{"id":57,"date":"2005-02-10T11:13:34","date_gmt":"2005-02-10T10:13:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=57"},"modified":"2018-02-09T21:15:54","modified_gmt":"2018-02-09T20:15:54","slug":"25-una-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=57","title":{"rendered":"25. Una vida"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F57&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F57&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">La habitaci\u00f3n estaba vac\u00eda. Sus ojos abiertos contemplaban el techo, buscando algo m\u00e1s all\u00e1, mirando a trav\u00e9s del velo qu\u00edmico que cubr\u00eda su consciencia; sustancias analg\u00e9sicas que adormec\u00edan sus sentidos y nublaban su ya debilitada mente.<!--more--> Baj\u00f3 la vista con movimientos pesados, lentos&#8230;era como si flotase a la deriva en un oc\u00e9ano amni\u00f3tico en donde todo se mov\u00eda lentamente. Pudo ver los finos tubos que penetraban en sus v\u00edas sangu\u00edneas a trav\u00e9s de sus brazos, la sabana azul que cubr\u00eda su demacrado cuerpo como una mortaja semejante al azul del profundo mar, iluminada por un tenue foco fluorescente cuya dominante verdosa confer\u00eda una aterradora frialdad al ambiente que le rodeaba. Los \u00fanicos sonidos audibles en aquella estancia eran el persistente zumbido del tubo de luz sobre su cabeza y el cada vez m\u00e1s d\u00e9bil BIP de la m\u00e1quina de soporte vital que registraba el lento devenir de su coraz\u00f3n hacia el latido final de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No recordaba cuanto tiempo llevaba tumbado en aquella cama ni como hab\u00eda llegado hasta all\u00ed&#8230;aqu\u00e9l deb\u00eda ser el efecto de los f\u00e1rmacos que eran inyectados en su torrente sangu\u00edneo d\u00eda a d\u00eda, en un vano intento de los m\u00e9dicos por hacer perdurar una chispa que ya llegaba a su f\u00edn. Hab\u00eda convivido con el c\u00e1ncer durante 5 a\u00f1os, pero estaba claro que a pesar de sus esfuerzos, la cosa estaba pr\u00f3xima a expirar. Nadie acompa\u00f1aba su lento devenir hacia la muerte, estaba solo y lo sab\u00eda. Desde la muerte de ella, nadie m\u00e1s hab\u00eda llenado el vac\u00edo de su coraz\u00f3n. No ten\u00eda hermanos, no ten\u00eda hijos. Durante 18 a\u00f1os hab\u00eda estado esperando aqu\u00e9l momento, deseando que de alguna forma llegase el f\u00edn que tanto anhelaba. Cuantas veces pens\u00f3 en acabar \u00e9l mismo lo que solo el destino ten\u00eda derecho a finalizar. Pero no pod\u00eda&#8230;hab\u00eda hecho una promesa. Una promesa que jam\u00e1s romper\u00eda, por nada en este mundo ni en ning\u00fan otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hellen. Ella era su vida&#8230;hab\u00eda sido su vida durante 15 a\u00f1os, los a\u00f1os en los que hab\u00eda vivido de verdad. Recordaba su rostro con la misma claridad que el primer d\u00eda, aqu\u00e9l \u00f3valo sonriente enmarcado por unos cabellos dorados, \u00e1ureos zarcillos que se enredaban en sus dedos noche tras noche, sin\u00f3nimo de los lazos que le un\u00edan a ella y que jam\u00e1s se quebrar\u00edan. Rememoraba todos y cada uno de los acontecimientos vividos junto a ella, grandes tristezas, inmensas alegr\u00edas&#8230;en definitiva, una vida que vivi\u00f3 d\u00eda a d\u00eda, segundo a segundo sabiendo que val\u00eda la pena, pues ocupaba el lugar que el universo le hab\u00eda reservado. Su lugar, junto a la mujer de su vida. Durante aqu\u00e9llas noches en las que yac\u00edan juntos, arrop\u00e1ndose el uno al otro, hab\u00eda pedido una y otra vez que aquello no acabase jam\u00e1s. No podr\u00eda soportar que le separasen de la \u00fanica cosa en este mundo que hac\u00eda vibrar su coraz\u00f3n con la fuerza cin\u00e9tica del deseo, del cari\u00f1o&#8230;del amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hellen nunca pudo darle hijos, pero eso a \u00e9l no le importaba; la quer\u00eda por encima de cualquier cosa, incluso del deseo de dejar constancia de su paso por el mundo, de perpetuar su existencia mediante la semilla de la nueva vida. Siempre estuvo convencido de que era a su lado donde deb\u00eda estar, pues Hellen era para \u00e9l como el aire que respiraba&#8230;una necesidad vital sin la cu\u00e1l su vida carec\u00eda de todo sentido, alguien sin cuyo aliento no pod\u00eda seguir adelante a trav\u00e9s del sendero que le hab\u00eda sido asignado recorrer. Antes de conocerla siempre se hab\u00eda considerado un fracasado, intentaba llenar el vac\u00edo de su coraz\u00f3n mediante una desesperada necesidad de expresar su mundo interior. Pero no lo consegu\u00eda, cuando la magia dejaba de brotar de sus manos, un sentimiento de soledad invad\u00eda su alma pues sab\u00eda que estaba all\u00ed por una casualidad del destino; su vida era una falacia, una mera existencia, supervivencia sin sentido maquillada de banales microcosmos fruto de la aterrada psique del hombre, siempre en busca de una raz\u00f3n para existir. No supo responder a las preguntas que le atormentaban hasta que un d\u00eda se cruz\u00f3 con ella en una galer\u00eda de arte de Manhattan y su mundo cambi\u00f3 para siempre. Ella fu\u00e9 para \u00e9l como los c\u00e1lidos rayos del amanecer, despert\u00f3 en su coraz\u00f3n aquello que siempre hab\u00eda estado aletargado y que ni tan siquiera hab\u00eda sospechado que existiera. A menudo pens\u00f3 qu\u00e9 vi\u00f3 ella en \u00e9l&#8230;como una persona tan maravillosa, alguien que para \u00e9l siempre habr\u00eda estado tan fuera de su alcance, hab\u00eda sido capaz de mirar en su interior y sacar todo lo que albergaba, temeroso de que alguien lo descubriera y lo usara para hacerle da\u00f1o. Hellen siempre le hab\u00eda dejado clara una cosa: le quer\u00eda, le amaba m\u00e1s que a su propia vida y desde el primer d\u00eda hab\u00eda visto en \u00e9l todo lo que siempre hab\u00eda so\u00f1ado que alguien podr\u00eda darle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vida fu\u00e9 muy fel\u00edz, hasta que ella cay\u00f3 enferma. Interminables noches junto a su cama, contemplando como la muerte la consum\u00eda, no le prepararon en absoluto para el inevitable desenlace que una tarde lluviosa de diciembre finalmente acab\u00f3 con sus sue\u00f1os y le separ\u00f3 de ella. Aquella triste tarde, mientras el sol se alejaba en el oscuro horizonte y las gotas de lluvia repicaban d\u00e9bilmente en la ventana de la acojedora habitaci\u00f3n que hab\u00edan compartido tantas veces, el coraz\u00f3n de la persona que hab\u00eda sido su raz\u00f3n para vivir durante 15 a\u00f1os hab\u00eda cesado finalmente de latir, de insuflar vida a aquella maravillosa criatura que le hab\u00eda ense\u00f1ado a vivir. Hab\u00eda acariciado tantas veces durante los a\u00f1os siguientes la posibilidad de terminar&#8230;pero siempre recordaba aquella promesa hecha junto a un lecho familiar, mientras sosten\u00eda las manos de ella entre las suyas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Steven, se que te sentir\u00e1s perdido&#8230;pero mi amor, nunca estar\u00e1s solo. Siempre estar\u00e9 a tu lado, aunque mi cuerpo muera, mi alma seguir\u00e1 estando junto a t\u00ed. Solo recu\u00e9rdame, pero no tumbada en esta cama, consumida por la enfermedad, sino sonriente en tus brazos, como aquella tarde que pasamos en aquel pueblecito de Jersey, tumbados en la hierba contemplando la puesta de sol junto al lago.- su voz perdi\u00f3 fuerza, sus pulmones se negaban a darle el aire que necesitaba. A\u00fan as\u00ed continu\u00f3 hablando, en un susurro quejumbroso, p\u00e1lido reflejo de su verdadera voz.- Prom\u00e9teme que no te rendir\u00e1s, que siempre seguir\u00e1s adelante. Te prometo que alg\u00fan d\u00eda volveremos a vernos, cari\u00f1o, pero no tengas prisa. Todo llegar\u00e1 a su debido tiempo. Te quiero, mi amor, vive, vive por m\u00ed. Prom\u00e9temelo, prom\u00e9temelo por el amor que nos une&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las l\u00e1grimas resbalaban en torrente por las mejillas de Steven, mientras apretaba con fuerza las manos de su esposa, sabiendo lo que deb\u00eda hacer. No dejar\u00eda que se fuera intranquila, jam\u00e1s lo permitir\u00eda. La mir\u00f3 a los ojos, unos ojos brillantes, cansados pero inteligentes y despiertos.- Te lo prometo, cari\u00f1o. Por el amor que nos une, esperar\u00e9 el momento. Siempre te querr\u00e9, mi dulce Hellen&#8230;- La presi\u00f3n de las manos de ella se afloj\u00f3 s\u00fabitamente y sus pupilas se empeque\u00f1ecieron hasta casi desaparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; Lo se. Te esperar\u00e9, mi amor. Te esperar\u00e9&#8230; &#8211; las palabras murieron en sus labios como un \u00faltimo aliento de vida. Steven abraz\u00f3 con fuerza el cuerpo de su esposa, llorando la p\u00e9rdida irrevocable de la luz de su vida. En aqu\u00e9l instante, supo que no quer\u00eda seguir viviendo&#8230;pero no pod\u00eda traicionar la promesa que le hab\u00eda hecho en su lecho de muerte. Nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dieciocho a\u00f1os despu\u00e9s, era \u00e9l qui\u00e9n yac\u00eda roto en una cama. Su cuerpo no pod\u00eda seguir soportando el azote del tumor que le devoraba las entra\u00f1as, se rend\u00eda lentamente, cada vez m\u00e1s d\u00e9bil, demacrado, deshauciado. Y su mente estaba m\u00e1s que dispuesta a abandonar aquella prisi\u00f3n que le hab\u00eda obligado a vivir sin la persona a la que amaba durante tanto tiempo. Realmente no pod\u00eda quejarse de la vida que hab\u00eda llevado&#8230;hab\u00eda luchado, como ella le hab\u00eda pedido y hab\u00eda conseguido salir adelante. Sus obras se cotizaron, no le falt\u00f3 trabajo durante a\u00f1os. Pero cuando enferm\u00f3, decidi\u00f3 dejarlo todo de lado y centrarse en s\u00ed mismo. Nunca volvi\u00f3 a estar con ninguna mujer, sab\u00eda que Hellen lo habr\u00eda querido, pero \u00e9l no deseaba enturbiar su recuerdo perfecto. Viv\u00eda por ella, para ella, incluso despu\u00e9s de muerta. De noche, buscaba en la oscuridad entre las s\u00e1banas el tacto c\u00e1lido de su piel. So\u00f1aba con ella, tumbada a su lado, mir\u00e1ndole con los ojos brillantes, imbuidos del amor que ambos hab\u00edan sentido y que hab\u00eda sido el motor de sus respectivas vidas. Pero todo aquello era una quimera de su mente. Ella no estaba all\u00ed, solo el deseo y la p\u00e9rdida, el dolor y la ausencia. Ahora tumbado en aquella cama de hospital, rodeado de tubos y m\u00e1quinas mudas, sent\u00eda que finalmente su momento hab\u00eda llegado. Por f\u00edn, despu\u00e9s de tanta espera, volver\u00eda a ver a su alma gemela. Volver\u00eda a estar a su lado, a tomar su mano, a besar sus labios&#8230;a decirle una y mil veces cuanto la hab\u00eda echado de menos, cuanto la amaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su vista se estaba enturbi\u00e1ndo, los BIPS de la maldita m\u00e1quina eran ahora m\u00e1s espaciados. El tumor le hab\u00eda destrozado, hab\u00eda engendrado una podredumbre que se llevaba su aliento vital, robaba el aire que sus pulmones enfermos pugnaban por suministrarle. Sinti\u00f3 como el aliento dejaba de llegar a su pecho&#8230;ya no pod\u00eda respirar, ni siquiera con la ayuda de los pulmones artificiales de la m\u00e1quina de soporte vital. Una alarma empez\u00f3 a sonar, lejana, insignificante, como si anunciase un desconocido y lejano hecho ajeno totalmente a su realidad. Ahora el techo de la habitaci\u00f3n se hab\u00eda convertido en un borr\u00f3n rodeado de un halo de oscuridad, una oscuridad que iba cerr\u00e1ndose a su alrededor, consumiendo los \u00faltimos chispazos de su ya agotado cerebro. Y solo quedaba un BIP, largo y agudo&#8230;solo un BIP. Envuelto en un manto de oscuridad, oy\u00f3 a lo lejos las voces de los m\u00e9dicos y las enfermeras que se agolpaban en tropel a su alrededor&#8230;\u00bbdejadme\u00bb, pensaba, \u00abdejadme morir, ya est\u00e1 bien, recorr\u00ed mi camino. No quiero seguir. Pronto, muy pronto, dejar\u00e9 de sentir. Dejar\u00e9 de existir\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras pensaba en ello y los m\u00e9dicos se afanaban en devolver una vida ya imposible a su consumido organismo, Steven sinti\u00f3 un tacto dolorosamente familiar.<br \/>\n&#8211; Hellen?&#8230;- pens\u00f3. En su traum\u00e1tica transici\u00f3n de la vida a la muerte, le pareci\u00f3 o\u00edr una voz. Abri\u00f3 los ojos&#8230;y la vi\u00f3 a ella. Hellen Graham, su esposa, su raz\u00f3n de existir. Hab\u00eda vuelto realmente.<br \/>\n&#8211; Te dije que te esperar\u00eda, mi amor. No tendr\u00e1s que llorar m\u00e1s, no me eches m\u00e1s de menos. Estoy aqu\u00ed por t\u00ed. Siempre estuve aqu\u00ed, esperando.<br \/>\nSteven abraz\u00f3 a la mujer que tanto hab\u00eda a\u00f1orado a lo largo de los dolorosos a\u00f1os de ausencia. La abraz\u00f3, fuerte, sinti\u00e9ndo de nuevo cada brizna de su presencia, potente, dulce, real. La mir\u00f3 a los ojos de nuevo, aquellos ojos oscuros, pozos en los que se hab\u00eda sumergido infinidad de veces, de los que nunca dese\u00f3 salir. La mir\u00f3 con cari\u00f1o, la bes\u00f3 y le dijo:<br \/>\n&#8211; Por f\u00edn, cari\u00f1o. He llegado. Al f\u00edn estoy de nuevo donde debo estar.<br \/>\nAmbas figuras fueron desapareciendo en la oscuridad, enlazadas en un abrazo que ni siquiera la muerte podr\u00eda romper. Tras de s\u00ed solo dejaron recuerdos y una fr\u00eda oscuridad. Y un largo BIP. Solo un BIP.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La habitaci\u00f3n estaba vac\u00eda. 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