mimoscapersonal. Por Yolanda Sáenz de Tejada
Voy en bici. Me pongo los guantes negros que dejan mis uñas al aire (para rajar los fragmentos de viento). Me cuelgo la mochila en la espalda (con el libro de poemas dentro) y me voy a leer al puerto. En el camino, siento un ligero temblor en mi ceja izquierda que se asemeja a una canción ronca de nana. Es una mosca… Muevo la mano, como agitando el aire. Pero no se va. Alargo mis pestañas hasta hacerle con ellas una sombra que la ahorque. Pero sigue aferrada a mi lunar, esa laguna de piel oscura que vive (también)… Leer más
