{"id":31,"date":"2005-01-24T13:40:03","date_gmt":"2005-01-24T12:40:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=31"},"modified":"2018-02-04T14:34:27","modified_gmt":"2018-02-04T13:34:27","slug":"el-ingeniero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/?p=31","title":{"rendered":"5.EL INGENIERO"},"content":{"rendered":"<div class=\"pdfprnt-buttons pdfprnt-buttons-post pdfprnt-top-right\"><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F31&print=pdf\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-pdf\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/pdf.png\" alt=\"image_pdf\" title=\"Ver PDF\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fposts%2F31&print=print\" class=\"pdfprnt-button pdfprnt-button-print\" target=\"_blank\" ><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/canal-literatura.com\/certamen\/wp\/wp-content\/plugins\/pdf-print\/images\/print.png\" alt=\"image_print\" title=\"Imprimir contenido\" \/><\/a><\/div><p style=\"text-align: justify;\">Cuentan las malas lenguas que, all\u00e1 por la d\u00e9cada de los sesenta del siglo pasado, viajaba un ingeniero de montes, escoltado por dos guardas forestales, por las altas y agrestes cumbres de la Sierra de Segura y, al pasar por una peque\u00f1a aldea de cuyo nombre me jode acordarme, orden\u00f3 detener el todo terreno para examinar con m\u00e1s detenimiento un bulto sospechoso, semioculto tras unos matorrales, que el \u00e1vido y voraz ingeniero hab\u00eda divisado desde la lejan\u00eda.<!--more--><br \/>\nUna vez parados, ech\u00f3 mano de sus prism\u00e1ticos de \u00faltima generaci\u00f3n con un adem\u00e1n de superioridad propio del cargo y, gracias a ellos, pudo cerciorarse de que el bulto no era otra cosa que un nativo del lugar, ya entrado en a\u00f1os en buen hombre, que se hallaba de cuclillas y con los pantalones a media pierna, al socaire fresco de una verde pinatada, disfrutando con satisfacci\u00f3n de uno de los mejores momentos del d\u00eda, o eso cre\u00eda \u00e9l.<br \/>\nEl ingeniero amaba mucho la naturaleza, de la que se ten\u00eda por leg\u00edtimo hijo y, por este motivo, para \u00e9l cagarse en el monte era tanto como cagarse en su madre; as\u00ed que, en cuanto se asegur\u00f3 de lo que estaba pasando, l\u00f3gicamente y como era de esperar, se indign\u00f3 hasta lo indescriptible.<br \/>\n-\u00a1Denuncie a ese vecino! -orden\u00f3 el ingeniero, seguro de s\u00ed mismo y sin pens\u00e1rselo dos veces, al mayor de los guardas que le acompa\u00f1aba.<br \/>\n-Pero&#8230; \u00bfPor qu\u00e9 motivo? -pregunt\u00f3 el guarda procurando disimular que no sal\u00eda de su asombro.<br \/>\n-\u00a1Por defecar en el monte p\u00fablico! -aclar\u00f3 el ingeniero- \u00bfAcaso es usted ciego?<br \/>\nNo, el guarda no era ciego y tambi\u00e9n lo hab\u00eda visto todo. Corr\u00edan malos tiempos, de aquellos de garrotazo y tentetieso y, como quiera el guarda lo supiera bien, obedeci\u00f3 sin rechistar, baj\u00f3 del coche con el lapicillo en ristre y se dirigi\u00f3 a la primera v\u00edctima del d\u00eda; cuando estuvo a pocos metros de \u00e9l, no sin cierto bochorno, le dijo con voz entrecortada:<br \/>\n-Hermano, que me ha ordenado el ingeniero que le denuncie a usted por lo que est\u00e1 haciendo.<br \/>\nEl anciano, que al ver llegar al guarda hab\u00eda tratado de desviarse de su mirada con tres o cuatro torpes y trabados pasos, propios de la tesitura en que se encontraba y del pudor que le invadi\u00f3 de repente, no contest\u00f3 nada, se conform\u00f3 con devolverle una mirada de resignaci\u00f3n.<br \/>\nCuando el guarda concluy\u00f3 la redacci\u00f3n del bolet\u00edn, se acerc\u00f3 un poco m\u00e1s al anciano y, volviendo la cabeza hacia atr\u00e1s, en parte por verg\u00fcenza y en parte para evitar los efluvios que el lector ya puede imaginarse, extendi\u00f3 el brazo y le alarg\u00f3 como pudo al pobre hombre una copia de la denuncia.<br \/>\nEl anciano la recogi\u00f3, le dio las gracias, se limpi\u00f3 el culo con ella y se la devolvi\u00f3 al guarda diciendo:<br \/>\n-Tome usted el acuse de recibo para el ingeniero, y le dice de mi parte que, si necesita motivos para denunciarme, mientras no haya cuarto de ba\u00f1o en mi casa, todas las ma\u00f1anas le voy a dar uno y algunos d\u00edas dos.<br \/>\nNo qued\u00f3 aqu\u00ed la cosa; ya se hab\u00eda ido el ingeniero cuando lleg\u00f3 a la aldea otro vecino que hab\u00eda ido al m\u00e9dico.<br \/>\n-\u00bfQu\u00e9 te han dicho en la consulta? \u2013pregunt\u00f3 el anciano.<br \/>\n-Que tengo una diarrea de mil demonios.<br \/>\n-\u00a1Adios! \u2013exclam\u00f3 el reci\u00e9n denunciado llev\u00e1ndose las manos a la cabeza- Pues ya te has buscado la ruina.<br \/>\nY, color\u00edn colorado, este cuento que no es ning\u00fan cuento, a\u00fan no se ha acabado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuentan las malas lenguas que, all\u00e1 por la d\u00e9cada de los sesenta del siglo pasado, viajaba un ingeniero de montes, escoltado por dos guardas forestales, por las altas y agrestes cumbres de la Sierra de Segura y, al pasar por una peque\u00f1a aldea de cuyo nombre me jode acordarme, orden\u00f3 detener el todo terreno para [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-31","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relato"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":251,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31\/revisions\/251"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.canal-literatura.com\/certamen\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}