Tres veces la mejilla. Por Verónica Victoria Romero Reyes
La ígnorancia es pupila del atrevimiento, tu puñal, perverso, sin dilación, se arenga, se asesta, destruye, hiere. (Y acicala mis alas). Las doy por amor a quien lustra mi verso. La madrugada tranquila de la inquietud tropezó en la voz de quien amante, se sabe amor, me sabe, me siente, construye, sana. (Tú impregnaste mi canto de lágrima). Rebozo ahora nebulosas de alegría. Bienhallado sea el odio en tu caso. Bienvenido sea el amor en el mío. No rectifico el debate ni devuelvo pedrada. No desato la sinhueso ni altero el devenir. No correspondo el agravio con vilipendio. Nunca usé… Leer más
