EL PREMIO: Un fabuloso belén salzillesco.

PARTICIPA:

Participantes

1-Forastero:
23 de February, 2007 - 13:12

No tiene creencias, ni fe. No le interesa el arte lo más mínimo. Está en la ciudad completamente de paso, pero el destino le lleva aquella mañana de Viernes Santo hasta una plaza llamada de San Agustín en el momento en que entre la multitud se destaca sobre el cielo la talla de un Cristo de Salzillo rodeado de soldados, cayendo extenuado debido al castigo a que ha sido sometido.
Se siente fastidiado, atrapado entre una muchedumbre que asiste con recogimiento al paso de la imagen.
Tratando de escapar, se ha situado sin querer en un lugar privilegiado. Su mirada se cruza casualmente con la de ese Cristo suplicante que mira hacia el cielo, que le está llamando, que ha puesto en el fondo de su pecho una luz desconocida, que parece observarle, y le hace bajar la vista, avergonzado, arrepentido, y llenándole los ojos de lágrimas.


2- Fabián Peirone:
23 de February, 2007 - 18:19

Si el tiempo es una rueda infinita, quizás otro como yo escriba estas palabras algún día.
Resonarán nuevas, lozanas, cuando en verdad llevarán consigo irrecuperables crepúsculos. Acaso haya un Nazareno para cada tiempo, para cada mundo, para cada existencia; tal vez por eso la alborada más de una vez nos toma heridos y sedientos, con la eterna esperanza de bajarnos de la cruz.


3-Nunca más ladrón:
24 de February, 2007 - 21:46

Miré a todos lados, la casa era enorme, muchas veces pasé por ahí y la observé, era hermosa, seguro ahí encontraría muchas riquezas.

Las puertas estaban abiertas, no había nada que evitara mi entrada, entré de frente, no había nadie que me detuviera… hasta que me encontré con aquel hombre.

Estaba al fondo de la casa, mal herido, me miró a los ojos con una profunda tristeza y con un aura inmensa de amor, Jesús me dijo que se llamaba.

Algo dentro de mi me golpeó, fue entonces que caí de rodillas, llorando y tomado de su mano, con la frente baja, comencé a hablarle al dueño de la casa a modo de disculpa.

”Padre nuestro, que estás en el cielo…”

Ya no quise llevarme nada, por que Él me lo dió todo.


4- Esa Mirada –FINALISTA:
24 de February, 2007 - 22:11

Esa mirada, por Sala

Un momento de duda. Un sueño no cumplido. Una esperanza ahogada. Un deseo alcanzado. Una alegría que difumina el resto. Subo y bajo como una violenta marea intentando no ahogarme en este mar a veces tan contradictorio, que con su fuerza me puede aniquilar. Vivo. Con la ventaja que me otorgan las canas.
Como uno más. Lágrimas y sonrisas entremezcladas que se congelan al observar su imagen; Cristo coronado por afiladas espinas. Desgarrándose en un dolor que vierte por nosotros, sus preciosas criaturas. Motas de sangre le salpican rezumando amor en su calvario. Ojos suplicantes que barruntan un final inmediato. Alzo las manos intentando alcanzarle mientras su mirada vierte perdón infinito. Me despido de su imagen inundada de fuerte energía, con la promesa de su amor eterno. Me voy satisfecha, contando con su lealtad. Me esperará. Como ha hecho siempre.


5- Mirame:
25 de February, 2007 - 1:11

Mírame
¿Que ves?
Lagrimas de sangre…
Porque sabía que pasaría por este camino y me apena en gran manera mostrarte como lo recorro para enseñarte como es el dolor, las lágrimas y la cruz que me acompañan.
Mírame
¿Que ves?
Una corona de espinas…
Reinado de un mundo sordo al Amor.
No se que me duele mas, si las heridas lacerantes o lo que no quieres comprender.
No quiero dejarte aquí, sigue mis pasos, ellos te guiaran para llevarte a la luz, a la comprensión y a la paz.


6- Natividad:
25 de February, 2007 - 21:02

No hace falta que tu boca emane palabra alguna, tus ojos se me clavan en el alma,
clamando pararme ante tí y pedirte me cogas de nuevo. Mi Jesús Nazareno, en tu paso, yo me detengo, no me dejes sola en esta mañana, que la noche se acerca. Ya suenan los tambores, te reclaman a sabiendas de que aquí nos haces falta. No te vayas Jesús Nazareno, tiende de nuevo la mano que solté. que yo nunca más, de tí me apartaré.


7- Esteruca:
25 de February, 2007 - 22:58

Jesús, al borde de la extenuación, apenas oía las risas y burlas de los soldados romanos. Sus verdugos, encendidos por el fragor del griterío, lo arrastraron brutalmente y le colocaron una corona hecha de varas de espino trenzadas, con las puntas torcidas hacia adentro. Entonces, dándole un fuerte golpe, le clavaron la corona con tanta furia que al instante brotó la sangre y se derramó por su rostro.
“¡Salve, Rey de los judíos!”, gritaban sus verdugos, arrodillándose ante él y escupiéndole, sin dejar de burlarse.
Jesús, al límite de sus fuerzas, aún tuvo valor para elevar el rostro. Su mirada era tan conmovedora que se produjo un hondo silencio. Los verdugos bajaron entonces la mirada, avergonzados de sus actos, cuando el Señor esbozó una leve sonrisa. Magdalena, escondida tras unas columnas, rota de dolor, supo que aquello era una despedida y, conteniendo apenas el llanto, se la devolvió.


8- La vida se desliza. — FINALISTA:
26 de February, 2007 - 11:24

La vida se desliza …
se resigna la voz con el consuelo
de empaparse por dentro, de humedecer la seca tolerancia
de los supuestos hombres.
No es miedo la palabra que se imprime
en la distancia inmensa que nos une, es tal vez una diáfana nostalgia
colgada de un amor imperceptible.
Y la mirada cae… casi rendida, como un te quiero herido de palabras,
abatido en la cruz de la garganta.
Todo cobra sentido en la tormenta
que se forma en las huellas que dejamos,
todo cobra sentido cuando llueve la vida
y con gotas de muerte
se desliza.


9- TERESA:
26 de February, 2007 - 14:58

Tú, retas desde lo más profundo de tu mirada trasladándote en el tiempo con vestiduras rasgadas del pasado.
Osado, desafiante, lleno de tus verdades e inmune a la mentira.
Tú, no eres de nadie y todos se hacen tuyos, arrancan tu cuerpo y dejan desnuda el alma ensangrentada.
Hablas y penetras en una sola ojeada el mundo que se envuelve.
Imágenes que te superponen, voces que te rezan y te oran, que se inclinan y se levantan.
Vidas se entregan a tus manos, manos que a tu vida se encomiendan.
Llantos, risas, esperanza, perdón, súplica, renuncia, luz, oscuridad…
Tú, adalid en la historia


10- La eterna mirada:
28 de February, 2007 - 2:14

Acabas de salir del templo donde todos son juzgados.
Tus ojos miran con miedo el frío camino de tu últimos minutos.
El llanto de una madre rompe el silencio de una agonía.
Sobre ti recae el peso de aquella falsa corona que te impusieron.
Gotas de sangre resbalan por tu oscuro cabello como la noche en los ciegos ojos de un pueblo.
Entre la multitud te abres paso sin aliento llevando a cuestas un castigo eterno.
Pronto azota el viento tu rostro, acabó el corto viaje al sufrimiento.
Rugidos lanza el cielo dejando ver la tormenta, pero tras la tormenta llega la calma y de nuevo bajas del cielo a recoger tu alma.
Una esperanza queda en el cielo, la de la eterna mirada del Jesús Nazareno.


11- QUIJANO:
5 de March, 2007 - 12:56

Injurias y latigazos intolerantes que rasgan las múltiples heridas por donde fluye la vida ensangrentada. Doloroso es ese ambiente enrarecido que reseca la boca y quema, esos gritos, lloros y susurros que ensordecen porque solo son fruto del miedo, la vergüenza, la ira, la inconsciencia o la venganza.
La adversidad, la traición, la soledad, los azares del destino, son aderezos cotidianos que algunos soportan con entereza sabiendo lo que hacen, sin dirimir si es algo que los demás merecen. Lo hacen porque aman y no se quejan, conscientes de que solo hay una lanza cruel capaz de atravesar el alma: Concluir el camino sin haber podido posar nuestra mirada en otra. Otra mirada que te sostenga al frente, que te aliente silenciosa, serena, sin lágrimas, miedo, compasión o drama.
Una mirada al fondo de tu ser que alcance a comprenderte.


12- Gratias tibi Domine:
6 de March, 2007 - 20:25

Sus fluidos redentores salvaron mi barca y sólo la fe, nacida de ellos, me dio fortaleza e impidió su zozobra. El negro manto celestial ocultaba las estrellas y me impedía hallar mi deseado norte. Mi anhelo era encontrar con la luz de los relámpagos, como aquellos del Gólgota, la estrella que me condujera al inmenso océano de mi paz.

Y cuando la encontré quise conservarla para siempre. Él ofreció su cuerpo como tabla liberadora, para que después, tallado e imperecedero, fuera el faro donde sus lágrimas, su dolor y su sangre quedaran como guía de esperanza hasta el fin de los siglos.

La luz surgió de las manos gozosas y firmes de un hijo de la fe que supo dar forma, en madera policromada, a su propio sentimiento.


13- Una mujer:
7 de March, 2007 - 9:35

Jesús, el hombre doliente. Tú, Jesús, el llamado histórico, el que no se declaró Mesías, el profeta, el hombre. Miro tu efigie, tus ojos de hombre clavados en los ojos de los hombres; los que te hicieron sufrir, los que se hacen sufrir. Lloras lágrimas de sangre y esa corona de espinas se encaja en tu cabeza recordándote que has subvertido un orden; tú, Jesús, el profeta, el que habla a los hombres de los hombres. La tristeza se cuelga de tu mirada y abres los labios boqueando el aire límpido del perdón, de la generosidad de otros hombres, tú, Jesús, el profeta, el hombre. No hay generosidad ni perdón para el hombre que hablaba a los hombres, para ti, Jesús, el profeta. No nos mires así, Jesús, sólo somos hombres.


14- Homenaje al artesano:
9 de March, 2007 - 15:03

Es el rostro el que será el protagonista de la talla. Por eso el artista desliza la gubia por la madera con los músculos de las manos en tensión. Cada astilla que cae al suelo le arranca un suspiro de alivio, y después continúa con sus precisos movimientos intentando extraer las formas y la vida de lo que aún es una tosca madera. A veces cierra los ojos, y así casi puede ver la imagen que lucha por emerger entre sus manos callosas.
La ventana del taller refleja días soleados, de lluvia, noches oscuras y de Luna llena… Hasta que finalmente ya sólo queda encontrar las mezclas precisas que sugieran los tonos de una piel maltratada y de una sangre bermeja.
Y su pulso tiembla al dar ese último toque de luz en la mirada, porque entonces, por fin, la talla vive.


15- Gustavo Sosa:
10 de March, 2007 - 19:45

¿Por qué? ¿Por qué? Ya no me duelen ni me preocupan mis heridas. Cada vez que me has golpeado o cortado ha sido mi asombro y no mi dolor el que ha crecido. Te veo levantar la mano y espero descubrir en su movimiento la clave de tu odio. Y me golpeas. Me gustaría limpiarme la sangre que corre ya por mis ojos, pero temo molestarte más. Algo terrible debo haberte hecho para que estés tan enojado. Más que mis heridas, me duele el no saber cómo te he ofendido. Quisiera abrazarte y pedirte perdón, pero me matarías antes de que pudiera levantarme. Sí, es más seguro esperar, que me digas en algún momento mi crimen en medio de tus insultos, reprochándome mi falta. De alguna forma tengo la culpa de tu dolor. Me duelo por tí y te pido perdón. Perdóname padre. Te amo.


16-Eva:
11 de March, 2007 - 11:30

Inquietud

Descubrí tu mirada. Tal vez tus ojos buscaban los míos seguramente desde hace tiempo… quizá yo me escondiera…. No me resultó extraño el dolor, ya me había llegado desde las negras pupilas de las pateras. Reconocí la desesperanza del hambre menor de edad, la luz aterrada del inocente ante las armas extranjeras, el pánico cotidiano ante la iniquidad terrorista. No encontré rara tu pena, ya la había contemplado acurrucada entre cartones y trapos o perdida tras la próxima dosis enajenante. Me golpeó tu mirada, sí, esta mañana al cruzarme con la vecina que esconde tras unas gafas la cruel estulticia de su maltratador.
Supliqué de tu boca un auxilio, un remedio… una explicación, al menos. Pero tus labios apenas exhalan la primera vocal en una interpelación muda ante la injusticia.


17-Luna Azul: Hoy sufro tus azotes:
12 de March, 2007 - 16:21

Eres tú,
mi Jesús, Dios en la tierra.
Llevas los pecados del mundo,
de éste ante el otro.

Aguantas con entereza
y solemnidad
el dolor que te ocasionamos.

Veo serenidad
ante la burla, los golpes
y la saña.

Me duelen
tus magulladuras,
y me pierdo
con tu mirada silente.

Tu rostro expresivo,
presto a la meditación
sin angustia,
muestra el sufrimiento,
pero no la turbación confusa.

Eres la salvación:
te aceptas
como mártir
ante la terrible traición.
Me apena lo que te pasa,
que también me sucede a mí.

Eres esplendoroso,
y, en esta derrota
que es victoria,
muestras tu verdad gloriosa.
Enseñas
a los que no ven.

La luz de tu rostro
refleja múltiples colores
de una Primavera
que aparta
las aflicciones.

Te veo en mi Murcia,
y me convierto en ese cofre
que alberga
el más grande tesoro.
Hoy sufro tus azotes.


18- Doliente. — FINALISTA:
13 de March, 2007 - 11:07

Después de pintar la última gota de sangre, miró una vez más la imagen, procurando determinar qué era lo que le causaba tanta inquietud. Había tratado de plasmar toda la contradicción que encerraba el momento con la cabeza ligeramente humillada, como símbolo de aceptación resignada del destino, en contraposición a la mirada, que pretendía elevarse hasta el cielo, pero, a pesar de las pupilas apuntaban claramente hacia arriba, la imagen parecía observarle directamente a él. Más bien, dentro de él. Su intención era plasmar a la vez desolación y esperanza, pero su mirada sólo le transmitía comprensión, algo que le hacía sentirse culpable, no de algo en concreto, pero que por eso, precisamente, le creaba mayor desasosiego.

A lo mejor, ese era el secreto.


19- Ágora:
15 de March, 2007 - 17:00

En el fondo,
en lo más hondo,
en lo más secreto,
allí donde ni yo misma llego,
donde no me alcanzo,
en donde casi ni me encuentro.
En aquel lugar en el que soy agua
inventando mi credo,
y me envuelven laberintos de razones
disfrazadas de excusas.
En lo más perdido,
en el mundo que hilvanan mis dedos,
en las quimeras vanas,
en mis mutismos,
en mis dudas,
en mis sueños…
allí también Señor te encuentro
y doy un paso
y arranco el pie del suelo
y me entrego al destino
sin pedir cuentas,
siendo viento.


20-RUCA:
15 de March, 2007 - 18:21

CAIN

Estoy cabreado con el mundo, ya lo he dicho. Le he declarado la guerra, así resulta más divertido. Por eso me llaman Caín cuando golpeo a una vieja en la calle o cuando incito a la pelea a los colegas del Instituto. Caín porque dicen que encarno la perversión. Ja. Yo planto cara, no como otros, que tiran la piedra y esconden la mano. Busco en la carpeta de imágenes del móvil mis últimas recopilaciones para enviar a mis colegas. Estoy seguro de haberlo hecho como siempre. La imagen de ese Cristo con ojos amenazantes, espinas sobre la cabeza y gesto duro me advierte que no va de coña. Seré la próxima víctima, a menos que tal y cómo soñé, enmiende mi conducta. Lo he visto apuntarme con el índice y acusarme. Y eso ya no me divierte tanto. Lleva el cargador a punto para lo que sea.


21- AMD — GANADOR DEL PREMIO ESPECIAL SALZILLO:
20 de March, 2007 - 20:17

FUEGO EN LA MANO DE SALZILLO.

La mano audaz enciende la mirada
y aporta la razón a su destello,
y va dejando el rastro por el cuello,
de una chispa brutal y descarnada.

Y una espina feroz y despiadada,
-duela carnal, bajo la fe del cello-
ciñe tenaz el aire de un cabello,
resuelto ardor y angustia desatada.

Talla de lumbre, enigma que de hinojos,
incendia la esperanza con el brillo
de tanto amor, erguido entre despojos.

Misterio de madera y de martillo:
la cálida renuncia de los ojos,
concretada en las manos de Salzillo.-


22- El beso:
22 de March, 2007 - 12:02

La mirada de Jesús es indiferente con el gesto de Judas, algo perdida, por encima de lo que le rodea, pero con aire crítico y descontento. Las facciones evocan reproche y contrariedad, pero con una total ausencia de ira.

Judas le besa desde un plano más bajo, intentando alcanzar el elevado y sereno semblante con una mueca torpe y ruín de beso tramposo. Su brazo pasa por la espalda del redentor y su mano hace ademán de descansar en el hombro sagrado, pero no lo toca, permanece agarrotada y temerosa, como si quemara el roce con la culpa.

Nos presenta el autor un drama difícilmente igualable, sin utilizar otra cosa que el escenario de la expresión corporal. Magistral el concepto, la insinuación sibilina a tomar partido.


23- ¿Qué miras?:
23 de March, 2007 - 10:15

¿Qué miras? ¡Déjame en paz! ¿No ves que me duele hasta el alma? ¿Qué te impresiona? La sangre de mi rostro, la cruz de espinas, la respiración cansada, o acaso es esta mirada turbia con la que te observo. ¿Qué esperabas, que me alegrara de volver a verte? ¿Que te besara las manos para darte las gracias? ¡No tienes vergüenza! Has visto cómo me humillaban, cómo me arrastraban, cómo me escupían, como me azotaban… Has guardado silencio; ni siquiera levantaste el brazo para mandarles parar. Viste cómo me desangraba en esa maldita cruz, oíste cómo suplicaba tu misericordia; y me diste la espalda como si fuera un infame. ¿Qué he hecho yo para merecer esto? ¿Acaso me he portado mal contigo? ¡Déjame! Tú no eres mi padre, tú ignoras lo que es querer a un hijo. ¿Sabes?… Me das lástima.


24- ÁNGEL DE ORACIÓN:
25 de March, 2007 - 22:32

Miles de líneas cohabitan la madera. Sinuosas recorren el espacio interior eliminando el aire para conformar la fibra. Cuántas posibilidades infinitas de acertar con la buena existen. Cual es la distancia milimétrica que no llega ni a separarlas unas de otras. La línea idónea, la única posible que pervive en la materia, pero dónde están las manos del artista que serán capaces de rescatarla sin dañarla. Eliminar de su entorno todo lo superfluo para dejar al descubierto esa cara de ángel ambiguo que desvela mis sueños. Ese dedo que señala al espacio infinito la visión de una salvación segura. Sólo existe una línea, una posibilidad escueta pero grandiosa, como tan sólo existe un hombre capaz de hacerlo. Sólo uno entre tantos millones supo rescatar una visión de esperanza que habrá de perdurar en el corazón de esta ciudad, como el signo de identidad de un pueblo que le admira.


25- Verónica:
25 de March, 2007 - 22:47

¡Qué pequeña me siento, Señor, ante Ti! Yo no sé rezar cuando alzo la vista hacia Tus ojos, olvido las enseñanzas de mi infancia, los padrenuestros, y enmudezco. Observo, sin aliento, tu rostro extenuado por el peso de nuestra cruz sobre tus hombros y el martirio flagelante de nuestros pecados. Y te hablo íntimamente, sigilosamente, sabiendo que me escuchas como siempre lo has hecho, sin reprocharme nada, aun sabiendo que soy la mayor de las pecadoras.
Se puede masticar tanto silencio. Únicamente se escucha la respiración de los que te observan. Yo quisiera poder limpiar esa sangre que empapa tu frente, que mancha tu cuello, ser tu Verónica… pero simplemente soy otra piedra en tu andadura hacia el Calvario, que hace brotar otra lágrima más de tus ojos.
¡Padre mío, Señor mío!, soy una pobre oveja que se siente pequeña, perdida, abandonada… Y frente a Ti no sé rezar.


26- Preñado de amor, ayuno de ira:
25 de March, 2007 - 22:53

Nazareno murciano, alegato de contenido calvario, bondad con mayúsculas, rostro preñado de amor y ayuno de ira. Expresión de renuncia, desprendimiento puro. Tribulación y dulzura, como si de un oxímoron se tratara, oxímoron que interpela. Dolor redentor, dolor constructivo. Mirada serena, mirada cautiva y cautivadora que transciende lo físico, que traspasa fronteras y tiempos. Mejillas cárdenas, ojeras hendidas, labios caídos, cansancio hasta la extenuación, testuz coronada por indolentes espinas, imagen que sobrecoge y exhorta, imagen que cuestiona e interroga.
Inquietante pregunta, ¿Por qué tanto dolor?,o… mejor…., ¿Por quién tanto dolor?. Y..sorprendente respuesta, ¿Por mí?, ¡¡¡no, no, no!!!, ¡no puede ser!. ¿Tanto valgo?,¿Tan digna soy?. Grandeza que mi mente no entiende y mi alma hospeda. Misterio de infinito y acogedor perdón.

Nazareno murciano, entrañable y bendita imagen que congregas y unes, epítome de caridad, esencia de amor, ternura y comprensión, benevolencia y paz.


27-Nazareno –FINALISTA:
27 de March, 2007 - 17:00

Es el día, me despierto a las cinco de la mañana, Nazareno. Tiemblo sólo de pensarlo. Mirar su cara…nunca sé de que lado de la acera me tengo que poner para verle la cara… ¿Es el derecho o el izquierdo? A las 7 de la mañana sale la procesión de mi barrio, amanece. Van asomando los pasos, uno a uno, la gente, habla, ríe.

Hasta que aparece el Nazareno, se hace el silencio, es impresionante verle la cara, ese pelo, la corona de espinas, el manto bordado por las monjas agustinas.Hace más de treinta años que no he vuelto a ver la procesión. Los mismos que me han separado de mi Nazareno… 

Pero por muy lejos que esté, cada Viernes Santo me despierto a esa hora y hago el mismo recorrido por mi mente. Como si estuviese allí, aguardando emocionada su salida…


28-Marco Hédulo:
1 de April, 2007 - 10:20

INSPIRACIÓN

Dos ayudantes del alguacil, aplicando con celo la Ley de Vagos y Maleantes, recurrieron a la violencia para reducir a un andrajoso mendigo que deambulaba por la Plaza de Monassot. En ese momento, de entre el gentío surgió un hombre que logró detenerles elevando escuetas pero concluyentes objeciones. Luego, sin cesar su argumentación, les convenció para que, llevándose consigo al reo, lo acompañasen a su casa.

El espontáneo condujo a los tres hombres hasta el interior de un bajo de la calle Vinadel. Allí tomó del brazo al magullado mendicante y lo situó de cara a una imponente imagen, a la vez que invitaba a los agentes a colocarse para contemplar, con evidente pasmo, cómo el Cristo policromado, cual espejo, presentaba los mismos rasgos que el indigente; “prueba incuestionable”, concluyó el maestro Francisco, “de que este buen hombre no es uno de sus rufianes, sino mi más valioso modelo”.


29-Leonor:
4 de April, 2007 - 15:54

Si por la imagen dijeran
tu piel ya mi piel lo fuera-
Y en el tránsito perdiera
para volverlo a tomar
y tus espinas quitar-

FuerzA ardiente
de cualquier buen penitente-

Tu do-L-iente - Yo testigo

Y de tu corona el reino
al que me unjo contigo-

La fe enjugaste en tus manos
entre el misterio artesano
entre las lu-Z-es y sombras
del encuentro a tal momento-

Y de tu espIritu aliento
para sostener encuentro-
Y La mirada el testigo
de tu casta fieL amigO-


30-Raúl –FINALISTA:
5 de April, 2007 - 14:42

Mañana de Viernes Santo

Murcia canta en Viernes Santo; bulliciosa y zalamera, la primavera huertana inunda la ciudad y su vega. En su mañana soleada un cortejo doloroso recorre, bajo una alfombra morada, las calles siempre sultanas. Caminando ya cansado, acude tu rostro a la cita; la fuerza de una mano imprime dolor a tu cara; dolor sereno, profundo. Dolor que es vida y es llama. Un ángel abrió el camino; un ángel encrucijada. Caído por tres veces, tres siglos te acompañan. Tu expresión es la de Murcia, que llora, sufre y ama. Inmortal escultor a materia inerte arranca el valor de tu mirada. La ciudad calla a tu paso, acudiendo a tu llamada. Tras tus pasos lacrimosos, la madre casi sin alma. Ella cierra el cortejo; ella siempre acompaña.
Daga invisible clavada; tus siete dolores se sienten, en esta ciudad amurallada, y por eso por Murcia eres siete veces coronada.


31-Arrogancia:
10 de April, 2007 - 14:29

ARROGANCIA

Fui invitada a visitar el laberinto de Creta para convertirme en la musa inspiradora de un pintor extraño con figura de Minotauro. Ingresé altiva y fui buscando esta experiencia vital desafiante.
Quería convertirme en la modelo de la desnudez de un artista famoso.
En el atelier, deslicé la túnica de seda que cubría mi cuerpo; acomodé mis cabellos sobre los senos y una de mis piernas ocultó mi valva a la mirada omisa del retratista. Comenzamos la sesión; sólo se cruzaban, entre pinceladas, ojeadas furtivas.
Varias horas transcurrieron mientras modelaba. Mis miembros se pusieron frígidos y se inquietaron; los movimientos contractos del pérfido cedieron a su bestialidad. Se alimentó de mi carne humana, arrancó mi placidez de Venus y mató mi proyecto Adonis. Quedé atrapada en mi arrogancia y frivolidad. Ahora quiero comprender la complejidad de la existencia humana: entre el caos y el infinito.
GCV


32-joaquin:
13 de April, 2007 - 11:46

Paz y bondad; solidaridad. Abierto a cualquier pensamiento, sin diferencias de procedencia. Impresiona captar con todos los sentidos la sensibilidad y dureza con la que camina su memoria por las calles de la ciudad, buscando escenarios de humildad y fureza.Sus imágenes te piden una mirada directa a los ojos como si realidad pidieran comprensión y amor.


33-HUMANIDAD.:
15 de April, 2007 - 13:09

MÍRAME.
¿Y tú te crees humano? ¿Tú que ignoras la sangre ajena y veneras la propia? Mírame. No eres mejor que el cerdo de la porqueriza; si a caso, un poco más listo, lo suficiente como para vivir la locura de la alegría. Mírame. Tus pasos no son más certeros que los del buey de la carreta, él avanzada azuzado por el miedo y el instinto, tú, incapaz de mirarme, te das media vuelta y empujado por la cobardía, obvias el dolor que te podría haber proporcionado la justa medida de tu humanidad, la lúcida senda de la felicidad serena.


34-Ricardo:
17 de April, 2007 - 14:00

Que está El con su sangre, con sus espinas, con su mirada de sombra.
Que estoy yo, con mi propia cruz, con mis duras entrañas, con mi increencia
Que está el encuentro, la mirada, el diálogo mudo.
Que está la vida: con sus carnes recién nacidas, con sus brotes imperceptibles, con sus capullos tiernos.
Que está la muerte: con sus pétalos marchitos, sus ramas quebradas, sus arrugas y su pelo blanco.
Que está la agonía de los hombres y del mundo, clamando por las monedas de la misericordia, el pájaro del aleluia, el rugido de la resurrección.


35-Invenire:
20 de April, 2007 - 13:39

La vorágine de los tormentos encadenados desde el apresamiento nocturno tiene un momento de pausa. Es un momento breve. Lo define el cambio en Su mirada. Ha transcurrido un instante inaprensible, y se ha operado un cambio en esos ojos del que ya era considerado un visionario por muchos coetáneos. Parte de ellos sigue a su lado. Otros se ensañan ciegamente ahora con Él. Pero esa nueva mirada se encamina por igual a todos. El horizonte que ve está más allá del doloroso aquí. Su alcance sobrepasa tiempo y espacio, así como el odio quebrantador y la impotencia desesperada de las gentes de Jerusalén y los forasteros imperiales.
La nueva mirada se eleva y engloba el trágico escenario eterno del hombre. Ambos ojos, serenos, penetrantes a secretos inaccesibles, se han convertido en una puerta. La puerta salvadora del naufragio para quienes vendremos después.


36-MARIAMA:
23 de April, 2007 - 9:46

Ante tu imagen Señor mío Jesucristo, caído, herido, demacrado, os reconozco Dios y Hombre verdadero. Os agradezco, mi Señor, ser vuestra criatura, Creador mío. Me emocionan vuestras enseñanzas, que me animan a llamaros “Padre mío”. Redentor mío, al miraros, me doy cuenta que no merezco el precio que pagasteis por mi libertad, por mi Vida. Os amo sobre todas las cosas, gran Dios y obediente Señor, porque siendo vos quien sois, aceptasteis la voluntad del Padre sometiéndoos a la ley de los hombres. Ante el gran Amor que derrama vuestra mirada, confieso mi dolor por haberos ofendido y me siento capaz de proponerme con firmeza no pecar nunca más. Pero soy débil. Vos conocéis mi debilidad. Por eso, en un nuevo lance de Amor, me regaláis el Sacramento del Perdón. ¡Gracias, mi Señor! Gracias, porque con él, me abrís el camino de la Paz.


37-Rosario:
5 de May, 2007 - 17:35

Eran casi las seis de la tarde y sólo me quedaban dos horas para aprender a rezar el rosario. ¿Cómo se me había ocurrido meterme en algo que no había hecho nunca? Eché mano de un antiguo misal de mi madre y, con un poco de ayuda, memoricé los pasos a seguir: primero, la señal de la cruz; después, rezar el Credo. Recordar que con las cuentas grandes van los Padres Nuestros y con las cuentas chicas las Aves Marías. Los misterios los podía leer tranquilamente, ¡menos mal!

Eran las ocho menos diez y allá iba yo con paso tímido. Llegué a la puerta y respiré hondo. Cuando me disponía a acercarme al atril para rezar el rosario, me arrodillé ante el Cristo que estaba a mi espalda y su mirada me sobrecogió, noté que realmente me miraba a mí; ése era mi lugar, bajo su mirada.


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