{"id":61,"date":"2005-02-11T13:08:52","date_gmt":"2005-02-11T12:08:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=61"},"modified":"2018-02-09T21:22:21","modified_gmt":"2018-02-09T20:22:21","slug":"29-la-verdadera-esencia-de-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=61","title":{"rendered":"29. La verdadera esencia de la politica"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F61&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F61&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Andaba cierto pol\u00edtico, en v\u00edsperas de elecciones, discurseando por doquier las excelencias de su excusa electoral (a veces llamada programa) a cualquiera que quisiera o\u00edrle o que -m\u00e1s frecuentemente- no tuviera otro remedio. <!--more-->Tal era la pasi\u00f3n del pr\u00f3cer por conseguir nuevos votantes que no se conced\u00eda el m\u00e1s m\u00ednimo tiempo de ocio si \u00e9ste pod\u00eda ser fruct\u00edferamente empleado en seducir a m\u00e1s incautos y en ampliar sus expectativas de voto a costa de la ingenuidad de individuos de toda laya y condici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, contaba entre su m\u00e1s asiduas seguidoras a la presidenta e integrantes de una asociaci\u00f3n de Amas de Casa Adictas al Bingo \u00edntegramente compuesta por gallinas, que ten\u00edan por costumbre acudir y posarse en las arom\u00e1ticas volutas que exhalaba la pipa del hombre p\u00fablico en sus privados momentos de relax tras las correspondientes declaraciones y contradeclaraciones, m\u00edtines y ruedas de prensa. Naturalmente, tampoco estos momentos de \u00edntimo descanso eran desperdiciados por el diputable para ampliar su electorado, obsequiando sin tregua a las gallin\u00e1ceas con su abstrusa ret\u00f3rica electoral al tiempo que se acomodaba sobre un taburete de altura regulable y aspiraba, espiraba y llenaba la habitaci\u00f3n con la suave grisura del tabaco turco. Podr\u00eda pensarse que las gallinas, a la vista de los lugares por ellas elegidos para el descanso, no son animales todo lo inteligentes que cabr\u00eda suponer, pero consid\u00e9rese en su descargo que las c\u00e1lidas volutas de suave tabaco oriental son infinitamente m\u00e1s confortables y mullidas que los \u00e1speros y mugrientos palos de los gallineros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Porque, tal y como os explico, amigas m\u00edas -discurseaba el hombre p\u00fablico a las aves-, la verdadera esencia de la pol\u00edtica se ve perfectamente reflejada en este taburete: pod\u00e9is ver que gracias a este tornillo, que puede considerarse alegor\u00eda de una elecciones libres y democr\u00e1ticas, la altura del asiento var\u00eda, subiendo y bajando. Yo, que estoy sentado en el asiento, y por tanto tambi\u00e9n sobre las elecciones libres y democr\u00e1ticas, subo o bajo seg\u00fan los vaivenes de \u00e9stas, pero nada m\u00e1s cambia en m\u00ed como pod\u00e9is ver -el pol\u00edtico hizo varias demostraciones subiendo y bajando el taburete del tope superior al inferior y viceversa sin que el m\u00e1s leve cambio se trasluciera en su expresi\u00f3n-. No tem\u00e1is por tanto que me olvide de vosotras y vuestras reivindicaciones cuando me vea encumbrado a puestos de responsabilidad. Pod\u00e9is confiar en mi integridad pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros d\u00edas, por el contrario, prefer\u00eda el pr\u00f3cer explayarse sobre las dificultades y sinsabores de la cosa p\u00fablica, y de la suerte que representaba el que hubiera individuos valientes y sacrificados como \u00e9l dispuestas a afrontar todos los peligros y penalidades que tal ocupaci\u00f3n conllevaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Ved, queridas y futuras votantes, que el triste destino de los gobernantes est\u00e1 perfectamente simbolizado en este tornillo de mi taburete giratorio. Imaginaos que alguien o algo lo suficientemente peque\u00f1o fuera a recorrer desde su inicio el surco espiral que lo rodea. \u00bfQu\u00e9 encontrar\u00eda? Un anodino, retorcido y mareante sendero absolutamente vac\u00edo (o, como mucho, repleto de suciedad) que en el m\u00e1s inesperado momento se cierra brutalmente con un recio tope, sin que quede m\u00e1s alternativa que el retroceso por el mismo camino. Representa perfectamente, como ya sab\u00e9is, la dif\u00edcil y verdadera esencia de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que decir que las gallinas, conscientes de estar m\u00e1s en un gallinero de lujo que en un mitin, no prestaban al hombre p\u00fablico toda la atenci\u00f3n que su mon\u00f3logo requerir\u00eda, atrevi\u00e9ndose incluso a interrumpir su florida oratoria pol\u00edtica con cloqueos harto inoportunos. Era por esto, y tambi\u00e9n debido a la ocasional falta de inter\u00e9s de las gallin\u00e1ceas en el discurso, aunque no menos que por la simple insistencia y tendencia a la reiteraci\u00f3n imprescindible en todo l\u00edder que se precie, que el pr\u00f3cer repet\u00eda a veces los argumentos y figuras m\u00e1s queridas de su habitual elocuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; No s\u00e9 si alguna vez os lo habr\u00e9 expuesto, queridas conciudadanas, pero este taburete giratorio representa perfectamente la verdadera esencia de la pol\u00edtica. Como pod\u00e9is ver, el mecanismo que lo hace subir y bajar es giratorio. Gira el asiento y gira la persona sobre \u00e9l sentada, que en un momento se encontrar\u00e1 mirando a la izquierda e instantes despu\u00e9s, sin que se haya advertido cambio alguno en su persona, estar\u00e1 mirando a la derecha, y luego al centro para pasar posteriormente otra vez a la izquierda. Esto es en l\u00edneas generales la pol\u00edtica, excepci\u00f3n hecha, naturalmente, del escaso n\u00famero de pol\u00edticos honestos como el que os habla, del que pod\u00e9is estar seguras jam\u00e1s defraudar\u00e1 a su electorado variando su orientaci\u00f3n pol\u00edtica ante el se\u00f1uelo de \u00e9ste o aqu\u00e9l cargo o prebenda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho esto el pol\u00edtico dio cuatro o cinco giros completos m\u00e1s a su asiento y se fue. Despu\u00e9s de esto dej\u00f3 el hombre p\u00fablico de frecuentar el lugar durante alg\u00fan tiempo, tanto que las aves de corral, obligadas ahora a permanecer en el fr\u00edo e inh\u00f3spito suelo y suspirando por el acolchado humo y el narc\u00f3tico verbo del pr\u00f3cer, llegaron a pensar si no tendr\u00edan que volver efectivamente al corral para poder dormir a gusto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mas un d\u00eda apareci\u00f3. Ven\u00eda irradiando felicidad, bellas palabras, y esa especie de fatuo convencimiento de que la propia inepcia es necesaria y fundamental para que el rodar del mundo no se detenga que los psic\u00f3logos han dado en llamar seguridad en s\u00ed mismo. No era para menos: su partido hab\u00eda ganado las elecciones, y \u00e9l personalmente hab\u00eda sido nombrado Secretario General para el Enga\u00f1o de Masas e Intoxicaci\u00f3n Medi\u00e1tica. Volvi\u00f3 a obsequiar a las gallinas con la confortable humareda de su pipa y con su insustancial ch\u00e1chara, servida ahora con guarnici\u00f3n de promesas y compromisos de atender a los problemas y justas reivindicaciones del sector gallin\u00e1ceo tan pronto como se dieran las circunstancias, condiciones y requerimientos que hicieran factible el poder ocuparse de los mencionados asuntos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y fue al levantarse y alejarse el hombre p\u00fablico de su sitial cuando las aves observaron algo en lo que jam\u00e1s hab\u00edan reparado anteriormente: el pol\u00edtico llevaba la parte trasera del pantal\u00f3n completamente descosida, con una inmensa abertura que iba desde la rabadilla hasta el comienzo de los muslos. Cloqueando intrigadas, se aproximaron al taburete y pudieron contemplar algo que, por lo general, quedaba oculto: el taburete ten\u00eda un gran agujero en su parte central. Un gran agujero por el que sobresal\u00eda levemente el extremo ahusado y engrasado -para un mejor deslizamiento- del tornillo inferior. Porque el asiento era m\u00f3vil y giratorio, pero el tornillo no, permaneciendo siempre a la misma altura, fuera cual fuere la del asiento y de su predispuesto, aunque a veces dolorido, ocupante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y s\u00f3lo en ese momento fueron conscientes de que acababan de descubrir la verdadera esencia de la pol\u00edtica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andaba cierto pol\u00edtico, en v\u00edsperas de elecciones, discurseando por doquier las excelencias de su excusa electoral (a veces llamada programa) a cualquiera que quisiera o\u00edrle o que -m\u00e1s frecuentemente- no tuviera otro remedio.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-61","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=61"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":510,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/61\/revisions\/510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=61"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=61"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=61"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}