{"id":90,"date":"2005-02-21T19:42:22","date_gmt":"2005-02-21T18:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=90"},"modified":"2018-02-09T13:50:07","modified_gmt":"2018-02-09T12:50:07","slug":"55-asi-esta-bien-gracias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=90","title":{"rendered":"55. As\u00ed esta bien, gracias."},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F90&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F90&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Tuvo en su boca todos los nombres y yo la certeza de recibir el adecuado si hubiese sido capaz de preguntar. <!--more-->Mi valor, de nuevo, qued\u00f3 en un vago y distra\u00eddo buenas noches para los presentes, una petici\u00f3n conocida de t\u00e9 alimonado y pasos presurosos hacia mi mesa favorita, la que permite ver desde el espejo el mimo con que repasa cada taza con el pa\u00f1o siempre blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hubiera sido complicado conversar. Como pretexto los mil lugares conocidos que desde\u00f1o porque no llevan a sitio alguno: el tiempo, la tarde, otro sobre de az\u00facar, la lluvia, celebro que hoy no vistas de negro\u2026 El mejor de todos ellos hubiera sido Pizarnik. \u00bfTe gust\u00f3 el libro? Sus palabras son negras como tu ropa: s\u00f3lo por fuera. Quiz\u00e1 hubiera re\u00eddo, quiz\u00e1 no lo haya terminado, quiz\u00e1 media sonrisa al margen del euro veinte, tal vez me diga su nombre. Agradezco a las monedas que me permitan rozar, aunque sea levemente, un momento, la punta de tus dedos tibios. T\u00fa tienes mi primer libro de Alejandra, yo ni siquiera tu nombre. T\u00fa sabes que llego antes de la media noche y marcho el \u00faltimo, yo s\u00e9 nada de tu antes, de tus c\u00f3mo. \u00bfQu\u00e9 piensas cuando me ves leer m\u00e1s de tres horas solitarias cada fin de semana? \u00bfQu\u00e9 temes cuando descubres mis miradas huidizas de reojo? \u00bfHay algo que quieras decirme? Yo tengo en la cabeza el resto de nuestra vida pendiente de ser inventada, pero no puedo escribirla solo.<\/p>\n<p>&#8211; A\u00fan no he terminado el libro que me prestaste.<br \/>\n&#8211; No pasa nada, sin prisas. T\u00fa s\u00f3lo disfr\u00fatalo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es cierto, no era un pr\u00e9stamo, quiso ser un regalo. \u00bfTe gusta leer? Creo que es tu libro, le dije. Pero ninguna camarera acepta regalos de desconocidos. S\u00f3lo asegurando Te lo presto, ya me lo devolver\u00e1s consegu\u00ed detener el gesto de rechazo y la desconfianza de sus ojos. \u00bfSabes la raz\u00f3n de regalarte el libro? Que ese d\u00eda te am\u00e9 tres segundos por decir no pongas m\u00e1s hielo en su copa. Pero \u00bfc\u00f3mo te explico esto sin saber como te llamas, sin que pienses que estoy tan loco o tan solo que no merezco la pena? Y ah\u00ed tendr\u00edas raz\u00f3n; ni merezco la pena ni la deseo. Otra cosa eres t\u00fa. A ti s\u00ed te deseo. Otra cosa es tu sonrisa escasa: s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de riego.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfMe pones un Barcel\u00f3 con cola, por favor?<br \/>\n&#8211; Enseguida. Ahora te lo llevamos a la mesa.<br \/>\n&#8211; No, gracias; espero.<br \/>\n&#8211; Cuatro ochenta.<br \/>\n&#8211; As\u00ed est\u00e1 bien.<br \/>\n&#8211; Gracias.<br \/>\n&#8211; A ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No, gracias; espero. Dos actividades totalmente in\u00fatiles: negar y esperar. Es in\u00fatil negar nada, es in\u00fatil esperar sin saber qu\u00e9. Pero eso hago, m\u00e1s de tres horas cada viernes y s\u00e1bado desde hace tres semanas, leyendo a Carver o Cort\u00e1zar. Negar ninguna opci\u00f3n porque no act\u00fao, esperar nada porque nada hago.<br \/>\nCuatro ochenta. El precio que imponen tu jefe mercader y mis temores por las escuetas palabras. S\u00e9 que tengo inter\u00e9s en ti cuando no puedo hilvanar frase alguna. Ser\u00eda tan breve este camino sin inter\u00e9s: dos intentonas, alguna ocurrencia m\u00e1s o menos acertada, lograr hacerte re\u00edr un par de veces, preguntar si quieres que te espere cuando acabes (sin meter a Alejandra en esto, claro). S\u00ed\u2026 no\u2026 breve, r\u00e1pido, certero.<br \/>\nAs\u00ed est\u00e1 bien. No preciso m\u00e1s. Ahora tengo las opciones, los caminos, todas tus palabras pendientes de escucha. Tu pasado, para m\u00ed remoto y desconocido, a\u00fan no me provoca dicha o llanto. As\u00ed est\u00e1 bien.<br \/>\nGracias. No saber nada de ti me permite amarte tal cual eres. S\u00f3lo por unos segundos, mientras pones el segundo hielo y dejas el tercero, que no deseo, junto a la multitud del resto. Gracias.<br \/>\nA ti te debo esta historia de amor breve y vac\u00edo que ha durado tres segundos. Pero no es la m\u00e1s in\u00fatil; entre los dos engendramos un poema:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy te he amado tres segundos<br \/>\npor decir<br \/>\nno pongas m\u00e1s hielo<br \/>\nen su copa.<br \/>\nYa s\u00e9 d\u00f3nde esconder<br \/>\nmis palabras, mis miradas.<br \/>\nUnas en la caja registradora.<br \/>\nLas otras las guard\u00e9 bajo tu ropa.<\/p>\n<p>Fuiste amable:<br \/>\ncinco euros no es demasiado<br \/>\npor media sonrisa.<\/p>\n<p>Si tuviera valor<br \/>\nbuscar\u00eda palabras<br \/>\ny el momento de decirlas.<\/p>\n<p>Si tuviera valor<br \/>\nmantendr\u00eda tu mirada<br \/>\ny mi sonrisa ser\u00eda m\u00e1s abierta.<\/p>\n<p>Si tuviera valor dir\u00eda algo m\u00e1s<br \/>\nque ponme otro y gracias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tuvo en su boca todos los nombres y yo la certeza de recibir el adecuado si hubiese sido capaz de preguntar.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-90","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=90"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":433,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90\/revisions\/433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=90"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=90"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=90"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}