{"id":86,"date":"2005-02-21T16:59:24","date_gmt":"2005-02-21T15:59:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=86"},"modified":"2018-02-09T14:10:43","modified_gmt":"2018-02-09T13:10:43","slug":"52-el-sueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=86","title":{"rendered":"52. El sue\u00f1o"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F86&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F86&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Rosana se acost\u00f3. Mientras intentaba dormir se pregunt\u00f3 si esa noche seria igual a todas las otras noches que hab\u00eda vivido en los \u00faltimos cinco a\u00f1os. Cinco a\u00f1os en los que, cuando el cansancio la venc\u00eda, tenia el mismo sue\u00f1o. Siempre. Noche tras noche, aquel sue\u00f1o la acompa\u00f1aba.<!--more--><br \/>\nY esa no fue distinta.<br \/>\nElla se encontraba de pronto muy cambiada. Su pelo oscuro se hab\u00eda vuelto claro, brillante como el sol. Sus facciones se hab\u00edan dulcificado, aunque no sus ojos. Sus ojos hablaban de la triste historia de su vida.<br \/>\n\u00bfPero qu\u00e9 vida era la que ten\u00eda en aquel sue\u00f1o? Sin duda, era muy diferente a su vida actual. Su ropa y su peinado siempre la hicieron creer que su extra\u00f1o sue\u00f1o se ambientaba en el siglo XVIII.<br \/>\nSiempre ocurr\u00eda lo mismo. Se encontraba en una calle bulliciosa de la cual se sent\u00eda prisionera y aunque quer\u00eda escapar, no pod\u00eda hacerlo. Nadie se percataba de su sufrimiento, de su desesperaci\u00f3n. Estaba sola aunque estuviera rodeada de gente.<br \/>\nEntonces, noche tras noche, llegaba \u00e9l. Ese hombre que, accidentalmente, chocaba con su hombro en medio del bullicio. Ese hombre que se giraba a pedir perd\u00f3n. Ese hombre que la enamoraba con una sola mirada. Ese hombre por el que ella habr\u00eda dado su vida. Ella habr\u00eda sido feliz si, en su vida real, hubiera podido compartir un solo segundo de su existencia con \u00e9l.<br \/>\nSu amor. Su compa\u00f1ero. Aunque solo se conocieran en sue\u00f1os. Como un \u00e1ngel guardi\u00e1n velaba por ella.<br \/>\nSiempre le dec\u00eda:<br \/>\nTe amo m\u00e1s que a mi propia vida. Aunque te cueste creerme, te he buscado durante mucho tiempo. Te amar\u00e9 eternamente, pase lo que pase. Si alg\u00fan d\u00eda nos separan te buscar\u00e9. Y juro que te encontrar\u00e9.<br \/>\nY cuando Rosana despertaba, a\u00fan pod\u00eda sentir que sus labios se hab\u00edan rozado. A\u00fan pod\u00eda notar la dulzura de sus besos.<br \/>\nPero solo era eso: un sue\u00f1o. Ese hombre no exist\u00eda. Y con esa triste convicci\u00f3n pasaron cinco a\u00f1os. Ella nunca busc\u00f3 pareja, pues, aunque era muy joven, supo que nunca podr\u00eda amar a nadie tanto como amaba a su hombre. Aunque solo fuera una ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 el d\u00eda en el que pudo matricularse en la Universidad. A sus dieciocho a\u00f1os, por fin podr\u00eda estudiar lo que siempre hab\u00eda querido.<br \/>\nNunca olvidar\u00eda ese d\u00eda. Llov\u00eda much\u00edsimo y el cielo, cubierto de amenazantes nubes negras, no dejaba de rugir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lleg\u00f3 al edificio empapada. Al entrar vio que no hab\u00eda sido la primera en llegar. La planta estaba llena de chicos y chicas que empezaban una nueva etapa de su vida. Rosana se sent\u00f3 en un banco. Sinti\u00f3 que le seria dif\u00edcil hacer amigos, pues era muy t\u00edmida. Suspir\u00f3. A pesar de que ya estaba acostumbrada a la soledad, hubiera deseado ser m\u00e1s extrovertida.<br \/>\nEn ese momento se le acerc\u00f3 una chica que, al igual que ella, estaba empapada.<br \/>\n-Vaya \u2013 le dijo la reci\u00e9n llegada- veo que no soy la \u00fanica que se ha duchado por el camino.<br \/>\nRosana sonri\u00f3. Dese\u00f3 que aquella chica le brindara su amistad. As\u00ed que le hizo un hueco en el banco. Empezaron a hablar. La chica se llamaba Ariadna y viv\u00eda en la ciudad de al lado de Rosana. Podr\u00edan ir y venir juntas en el tren. Eso la alegr\u00f3.<br \/>\nCuando estaban m\u00e1s animadas, pas\u00f3 la directora por su lado.<br \/>\n-\u00a1Chicas, vais a coger una pulmon\u00eda! Venid a la biblioteca y pedirle a Ana, la bibliotecaria, que os preste una toalla. All\u00ed estar\u00e9is mas calentitas hasta que empiecen las clases.<br \/>\nLas dos amigas se dirigieron a la biblioteca. Ana les prest\u00f3 una toalla y les indic\u00f3 donde se encontraba la m\u00e1quina de los caf\u00e9s.<br \/>\nCon los caf\u00e9s en mano se sentaron. Estuvieron unos momentos en silencio, observando el ir y venir de los alumnos. Hab\u00eda muchos que ya se conoc\u00edan. As\u00ed fue como Rosana conoci\u00f3 a la persona que ser\u00eda su peor pesadilla durante los tres a\u00f1os que dur\u00f3 la carrera.<br \/>\nAriadna se levant\u00f3.<br \/>\n-\u00a1Silvia!<br \/>\nSilvia fue hacia ellas. Hab\u00eda ido al mismo instituto que Ariadna. Le present\u00f3 a Rosana.<br \/>\nDetr\u00e1s de Silvia vinieron dos chicas m\u00e1s y un chico. Ariadna no los conoc\u00eda, as\u00ed que Silvia se los present\u00f3 a ella y a Rosana.<br \/>\nNunca podr\u00eda llegar a describir la sensaci\u00f3n que produjo sobre Rosana aquel chico. Una mezcla de rechazo y repulsi\u00f3n, aunque tambi\u00e9n una fuerte impresi\u00f3n de haberlo conocido antes. Sinti\u00e9ndose mal, sali\u00f3 al pasillo. Se apoy\u00f3 en la pared, mareada. Le faltaba el aire. Una profesora la encontr\u00f3.<br \/>\n-\u00bfTe encuentras bien?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese momento, el chico sali\u00f3 de la biblioteca. Al pasar por delante de ellas gir\u00f3 la cabeza y mir\u00f3 a Rosana. Sus ojos eran completamente negros. Con una sonrisa mal\u00e9vola sigui\u00f3 adelante.<br \/>\nRosana no le cont\u00f3 nada a la profesora ni a Ariadna. \u00bfY si todo era fruto de su imaginaci\u00f3n?<br \/>\nEsa noche, cuando se acost\u00f3, tard\u00f3 bastante en quedarse dormida. La duda la aturd\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 se hab\u00eda sentido mal en presencia de aquel chico? \u00a1No lo conoc\u00eda! \u00bfY por qu\u00e9 \u00e9l la hab\u00eda mirado de esa forma? Ten\u00eda los ojos verdes, no negros.<br \/>\nDe pronto se encontr\u00f3 en el escenario de su sue\u00f1o. Estaba en medio de la calle, enfrente de su amor. \u00c9l la miraba con l\u00e1grimas en los ojos. Le cogi\u00f3 las manos y, tras bes\u00e1rselas, se alej\u00f3 sin mirar atr\u00e1s.<br \/>\nSe despert\u00f3 sobresaltada. Encendi\u00f3 la luz y no pudo seguir durmiendo. En los tres a\u00f1os que siguieron no volvi\u00f3 a so\u00f1ar con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasaron los d\u00edas. Rosana sent\u00eda un profundo terror cada vez que aquel chico estaba cerca. \u00c9l pocas veces le dirigi\u00f3 la palabra. Parec\u00eda que disfrutaba haci\u00e9ndola sufrir. Se sentaba cerca de ella siempre que pod\u00eda y sonre\u00eda diab\u00f3licamente cada vez que la observaba con esa mirada oscura que parec\u00eda surgida del mismo infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda, Ariadna habl\u00f3 con ella.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 te pasa? Te pasas la clase observando a tu alrededor, como si tuvieras miedo de algo.<br \/>\n-Ari, no me pasa nada.<br \/>\nAriadna no se lo crey\u00f3. Estaba preocupada por ella y quer\u00eda llegar al fondo del problema. Se puso tan seria e insistente que al final Rosana confes\u00f3 a medias.<br \/>\n-Es David. Me da miedo.<br \/>\nAriadna ahog\u00f3 una carcajada.<br \/>\n-\u00bfDavid? \u00bfY por qu\u00e9 te da miedo? \u00a1Es el m\u00e1s guapo de la clase!<br \/>\nRosana vio que de esa manera, Ariadna no entender\u00eda nada.<br \/>\n-Ari, \u00bfde qu\u00e9 color tiene los ojos?<br \/>\n-\u00a1Verdes!<br \/>\n-Pues cuando yo te lo diga, m\u00edraselos. As\u00ed me entender\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hizo falta que Rosana dijera nada m\u00e1s. En aquel momento, David pas\u00f3 por delante y las mir\u00f3 a las dos. Esta vez no sonri\u00f3.<br \/>\nAriadna palideci\u00f3. Aquella mirada ocasionaba un profundo terror.<br \/>\nCuando acabaron las clases, de camino a casa, Ariadna habl\u00f3.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 crees que es?<br \/>\n-\u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Esa mirada no puede ser humana. Nunca hab\u00eda visto algo as\u00ed. Y por alguna raz\u00f3n, que desconozco, solo t\u00fa la hab\u00edas visto. Y, ahora, yo tambi\u00e9n.<br \/>\nSe despidieron, pues llegaron a la estaci\u00f3n de Ariadna. Nunca m\u00e1s se volver\u00edan a ver.<br \/>\nAl d\u00eda siguiente, Ariadna no fue a clase. Rosana la llam\u00f3, pero no contestaba. Hasta que, al cabo de dos d\u00edas, supieron que Ariadna no volver\u00eda. Hab\u00eda muerto. Todo apuntaba a que se hab\u00eda suicidado. Hab\u00eda saltado al vac\u00edo, desde un octavo piso.<br \/>\nRosana llor\u00f3 amargamente. Era imposible que Ari, su Ari, se hubiera suicidado. Era una chica feliz. Amaba la vida. Ten\u00eda muchos proyectos futuros. Era imposible que se hubiera rendido.<br \/>\nAquel d\u00eda, todos guardaron un minuto de silencio. Se suspendieron las clases durante dos d\u00edas.<br \/>\nAl recoger la chaqueta, Rosana se dio cuenta que alguien se le acercaba por la espalda. Se gir\u00f3. Era David. Para su sorpresa, su mirada no era negra<br \/>\n-Siento mucho lo que le ha pasado a tu amiga.<br \/>\nRosana asinti\u00f3 con una mezcla se asombro y resignaci\u00f3n. David se fue. Fue la \u00fanica vez que no la aterroriz\u00f3. Porque, despu\u00e9s de ese d\u00eda, \u00e9l volvi\u00f3 a actuar como siempre.<br \/>\nPas\u00f3 el tiempo y, por fin, lleg\u00f3 la \u00faltima semana de clase. Un d\u00eda, Rosana se qued\u00f3 hasta tarde, pues ten\u00eda algunas dudas que resolver de cara a los ex\u00e1menes. Cuando sali\u00f3, vio que no quedaba nadie. Se le hab\u00eda hecho tarde y ya hab\u00eda anochecido. As\u00ed que se apresur\u00f3 a salir para coger el autob\u00fas que la llevar\u00eda hasta el metro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando fue a cruzar la puerta, David le cerr\u00f3 el paso. Sus ojos eran m\u00e1s negros que nunca.<br \/>\n-\u00bfSe te ha hecho un poco tarde, no?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rosana retrocedi\u00f3. Estaba aterrorizada. Desesperada, vio que nadie podr\u00eda ayudarla. \u00c9l pareci\u00f3 adivinar sus pensamientos.<br \/>\n-Estamos solos, mi amor.<br \/>\n-\u00bfTu amor? \u2013grit\u00f3 indignada<br \/>\nRosana reaccion\u00f3. Por fin, se enfrent\u00f3 a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfQu\u00e9 te he hecho para que me aceches de esta forma? \u00bfAcaso te hice algo que no recuerdo? Por qu\u00e9, dime por qu\u00e9 disfrutas martiriz\u00e1ndome. \u00bfPor qu\u00e9 me vigilas con esa mirada infernal? Me has atormentado durante tres a\u00f1os y yo no he sido capaz de pararte los pies. Pero se acab\u00f3. Nunca m\u00e1s volver\u00e9 a tenerte miedo. Ya no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras escuchaba esto, David parec\u00eda despertar de una pesadilla. Se llev\u00f3 las manos a la cabeza mientras respiraba agitadamente. Rosana le observ\u00f3. \u00bfQu\u00e9 suced\u00eda?<br \/>\nDavid se mir\u00f3 las manos. Luego la mir\u00f3 a ella, asustado. Sus ojos eran de un precioso color verde. Pronto se llenaron de l\u00e1grimas.<br \/>\n-Perd\u00f3name \u2013 balbuce\u00f3 \u2013 nunca m\u00e1s te volver\u00e9 a molestar.<br \/>\nSe gir\u00f3 y despareci\u00f3. Rosana se asom\u00f3 r\u00e1pidamente, pero no lo vio. Parec\u00eda como si se lo hubiera tragado la tierra.<br \/>\nSe dirigi\u00f3 a su casa pensativa. No entend\u00eda nada.<br \/>\nCuando se acost\u00f3, se sinti\u00f3 liberada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la ma\u00f1ana, Rosana lo entendi\u00f3 todo. Ahora lo comprend\u00eda. Se ech\u00f3 a llorar mientras recordaba su sue\u00f1o.<br \/>\nHab\u00eda vuelto a tener ese sue\u00f1o que hacia tres a\u00f1os dej\u00f3 de tener. Las mismas calles. El mismo ambiente. Pero algo hab\u00eda cambiado.<br \/>\nElla. Estaba vestida como siempre lo hab\u00eda estado en aquel sue\u00f1o. Pero su cara era la que ten\u00eda actualmente. No la que siempre ten\u00eda en sue\u00f1os.<br \/>\nY enfrente tenia a David. Vestido de \u00e9poca. Con la ropa de su amante en sue\u00f1os.<br \/>\n\u00c9l la miraba con tristeza. Le cogi\u00f3 las manos y las acarici\u00f3. Ella no sal\u00eda de su asombro.<br \/>\n-Te ruego que me perdones. Nunca quise hacerte da\u00f1o. Ha sido una mala jugada del destino.<br \/>\n-\u00bfPero que\u2026?<br \/>\n-Te amo. Mas que a mi propia vida. Siempre te he amado. Desde hace m\u00e1s de doscientos a\u00f1os. Y siempre te amar\u00e9.<br \/>\n-Dios m\u00edo, \u00bfQui\u00e9n eres?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">David baj\u00f3 la vista. Pens\u00f3 unos segundos antes de responder. Las l\u00e1grimas inundaban su rostro.<br \/>\n-Anta\u00f1o fui un \u00e1ngel. Fui tu \u00e1ngel guardi\u00e1n. Me enamor\u00e9 de ti y jur\u00e9 amarte y protegerte pasara lo que pasara. Vivimos felices hasta que, un d\u00eda, la muerte te llev\u00f3. Contigo se equivoc\u00f3. Te llev\u00f3 demasiado pronto. En tu lecho de muerte te promet\u00ed que cuando volvieras a nacer te buscar\u00eda y te encontrar\u00eda.<br \/>\nYo volv\u00ed a elevarme, convencido que en tu pr\u00f3xima vida seria de nuevo tu \u00e1ngel guardi\u00e1n. Pero no fue as\u00ed. Confiaron a otro \u00e1ngel esa misi\u00f3n.<br \/>\nCuando aun estabas en las entra\u00f1as de tu madre, iba a verte. Siempre volv\u00eda llorando, pues sab\u00eda que nos lo pondr\u00edan muy dif\u00edcil. Hasta que un d\u00eda \u00c9L me tent\u00f3.<br \/>\n-\u00bf\u00c9l?<br \/>\n-El padre de todas las mentiras. Aprovech\u00e1ndose de mi dolor, me asegur\u00f3 que si abandonaba el cielo y me iba con \u00e9l podr\u00edamos estar juntos para siempre. Y le cre\u00ed.<br \/>\nLo que hice no tiene perd\u00f3n divino.<br \/>\nPas\u00e9 a estar bajo su poder. Y as\u00ed ha sido como te he atormentado durante tres a\u00f1os. He actuado pose\u00eddo por su influencia. Hasta hoy. Tu voz me ha sacado de su influjo el tiempo suficiente para reaccionar. Ahora me ir\u00e9. Nunca m\u00e1s nos volveremos a ver. Tengo que pagar mi condena. Te ruego, por favor, que seas feliz.<br \/>\nDavid le bes\u00f3 las manos. Y despu\u00e9s de contemplarla por \u00faltima vez se fue. Para siempre.<br \/>\nRosana llor\u00f3 amargamente pues, de alguna manera, hab\u00eda provocado la ca\u00edda de un \u00e1ngel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rosana se acost\u00f3. Mientras intentaba dormir se pregunt\u00f3 si esa noche seria igual a todas las otras noches que hab\u00eda vivido en los \u00faltimos cinco a\u00f1os. Cinco a\u00f1os en los que, cuando el cansancio la venc\u00eda, tenia el mismo sue\u00f1o. Siempre. 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