosas -extravíos de tu boca-; no merezco la emboscada en que me encuentro. Qué ha de ser, sino vacío, hallar mi nombre desgarrado a tiras, fragua donde arde cada estigma, hecho verso un día, devastado por oleajes de miseria. Recoge las exequias de este viernes sumiso y mortecino, los pedazos inconexos -moribundos- de mi amor-cadáver, abatido sin piedad por tu desprecio. En este holocausto no he sido yo quien ha muerto. Rezuman tus poros el azufre del averno -laurel en tus sienes- que invicto, habrá de… Leer más

El año de la seca. De Víctor Álamo de la Rosa

EL LIBRO Publicada originalmente en Brasilen 1997, El año de la seca es unaapasionada novela del escritorcanario Víctor Álamo de la Rosaque se presenta ahora en lacolección Segundo Asalto de TropoEditores, consagrada a recuperarlibros que duermen en el limbo delos descatalogados.El año de la seca describe larelación obsesiva de dos amantes,el ambiente también obsesivo ycruel en que sus vidas transcurren.Traducida a cinco idiomas, entreellos el francés y el portugués, esun cautivador relato sobre laspasiones y su poder destructivo. EL AUTOR Víctor Álamo de la Rosa (Santa Cruz de Tenerife, 1969) debutó en el mundo literariocon la novela El humilladero (1994),… Leer más

La vida descalza. Por Rosa María Molina López

Mi comisión es una úlcera, varios huesos rotos y sentirme deshabitada. Durante años el mismo menú: de primero, silencio; de segundo, paciencia; de postre, falsa felicidad. Por eso la vida rechinaba tanto entre mis dientes. Necesité habitarme otra vez, esa fue la clave para hacer lo que hice. Cuando el juez dijo “Se levanta la sesión”, miré a mi hijo, sentado en la quinta fila. Dibujó un “te quiero” en el aire y sopló. Cogí esa burbuja de amor entre las manos y me froté la cara para olerla y pegarla en todos mis poros. Vino de Australia para testificar…. Leer más

laluzylasombra (o al revés). Por Yolanda Sáenz de Tejada

Para todos los que también son todas y qué, en muchas ocasiones, somos nosotros y aquellos y, al final de la esquina, también ellas… Para todos los que viven(vivimos) hasta doblarnos de sentir y que aún, con las vértebras chupando el suelo, seguimos implorando más y más. Nunca menos. Para los que leen este poema y luego piensan en alguno de sus gritos o en sus comas, en sus esquinas o en sus restos de saliva formando charcos sobre el cuello. Para los que usan mis poemas para desenredarse el alma y el pelo. Para ti y para mi, que… Leer más

Leona. Por Lola Gracia

Aún conservaba algo de barro en sus manos y bajo las uñas. Ahora descansaba en su porche. En la mesa, té frío con limón. Muchos cubitos. Tomó uno con sus dedos finos pero viriles y lo paseó por su cuello. Hacía mucho calor. Escuchaba a la hierba contar historias de vidas pasadas, de muertos que habitaban en el aire con sus estribillos de algodón. Ella se había ido, por fin. Miraba en lontananza. Los maizales, almenados como pistilos, estaban en su punto. Sí, ella los alimentaría bien. Ya los alimentaba en vida. Poco a poco, “Mercy” se había convertido en… Leer más

Cosas que pienso mientras cocino: el tiempo y la muerte. Por Marisol Oviaño

? Ayer me llamó mi madre para recordarme, entre otras cosas, que el domingo es mi cumpleaños. Cuarenta y cinco tacos. Cuando mi padre cumplió cincuenta, sopló las velas, alzó su copa con el incorregible optimismo que le caracterizaba y dijo: Bueno, pues ya he llegado a la mitad de mi vida. Se equivocó sólo por veintiocho años, pero, a excepción de hacer turismo por Moscú, no dejó nada por hacer: había cumplido su misión. Ninguno sabemos cuando vamos a morir, pero yo sé que ya he dejado la mitad de mi vida atrás. Medimos el tiempo en horas, días,… Leer más

Lo que fue de nosotros. De Carlos Manzano

El libro Un niño de tres años es asesinado de un golpe en la cabeza. Los padres, azuzados por la brutalidad del crimen, golpeados al igual que su hijo por las terribles fuerzas de lo irracional, se ven obligados a mirar por vez primera, sin falsos tapujos, dentro de sí mismos. Ante la imposibilidad de hallar culpables, un terrible sentimiento de ansiedad se cierne sobre ellos. El resentimiento y la rebeldía irrumpen con diversos matices en sus vidas y los hace iniciar caminos no solo distintos, sino profundamente antagónicos. Él, el padre, cercano a la locura, opta por encerrarse en… Leer más