Anuario aprófico. Por María Dolores Almeyda

Enero Enero despertó después de un largo eructo de champán con burbujas y vomitó la poca vida transcurrida sobre un sucio inodoro que se tragó su asco. Fue una larga noche aquélla de más de trescientos sueños Encadenando vidas, proyectos, borracheras… Fue una larga noche aquélla. Enero se incorporó después del llanto, se despobló de brumas, Se alisó los cabellos, Se deshizo del manto de nieve gris que lo cubría Y se dispuso a ser un hombre nuevo, un año nuevo que sin saber qué hacía, Comenzaba un camino de ida sin regreso. Pero Enero no es hombre ni mujer… Leer más