Con sentido Critico

 

Sorbiste la vida a borbotones

Inmaculada Sánchez Ramos

 

Viviste con intensidad, pasión y alegría. Tu presencia fue frescura y talento, cercanía y rigor, esfuerzo y nobleza, firmeza y flexibilidad. Odiabas lo vacuo y la frivolidad, amabas todo aquello que es pleno, real, veraz y limpio.

Tenias la mirada inmensa que traspasaba lo inmediato, lo corto, lo reduccionista. Amaste a tu tierra chica y junto con ello amaste entrañablemente a España. De tu boca brotaba una sonrisa franca, que invitaba al diálogo real y no a la parodia del dialogo. Y… ¿supongo? que tendrías tus ratos, y como a todos nos ocurre, los tendrías buenos y malos, pero…, se te notaba, créeme, que ante la adversidad te crecías.

¿Sabes?, te recuerdan, con cariño. Están diciendo muchas cosas acerca de ti y todas buenas. Tus enemigos, que…¿alguno habría?,, siempre los hay, no se han atrevido ni a levantar la voz. Tu vida fue la definición del servicio público, fue la definición del ejercicio de la política con mayúsculas.

Volaste alto, fuiste luchadora, sorbías la vida a borbotones. Viviste rotundamente y moriste con la con la misma dignidad. La existencia la saboreabas minuto a minuto, sin desperdicio, apurándola como si supieses que tenias que darlo todo en tiempo record.

Muchas gracias Loyola.

 

                                  © Canal Literatura 2004