{"id":70,"date":"2005-02-15T13:09:16","date_gmt":"2005-02-15T12:09:16","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=70"},"modified":"2018-02-09T21:41:50","modified_gmt":"2018-02-09T20:41:50","slug":"38-sentido-del-humor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=70","title":{"rendered":"38. Sentido del humor"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F70&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F70&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Su sonrisa era demasiado ruidosa para un rostro tan sereno, resultaba alocada, divertida, espont\u00e1nea\u2026quiz\u00e1s demasiado revoltosa.<!--more--> Pero ten\u00eda que pasar por la vida haciendo ruido, ten\u00eda que notar que estaba viva; porque como todos, no sabr\u00eda cuando dejar\u00eda de existir y eso lo aceptaba con una entereza que aterrorizaba.<br \/>\nAl despedirse te miraba a los ojos e hilaba su despedida mascando y saboreando cada una de sus palabras. Tocaba las manos de aquellos a los que quer\u00eda y mientras pase\u00e1bamos acariciaba mi brazo en repetidas ocasiones para que yo sintiera que estaba ah\u00ed; pero sobre todo sonre\u00eda, te miraba y sonre\u00eda incluso diciendo que alg\u00fan comentario nuestro no le hab\u00eda gustado, y eso nos hacia sentir como ni\u00f1os en mitad de un reproche. Sonre\u00eda, re\u00eda hasta de las cosas malas como si con su risa pudiera espantarlas&#8230; a veces la calamidad es sorda. Cuando reuni\u00f3 a sus amigos para contarnos que quiz\u00e1s no pasase de enero todos rompimos a llorar. Es dif\u00edcil aceptar que alguien te diga que en determinada fecha no estar\u00e1 entre nosotros, y m\u00e1s cuando lo hace con una media sonrisa, como queriendo ver nuestra expresi\u00f3n ante una broma macabra. La mir\u00e9: permanec\u00eda de pie. Jam\u00e1s pense que cuando alguien da ese tipo de noticias pudiera darlas sin doblar las rodillas, sin necesidad de sentarse, de acariciarse el pelo o llevarse varias veces las manos a la boca. Pero jam\u00e1s pense, tampoco, que ella tuviera que darnos ese tipo de noticias. Recuerdo que tembl\u00e9, un escalofr\u00edo subi\u00f3 por mi espalda hasta que pude sentir el interior de mi cerebro y volvi\u00f3 a bajar hasta las plantas de los pies. Las manos se me hicieron agua del llanto y de un sudor fr\u00edo que habit\u00f3 entre mis palmas. Pero lo que m\u00e1s recuerdo fue esa sensaci\u00f3n tan vertiginosa de estar moviendo los ojos incesantemente sin dejar de mirarla, notaba como mis pupilas iban de un lado a otro sin pausa, siempre observ\u00e1ndola. Cre\u00ed volverme loco. Nos miraba con dulzura como si nos hubiera dado una mala noticia que s\u00f3lo nos afectase a nosotros, como si una madre tuviera que explicar a unos ni\u00f1os que en estos Reyes no habr\u00eda regalos. Se acerc\u00f3, nos bes\u00f3 y lo que me hizo sentir m\u00e1s est\u00fapido: me consol\u00f3 hasta que tom\u00e9 conciencia de que era a ella a quien hab\u00eda que abrazar y no estar esperando que te abracen; ese abrazo que cuando andas perdido te devuelve a la realidad. Ella nos oblig\u00f3 a cogernos de las manos, a mirarla a los ojos y entonces musit\u00f3 que era mejor as\u00ed, al menos podr\u00eda despedirse, oportunidad que otros muchos no tienen, podr\u00eda hacer esas cosas \u201cque le dieran tiempo\u201d y sonri\u00f3. Nunca me gust\u00f3 su sentido del humor.<br \/>\nTen\u00eda ese halo especial que hac\u00eda mirarla con entrega y tenerla siempre presente, eso que algunos llaman \u201ccarisma\u201d. No era una belleza ni le hacia falta serlo. La Navidad, por supuesto, la pasamos todos juntos pase\u00e1bamos, \u00edbamos al cine, cen\u00e1bamos, e \u00edbamos de compras; gast\u00f3 todo su dinero en regalos. A m\u00ed me regal\u00f3 una guitarra, un cuadro de un artista novel, un sistema de cine en casa y La sombra del viento de Ruiz Zaf\u00f3n para que, seg\u00fan ella, comenzara a amar los libros. Dej\u00f3 solo el dinero que crey\u00f3 que costar\u00edan sus funerales \u00abEstar\u00eda mal que os hicierais cargo vosotros, bastante sufrirme en vida como para tambi\u00e9n los costes de morirme\u00bb Ese tipo de comentarios me retumbaban en la cabeza, nunca me gust\u00f3 su sentido del humor.<br \/>\nLa ma\u00f1ana del 12 de enero deb\u00ed volverme invisible en un paso de peatones, porque solo escuchaba \u00ab\u00a1no lo vi!, juro por Dios que no lo vi, no s\u00e9 de donde ha salido joder!\u00bb Mientras sent\u00eda un dolor infinito por todo mi cuerpo.<br \/>\nAl despertar estaban todos mis amigos all\u00ed junto a la cama, llorando, se apoyaban los unos en los otros, yo tambi\u00e9n quise llorar al sentirme mantenido en vida por el aire que quedaba en mis pulmones. Supe entonces que cuando ella se marchara no ser\u00eda as\u00ed su despedida, estar\u00edamos todos tranquilos y resignados porque ella nos hab\u00eda ido preparando para ese trance. M\u00e1s p\u00e1lida que de costumbre se acerc\u00f3 sonriendo y me dijo \u00ab\u00bfUna carrera a ver quien llega antes ah\u00ed arriba?\u00bb Y volvi\u00f3 a sonre\u00edr, la mire y quise decirle \u00ab\u00bfsabias que nunca me gust\u00f3 tu sentido del humor?\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su sonrisa era demasiado ruidosa para un rostro tan sereno, resultaba alocada, divertida, espont\u00e1nea\u2026quiz\u00e1s demasiado revoltosa.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-70","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=70"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":521,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/70\/revisions\/521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=70"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=70"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=70"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}