El paraguas y la señora. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Llueve. No mucho, pero no tengo paraguas, llueve bastante… Mi pelo (a veces infranqueable), comienza a inundarse y veo a una señora con un precioso paraguas rojo delante de mí. Calculo lo que me queda por terminar la calle y, decido alcanzarla. Perdone señora, ¿le importa que viva durante el trayecto de esta calle bajo su paraguas, es decir, a su lado y compartiendo el mismo aire sin lluvia? Ella grita. Y yo, asustada, miro para detrás pensando que alguien nos quiere robar el bolso. No hay nadie. Como no habla (la señora) insisto: si quiere, puedo llevar yo el… Leer más

la danza del maniquí. Por Isidro R. Ayestarán

Llega el momento de la poesía con más glamour: Prepara el pose divino, adopta la postura ideal, que se vea que somos maniquís, maniquís de alta costura-mega genial. Me colocaron en la Gran Vía, en los escaparates de las mejores firmas, punto de referencia de artistas y snobs, portada en las grandes revistas, especial de gala para Navidad, póster desplegable de mirones y voyeurs, posadera de las prendas de hoy y ayer, de esa moda de temporada aún por vender. Cambios de ropa cada tres minutos, de escenario de fondo ni te cuento, alfileres, imperdibles, sombreros y un montón de… Leer más

Feliz 2010. Por Inmaculada Sánchez Ramos

Normalmente, en esta época del año no paramos de felicitarnos la entrada del mismo, aunque sólo sea como cortesía en el saludo. Bien mirado es un acto muy bonito, a través del cuál deseamos lo bueno, lo bello, para nuestros congéneres. Sin embargo, no sé si a ustedes les está pasando, pero a mí en esta ocasión me cuesta horrores felicitar el año, como si las palabras de deseo no pudieran salir de mi boca. Hay algo que me frena a la hora de felicitar por la entrada en el 2010, y aún es más me resulta hipócrita e incluso… Leer más

Historias que no puedo contar. Por Mercedes Martín Alfaya

La amiga de mi hermana ya no llora. Se construyó una balsa de olvido contra sus temporales de lágrimas. Sin embargo, padece (la amiga de mi hermana) una dolorosa obsesión por hablar de su tía y sus hermanos; esos a los que admira y odia al mismo tiempo. Los admira (a sus hermanos), porque le dan de comer para que ella no se rompa las uñas, por ejemplo, entre las baldas de un supermercado. Y los odia, porque la relegaron a fregar platos, planchar camisas y recoger sus vómitos de fiesta (esos de los que ella nunca disfrutó). De su… Leer más

El silencio y la bulla. Por María Dolores Almeyda

Teníamos quince años cuando nos separamos. Y además de tener la misma edad, compartíamos gustos idénticos, aficiones parecidas en cuanto a música y literatura, e incluso nos gustaba el mismo chico que nos daba celos a las dos alternando sus salidas con una y con otra indistintamente, el muy canalla. Teníamos treinta años cuando nos volvimos a encontrar. Ella estaba casada, tenía dos niñas, vivía cerca de mí, en otro barrio menos seguro, más hospitalario. Ella tenía una casa llena de ruidos, de risas y peleas infantiles, de silencio confortable con paz de madrugada y de amor bien ganado a… Leer más

amigasqueojalavuelvanaquererse. Por Yolanda Sáenz de Tejada

Yo estoy bien; algunos kilos de más. Tú sigues sonriendo tanto, qué guapa estás… Después de veinte años, querida amiga, no es fácil resistir. No te quise contar que me siento feliz, que la sonrisa eterna me hace, muchos días rotos, revivir. Que tuve dos hijas que crecen conmigo pero no para mí. Y que sigo soñando cada día para no dejarme ni un solo instante de sentir. Me dices que tus hijos (tres) no te dejan vivir y que ya no ves ni la telenovela. Que has dejado tu trabajo de diseñadora porque entre los niños y la limpieza… Leer más

El aspirante a rey Mago. Por Isidro R. Ayestarán

¿Quién quiere trabajar para mí? No se requiere experiencia ni carta de presentación, tan sólo buena presencia, que sea agradable a la vista… ¿Usted? ¿O usted? ¿O tal vez usted?… ¿O quizá ese hombrecillo que está escondido entre el gentío, todo callado y prudente? El número cómico de «OOOooohhh… LOCA NAVIDAD!!!», el nuevo show escrito e interpretado por ISIDRO R. AYESTARÁN. En este caso, una verdadera parodia sobre una particular entrevista de trabajo por parte de un estrafalario empresario y un «hombre que pasaba por allí», para acceder al puesto de Rey Mago de unos grandes almacenes. Y todo, aderezado… Leer más