El portafotos de madera. Por María Dolores Almeyda
Confieso que me encuentro en una situación muy incómoda. Cada vez que paso por delante me sigue con la vista, pasea la mirada por mis pasos, me mira de arriba abajo y de abajo arriba como si me estudiara o desconfiara de mis intenciones. Después de tantos años no me parece lógico. Ni lógica ni decente su postura. Será que al envejecer se está volviendo un viejo verde y descarado. Pero no lo creo en él, tan serio siempre, tan consecuente, tan comprometido y sobre todo, tan muerto… Cuando era más joven lo tuve en un poster y lo puse… Leer más
